Menu

girls10a

 

Girls 03x10

Lo que sea por mi chico

 

Sandra S. Lopera

 

He de reconocerlo, me he descojonado viendo a Hannah intentando “ligarse” a su novio en un bar llevando un pelucón rubio y fingiendo que no le conoce. Y, cuando hemos llegado a la escena en que luce esa ropa interior rarísima que se ha comprado para reavivar la pasión, y que más que llevar lencería parece que se haya enredado con una red de pesca, ha sido ya el despiporre absoluto. Y es que la prota está buscando la forma de avivar la llama de su relación, sobre todo ahora que Adam empieza a estar distante. Los ensayos de la obra de teatro en la que trabaja le están ocupando mucho tiempo, y ni siquiera le apetece acostarse con su novia, lo que dispara todas las alarmas de Hannah (pensemos que en el primer episodio de la temporada, la pobre Shoshanna tenía que salir de la habitación de hotel que compartía con estos dos para que pudieran tener sexo porque no podían aguantarse ni una sola noche). Pero aquí, en cambio, Hannah pasa la noche fuera tras una velada loca de fiesta y borrachera con sus compañeros de la redacción y llega a su piso esperando la bronca de Adam, ya que ella ni siquiera ha dado señales de vida, y en cambio el chico pasa de todo. No le importa lo más mínimo que lleve horas sin saber de su novia, con la que luego no quiere acostarse. Es normal que Hannah haya decidido ir a por todas.

 

girls10b

 

Vamos, que esta semana la cosa va de eso que se suele llamar “mantener viva la llama”, y Hannah no se corta ni un pelo a la hora de darlo todo, aunque sus intentos no tengan precisamente un final feliz. Lo que decíamos hace un par de semanas, la felicidad no podía durar en esta pareja, y, ahora que ambos tienen un trabajo que se acerca mucho al de sus sueños, algo tenía que fallar. Si no, no sería “Girls”. Es de agradecer un guión desenfadado y fresco, cargado de mala baba y acompañado de una realización que no duda en explotar el potencial de Lena Dunham. Es increíble lo bien que sabe reírse de sí misma esta chica y lo mucho que sabe transmitirlo a su personaje, dejando que su físico antidietas se convierta en uno de sus mejores aliados. Si a ello añadimos su forma de hablar y de abrirse con confesores como su amigo Elijah, la combinación es irresistible.

 

girls10c

 

Mientras tanto, Marnie sigue poniendo ojitos de cordero degollado en busca del amor de su vida. Claro que la galería de arte también está muy presente en su vida, así que, sin sus encuentros furtivos con Ray, su intervención queda un poco descafeinada. Las que van a tener sus buenos momentos en este capítulo son Jessa y Shoshanna. La primera sigue en caída libre, metida de lleno en una espiral de drogas por culpa de Jasper, el tío al que conoció en el centro de rehabilitación y que se plantó por sorpresa en su tienda. Desde ese día, Jessa ha perdido la cabeza. Por su lado, Shos tiene que buscar un punto de inflexión que acabe con este camino que solo puede llevar a un mal final. Así que no se le ocurre otra cosa que buscar a la hija de Jasper y organizar una comida los cuatro juntos. El encuentro no es agradable, pero al menos sirve para ponerle las pilas a Jessa, que reconocerá su adicción y, esperemos, buscará de nuevo ayuda. El lado amargo de un episodio con el que nos hemos partido la caja viendo las pseudofantasías cutronas que se monta Hannah. Lo confieso, creo que lo volveré a ver cada vez que tenga un mal día. Se convertirá en una terapia alternativa. Gracias, Hannah.

 

Sandra S. Lopera

Sandra S. Lopera (Barcelona, 1981) es periodista y crítica de cine. Actualmente colabora en diferentes publicaciones y webs como Tomacine o Dioses y monstruos. Fue directora de la sección de cine de la Guía del Ocio de Barcelona y ha escrito en medios como el diario Avui, Go Magazine o la revista Scifiworld. El primer recuerdo que tiene de su infancia es estar en el cine viendo "E.T.". Vio pasar una bici por delante de la luna y fue amor a primera vista. Desde entonces ha sido una apasionada del cine.