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Sónar 2014 Viernes

13/06/2014, Fira Montjuïc y Fira Gran Vía, Barcelona

 

Textos Javier BurgueñoAlbert Fernández, Manu González, Beto Vidal, Marc Muñoz y Half Nelson

Fotos Ferran Martí y Jordi Vidal

 

JESSY LANZA

Pese al sol abrasador, fue un placer ver a Jessy Lanza evolucionar sobre el escenario del SonarVillage. Ella sola, bases pregrabadas mediante, defendió más que bien su único LP hasta la fecha “Pull my hair back” (Hyperdub, 2013) producido por Jeremy Greenspan de Junior Boys, y demostró que pese a su aspecto aniñado (el que corresponde a su edad) no sólo estamos ante una prometedora compositora sino también ante una competente interprete que en directo es capaz de añadir matices levemente soul a su voz mientras cabalga sobre bajos gordos. Además, la camiseta de Teklife le daba a la canadiense no sólo un atractivo aire macarra sino también un plus de street cred que ya la hizo totalmente irresistible. 8,4

Half Nelson

 

FOREST SWORD

El entusiasmo con el que se entregó Mathew Barnes a la congregación que se reunió en el Hall fue tal, que los pasajes más nebulosos de su ambient embriagador viraron de siniestros a emotivos y trascendentes. El set de Forest Swords despegaba entre sombras y frondosas proyecciones al tiempo que la contagiosa Jessy Lanza terminaba de encandilar al Village, y, desde luego, el bosque de Barnes siguió afilándose hasta que los frondes alcanzaron perfiles diamantinos. El productor inglés lo dio todo: dub, drones, pálppitos orgánicos, bajos rudos y líneas sonoras dignas de la mejor película existencialista, y el público de Barcelona, según las propias palabras de Barnes, su ciudad favorita del mundo, le devolvió la entrega meciéndose hipnotizada, hasta cotas de ingravidez. 8,7

Albert Fernández

 

OREN AMBARCHI PRESENTS KNOTS WITH SINFONIETTA CRACOVIA

Antes de que el australiano Oren Ambarchi subiera al escenario armado con su guitarra junto a la miniorquesta de cuerda de la Sinfonietta Cracovia, la seguridad del Festival estaba un poco alterada por la visita del alcalde Barcelona y el alcalde de Cracovia que habían venido expresamente a este evento que organizaba el festival polaco Unsound. No sabemos si duraron mucho, porque el festival de drones glitchtarra de Ambarchi junto a la batería en vivo puede llegar a ser tántrico, pero no apto para muchos estómagos. "Knots" es la pieza central de su excelente "Audience of one" (2012), un ejercicio que converge entre el paisajismo ambient, ruidismo, la neoclásica y ritmos free-jazz. Lástima que en directo la batería se comiera por completo a la Sinfonietta de Cracovia si estabas entre las primeras filas. Sólo al final, con la batería ya silenciada, se pudo entrever esa comunión entre esos interminables mantras de guitarra y las cuerdas de la Sinfonietta. Un momento único. 7,5

Manu González

 

FM BELFAST

Ya nos imaginábamos que lo de los islandeses FM Belfast iba a ser un fiestón hecho a medida para las condiciones del SonarVillage: hedonismo a raudales, diversión alocada, referencias obvias y bombo a tope. Pero para lo que no estábamos preparados era para Árni Rúnar Hlöðversson, todo un personaje (como una especie de Weird Al Yankovic, pero más delgado) que evolucionaba sobre el escenario a toda velocidad pese a estar envuelto en kilos de guirnaldas de papel. Con Hlöðversson como maestro de ceremonias la gente se lo pasó en grande con su mejunje de electropop y disco hortera (como si Scissor Sisters hicieran versiones de New Order), aunque también hay que dejar claro que algo falla cuando los pasajes más celebrados son las morcillas de canciones ajenas que acostumbran a colar en sus temas. En este caso, los versos de “Wonderwall” (Oasis) y “Pump up the jam” (Technotronic) obtuvieron la respuesta esperada. 7,7

Half Nelson

 

THROWING SNOW

Quienes disfrutamos a finales de los noventa con Plaid sabemos que todavía podemos contar con ellos para largo, pero que los tiempos dorados de “Not for Threes” ya no volverán, así que la existencia Throwing Snow, el proyecto del hiperactivo Ross Tones, constituye una inyección de alegría y sangre fresca en el mundo de la IDM. En el SonarDôme, Ross nos llevó en un cálido viaje de exploración a través de mundos lejanos y paisajes sonoros, música de baile extraña y orgánica, su particular punto de vista del techno “inteligente”. Por si no lo teníamos suficientemente claro, el estupendo tramo final nos volvió a recordar que Ed Handley y Andy Turner ya tienen quien les suceda. 7,7

Javier Burgueño

 

MATMOS

Los casi 10 minutos de presentación de M.C. Schmidt y Drew Daniel con sus rostros computarizados en pantalla grande acabo con la paciencia de muchos. A la entrada del SonarHall me encontré con un montón de gente saliendo creyendo, por un momento, que no se celebraba el concierto. Pero, al fin, pusieron un metrónomo en marcha y comenzaron a darle a ese bombito que tanto busca y ansía mucho público del Sónar. Sonaron divertidos, como siempre, exprimiendo su catálogo de clicks'n'cuts y acercándose al chiptune más latino y fiestero. Incluso recuperaron aquella tendencia sampladélica tan de ellos y Matthew Herbert de utilizar cualquier cosa como base musical. En esta ocasión, un largo rollo de cinta de embalaje que Schmidt se iba enrollando alrededor del cuerpo. 7

Manu González

 

OCTO OCTA

Esperaba más del DJ set de Michael Bouldry-Morrison, más conocido como Octo Octa cuando publica en el sello californiano 100% Silk. Su sesión fue un buen ejemplo de house con toques deep y bastante elegancia, con buen material bailable que el propio DJ (al estilo Laurent Garnier) fue el que más se disfrutó, pero me habría gustado una selección un poco más arriesgada. Un pase sin estridencias que atrajo a un público muy mayoritariamente gay, lo que transformó el Dôme en un remedo de los primeros clubes de Nueva York y Chicago cuya política de mayor tolerancia y apertura de miras ayudó a transformar la música disco en house primigenio dando origen a todos los subestilos que pueblan el planeta electrónico en la actualidad. Un curioso viaje al pasado, no tanto por la música en si, como por la circunstancia. 7,6

Half Nelson

 

ONEOHTRIX POINT NEVER

Las ganas de degustar el nuevo show audiovisual de Daniel Lopatin se palpaban en la entrada del SonarComplex, con una de esas colas a lo serpiente dignas de la atracción estrella de un parque temático. Como viene siendo habitual en el norteamericano, no dejó indiferente a nadie, gracias a un directo de pura ciencia ficción en el que la música (¿new age?) de Lopatin se sincronizó a la perfección con proyecciones futuristas y distópicas en alta definición. Una experiencia total de renders, figuras 3D y relieves de objetos sin vida que, entrelazados con las melodías y ruidos imposibles de Lopatin, hicieron de su live toda una experiencia de esas que llaman 'post-internet'. 7,9

Beto Vidal

 

JON HOPKINS

En el antiguo Sónar de Día, en el CCCB, el SonarHall era un escenario que sólo admitía unas 3000 personas. Si el concierto se llenaba, se cerraba el acceso hasta que se vaciara un poco. Eso producía que mucha gente se perdiera muy buenos conciertos que se han programado en ese escenario en 19 años de vida del Sónar. En Fira Montjuïc no sucede así. El SonarHall es una gran ballena sin fondo que traga y traga público hasta que no puedes acceder más allá de las grandes puertas de entrada. El viernes, casi todo el público del Sónar de Día quería estar en el SonarHall viendo a Jon Hopkins. Un productor inglés que todavía no se cree el éxito de su notable "Immunity" (2013). Así que, ni corto ni perezoso, dibujo sus composiciones con trazo grueso, subiendo y forzando los ritmos en temas como "Open Eye Signal" y "We Disappear". Un poco más de sutilidad no le hubiera ido nada mal, la verdad. 7

Manu González

 

BURAKA SOM SISTEMA

La fórmula de Buraka Som Sistema es tan sencilla como efectiva, llevar al terreno de la electrónica el kuduro, un baile angoleño que causa furor en las pistas de baile de su país natal y de Portugal, convirtiéndose en directo en un rodillo que obliga a bailar hasta que el cuerpo dice basta a todo  aquel que pilla por delante. Ya fuera lo que sonaba por los altavoces “Komba”, “Yah!” o “Candonga”  la fiesta tribal no decayó en ningún momento, los MCs Conductor, Kalaf y Blaya (y los bailes de esta última) se encargaron de ello. 7,1

Javier Burgueño

 

ROYKSOPP & ROBYN

La primera etapa del tour conjunto entre Röyksopp & Robyn fue recibida por una entrada discreta, muy inferior a conciertos vistos en ese mismo escenario años atrás, y que parecía indicar, a falta de datos oficiales, una asistenta a la baja respecto a ediciones cercanas. La cantante sueca, mediante la implicación del dúo noruego, consiguió dar a luz a una bestia nórdica devoradora de música de  baile. Su pop sintético asimiló por momentos las costuras de la Madonna de los 90s o de Cindy Lauper, y se erigió como la réplica decente del show que Miley Cirus ofrecía no muy lejos de ahí. Sin necesidad de aspavientos ni polémicas, la cantante sueca se metió al público en el bolsillo con un sonido rotundo y adictivo. 6

Marc Muñoz

 

DOWNLINERS SEKT

Mala franja horaria para el directo del dúo franco-catalán, o buena. No lo sé. A las 11 de la noche compitiendo con Röyksopp & Robyn el público congregado frente al SonarLab era más bien escaso (comparado con el montón de gente que siguieron los pasos de Modeselektor y Apparat, Moderat, más tarde), pero éramos pocos y fieles para presenciar en directo la presentación de su "Silent Ascent" (2014). Downliners sekt sonaron muy compactos, regalándonos un set repleto de detalles y bassline de altura. Continúan creciendo, sin freno. 7,5

Manu González

 

WOODKID

El francés Yoann Lemoine recalaba por segunda vez en la ciudad condal, para la ocasión, cargado con las partituras de su álbum debut, "The Golden Age". El mismo que definió el guión dispuesto por este hombre de espíritu renacentista que readapta la música clásica al universo pop más universal. Acompañado por una orquestra, el músico francés acertó cuando su discurso se encauzó en la vertiere más épica y pomposa, con gran presencia de la  música clásica, creando ensoñaciones épicas y sonidos de gran capacidad evocadora. Lo único prescindible, fue todo ese componente 'show', al que se vio casi obligado a recurrir para enmarcar su directo en un festival de la envergadura, terminando con un tramo final volcado en la música de baile y con una predominancia de tambor que por momentos parecían la reencarnación de Safri Duo. 7,5

Marc Muñoz

 

MODERAT

Después de su triunfal paso por el Sonar 2009 para presentar su LP de debut conjunto, Modeselektor y Apparat vuelven al lugar del crimen de nuevo con los sencillos, pero insuperables, visuales de Pfadfinderei (ya una auténtica marca de fábrica para el trío). Dado que “II” (Monkeytown, 2013) apenas representa evolución en su sonido tampoco ha cambiado su directo que se inicia como siempre con la evocativa “A new error” (que abría su LP de debut) y que en seguida alcanza su primer clímax con la intensa interpretación de la enorme “Rusty Nails” que hace que las primeras (quinientas) filas se fundan en un inmenso (e incómodo) abrazo. La frialdad de los intérpretes sobre el escenario contrasta con la pasión que genera “Last Time” (más cercana al remix de Jon Hopkins que a la original) y que prepara a la platea para el asalto final a las líneas de fuga de “Seamonkey”, donde la banda se excede y rompe todos sus corsés. Quizás demasiado, demasiado tarde. 8,5

Half Nelson

 

FLUX PAVILLION

El joven Joshua Steele no se anda con chiquitas, lo suyo es la fiesta de alto octanaje, de brocha gorda, muy gorda, sin sutilizas ni medias tintas. Dubstep de garrafón y todo muy arriba. Too Strong, too black. A subidón por tema, los dedos de este John Candy de la EDM vuelan por encima de los technics. Juraría que ningún tema duró más de dos minutos. Técnica ejemplar. Lástima que esa dieta de bassline con alto contenido en colesterol acabe cansando a la media hora de ejecución. Y más cuando Flux Pavillion pincha el edit más horroroso hecho nunca sobre el "We will rock you" de Queen. No, hombre, no. Por cierto, en Sónar deberían prohibir que los DJs lleven micro. No nos merecemos esos gritos a según que horas de la madrugada.

6

Manu González

 

CARIBOU

Que el bueno de Dan Snaith se presente en el Sónar con nuevo disco de Caribou bajo el brazo (“Our Love”, que se publicará en Merge Records en otoño) es sinónimo de felicidad. Máxime cuando el single de presentación, “Can’t Do Without You”, es un hit de esos de poner el recinto nocturno patas arriba. Pues así fue: sonó la penúltima, justo antes de la siempre apoteósica “Sun”. Un más que correcto directo bastante parecido al de la gira de “Swim”, esto es, con un grupo parapetando a nuestro matemático favorito, en el que sonaron los hits del mismo (“Leave House”, “Odessa”). Además, los avances de su nuevo trabajo sonaron deliciosos, a tenor de las largas cabalgadas electrónicas. Boca salivando a la de ya. 7

Beto Vidal

 

ALIZZZ

Una de las recientes revelaciones de la escena barcelonesa, Cristian Quirante (Alizzz tras los decks) ocupó merecidamente una de las posiciones de privilegio de esta edición. Deseoso de enganchar a los fans de Moderat, que le precedieron en el escenario, empezó fuerte a base de rollizos drops con voces femeninas y una elegancia que no sobra precisamente en el género. Esa capacidad de ser contundente (sus frecuencias daban miedo), sensual (el tratamiento deep de las voces es su especialidad) y pasárselo como un loco a los controles (vaya palizón se pegó) le permitió hermanar house, R&B y dubstep (con algún momento demasiado brostep para mi gusto) en un set al que le faltó algo más de progresión, de linealidad, para ser un triunfazo absoluto. 7,5

Half Nelson

 

PRETTY LIGHTS

Con que Pretty Lights consiguiera que su público se lo pase al menos la mitad de bien de lo bien que se lo pasa él sobre el escenario su éxito estaba asegurado. Cual niño grande pasando la tarde con sus juguetes, Derek Vincent Smith, disfrutó (e hizo disfrutar) mientras combinaba ritmos hip hop, electro, y samplers de funk y soul de regusto vintage en una propuesta fresca y divertida con la que sobrellevar el calor de una noche de verano. ¿De eso se trataba, no? 7

Javier Burgueño

 

TODD TERJE

Por fin, casi tres años después, pudimos bailar, corear y saltar al ritmo de "Inspector Norse" en directo de mano de su creador en el Sónar de Noche. Mejor tarde que nunca. El año pasado la actuación junto a Lindstrøm nos dejó fríos, muy fríos. Problemas técnicos lastraron dos temas tan bailables como "Lanzarote" y, sobre todo, "Inspector Norse". Anoche no hubo ni una coma fuera de su sitio, todo fue impecable. El público bailó la hora larga del directo de Todd Terje en el SonarPub, un concierto vibrante que no dejó ni un segundo de respiro (no, no sonó esa "Johnny and Mary" con Bryan Ferry que se escucha en todos los escenarios del Sónar cuando no toca nadie). Poco a poco, el noruego fue soltando las perlas de su "It's album time" (2014) que fue mezclando con algunos samplers de esa música disco que tanto venera y adora: "Svensk Sas", "Strandbar", "Delorean Dynamite" y una sensacional y muy cósmica "Oh Joy". Mucho sabíamos que Todd Terje es uno de los mejores productores de Europa. Anoche en el Sónar, lo supo al fin todo el mundo. 9

Manu González

 

HAPPA

El SonarCar es posiblemente el escenario más controvertido de esta edición. Dedicado a los sonidos más frescos, experimentales y rompedores de la noche, se ve perjudicado por un sonido que sólo es disfrutable en las primeras filas y por el pachangueo que supone estar ubicado en la zona de restauración frente a los míticos autos de choque. Es normal que su público natural (enterado y exigente, como corresponde a las propuestas a las que da cobijo) se queje. Dicho esto, fue un doloroso placer (aún tengo agujetas en músculos que no sabía que existían) disfrutar de la sesión del jovencísimo Happa. Con apenas edad para pedirse una copa (la primera vez que actuó en Barcelona tuvo que acompañarle su hermana), Samir Alikhanizadeh está dando la campanada en la escena electrónica británica y en su faceta como DJ cumplió sobradamente sin necesidad de arriesgar demasiado. Con bajos gordísimos, bombos de una frecuencia brutal y sabiendo dosificar la tensión, el de Leeds empezó fuerte y fue repartiendo todos los trucos de la escena rave como si fuera un auténtico veterano. 9,1

Half Nelson

 

FOUR TET

El inglés Kieran Hebden se marcó un live que recorrió por igual su electrónica más detallista, apoyada en las texturas, como su faceta más hedonista, preocupada por el bajo ineludible, demostrando a su paso porque es uno los DJs más reputados del momento y uno de los productores más solicitados. Se mostró generoso a lo largo de hora y media desatando su caja de truenos, tan adictiva y efectiva en la pista de baile como en las horas del hogar. Para la ocasión Hebden potenció la intensidad y la acelerada sin cambiar su distintivo sello de marca, un aprecio innegociable con las melodías, y los ritmos y las texturas juguetonas. Su show fue sumando adeptos a la causa, hasta llegar a ese satisfactorio estadio en que el cuerpo y alma pedían prolongarlo hasta el amanecer, y más allá. 8.5

Marc Muñoz

 

RICHIE HAWTIN

¿Adónde va Richie Hawtin? Después de la controvertida presentación del retorno de Plastikman con “EX” (Minus / Mute, 2014) el día anterior en el SonarVillage, el de Windsor fue a asegurar en la sesión que debía de suponer uno de los puntos álgidos de la primera noche del festival. Arrasando desde el primer tema, Hawtin fue incapaz de introducir ni un solo matiz a lo largo de toda su sesión. Hard techno directo a la vena, siempre progresando (artificialmente) a base de velocidad, doblando bombos y haciendo rugir a la audiencia. Muy bien, misión cumplida. Pero esos ejercicios ya están casi al alcance de cualquiera. Debería Hawtin recordar que buena parte de su prestigio se basa en su capacidad de combinar contundencia con un (algo intelectualoide) sentido de la exploración. Ninguna exploración, ningún riesgo, ninguna enjundia pudimos detectar en el pase del viernes. Una pena. 2

Half Nelson

 

 

 

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