Menu
dallas01  

Dallas Buyers Club

Jean-Marc Vallée

Estados Unidos, 2013

7,5

 

Marta Armengou

 

"Life Is Strange". Así reza el título de la canción de T. Rex que hiciera famosa el líder de la banda Marc Bolan en 1973 y que suena en "Dallas Buyers Club". Y, efectivamente, la vida es muy extraña y si no, que se lo digan a Matthew McConaughey. 20 años después de su debut, su carrera profesional ha dado un vuelco tan drástico como la del personaje con el que ha logrado la consagración definitiva como actor de prestigio. En Hollywood, hasta le han dado un nombre: “McConaissance”, un juego de palabras con su apellido y la palabra “renacimiento”.

 

Su primera oportunidad le llegó a McConaughey en 1993 cuando Richard Linklater, que por aquel entonces dirigía su tercer largo, le ofreció un pequeño papel en "Movida del 76". Un comienzo prometedor ("Tiempo de matar", "Lone Star", "Amistad"), con el que adquiere cierta popularidad. Incluso le llegan a bautizar como el nuevo Paul Newman. Pero su aparición en múltiples comedias románticas de tres al cuarto consiguió que la gente se fijara más en sus abdominales que en sus dotes interpretativas. Cansado de que la fama sólo le llegara por su cuerpo, él mismo decidió esperar durante meses nuevos desafíos, rechazó proyectos con los que podría haber ganado un dineral y presionó a su agente para que le consiguiera un papel dramático decente que supusiera un reto. Y así empezó su resurrección. Y su buena racha.

 

02

 

En el 2011, comienza su reconversión, una etapa en la que muta en un actor serio con papeles de calidad con los que empieza a ganar reconocimiento. "Bernie", "Killer Joe", "El inocente", "Magic Mike" o "Mud", son algunos de ellos. De galán con buena planta en anodinas comedias románticas a detective de pasado turbio en la serie de moda "True Detective". Hollywood tiene una gran predilección por las historias de reinvención y, en este caso, tenemos dos: la del espectacular cambio de rumbo en la carrera del actor, que ha culminado con un Oscar por "Dallas Buyers Club", y la del personaje al que da vida, Ron Woodroof, un canalla vulgar, mujeriego y homófobo, que emerge como un antihéroe a pesar de los pesares.

 

Jean-Marc Vallée ha sido el encargado de llevar a la gran pantalla la historia real de este electricista y cowboy de rodeo que, tras ser diagnosticado en 1985 con el virus del Sida y darle sólo 30 días de vida, se convierte en un experto a la fuerza en la lucha para buscar mejores tratamientos para su enfermedad. Craig Borten, que se entrevistó varias veces con Woodroof, y Melisa Wallack, convirtieron la historia de este tejano en un guion, el mismo que ha tenido que esperar 20 años para concretarse porque decenas de estudios de Hollywood no se atrevían a producirlo. McConaughey se volcó en cuerpo y alma para arrancar el rodaje. Si el personaje encontró, del día a la noche, una razón para vivir, el actor, el pretexto perfecto para demostrar su enorme talento. Y, para ello, no dudó en llevar su cuerpo al límite, consiguiendo una delgadez extrema (perdió 20 kilos), como la que tenía la mayoría de seropositivos en aquella época. Jared Leto, expuesto también a otro cambio físico radical, encarna a un transexual, de carácter opuesto al protagonista, pero clave en su viaje de redención.

 

03

 

El director canadiense ha transformado lo que parecía un nuevo melodrama con un enfermo terminal en un relato, no sólo de supervivencia, sino también de lucha por la justicia y los derechos de los pacientes. Woodroof  se erige como una especie de Robin Hood de los fármacos impulsado, principalmente, por el interés propio, aunque casi sin darse cuenta, su cruzada se convierte en una lucha altruista. Además, pone en evidencia los intereses de los laboratorios farmacéuticos y del Gobierno. Esta es una historia tipo “David contra Goliat”. En cierto modo, "Dallas Buyers Club" se parece a otras películas de superación personal como "Erin Brockovich" o "Mi nombre es Harvey Milk" pero, la habilidad con la que combina el drama con toques de comedia, le suma valor y le resta sentimentalismo a una trama en que la que era fácil caer en él.

 

04

 

"Dallas Buyers Club" se sostiene principalmente (¡y de qué manera!) en su reparto. Quizá se le eche en falta una mayor profundización en los distintos temas que se exponen. Puede que, al tratarse de un guion de encargo, Vallée no le haya dado más personalidad, como sí que hizo en algunas de sus anteriores películas ("C.R.A.Z.Y.", "Café de Flore") en las que, aparte de dirigir, también participó en la escritura del guion.

 

El éxito no es sólo cuestión de suerte, también de ingenio, trabajo y perseverancia. Woodroof supo sacar de su situación una lección de vida. Al igual que McConaughey. Ninguno de los dos tiró la toalla. Los dos decidieron dar un giro radical a sus vidas y lo consiguieron. Cada uno, a su manera. “Life is strange. People come and people go. Some move fast and some move slow…”.

 

Marta Armengou

Marta Armengou (Barcelona, 1976). Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Ramon Llull. Crítica de cine. Llevo 15 años trabajando en el ámbito de la cultura en general y del cine en particular. Actualmente, dirijo el programa cinematográfico "La Cartellera" de BTV. Durante cinco años fui Jefa de Cultura de los Informativos de Localia TV. También he ejercido de redactora en diversas publicaciones y de realizadora y guionista de programas para TVC o La2.