Menu

SALVAJE-MONTOYADETALLE

Salvaje Montoya

Truhanes y Señores

 

Lidia Noguerol

 

Como nuestro cantante más internacional, Salvaje Montoya aman la vida y aman el amor, les gustan las mujeres, les gusta el vino. Y aquí se acaban las similitudes, porqué los Salvaje destilan garaje tex mex de alta graduación, como el tequila y el mezcal y se mueven entre la parodia y el homenaje para vivir mil vidas y hacernos bailar y pasar un buen rato.

 

El disco suena a rayos y truenos, pero pega con esa estética de série B chicana que se puede ver en el videoclip de “Santa Mamita del Raval”. ¿Ha salido así o es algo buscado?

Que el disco suena a rayos y truenos es una buena apreciación. Es un piropo. Gracias. Así es como nos gusta que suene: a infierno, a música interpretada en una cueva mientras degustamos licores que hemos destilado nosotros mismos. Que no te guste o te parezca excesivo, pues puede ser. Ahora estamos todos acostumbraditos a que todo suene muy exquisito, todo en orden y en su justo lugar, que veas las capas de los instrumentos avanzando por el timeline del protools, y que degustes esos pianitos de algodón de azúcar, todo bien onírico, de mundo mejor. Pues resulta que Salvaje Montoya es un mundo peor, un estado de ánimo sucio, sin pensar mucho las cosas, haciendo del amateurismo una virtud, subiendo los instrumentos al máximo y poniendo muñecotes de extras en los dobles de las explosiones. Si puedes disfrutar de lo infantil de una mala película de serie B sin prejuicios, vas a gozar “Rompiendo la Yuca” (BCore 2015). El tipejo que dijo que “en el medio, la virtud” es un buen cantamañanas.

 

SALVAJE-MONTOYAVERTICAL1

 

Desde hace unos años, el garaje ha vuelto con fuerza. ¿De donde viene vuestro amor por el género y como veis su revival?

La historia es que un día estábamos escuchando un casete en un coche viejo y sonaban canciones como trilita y reverbs desmesurados, y pensamos lo divertido que sería tocar esa música sin ningún tipo de prejuicios, enchufarse y cantarle a las malas vidas y a los barrios bajos. No sabemos nada de revival. ¿Eso quiere decir que vamos a ganar algo de dinero con esto? Esperemos que no…

 

La música y los guiños a la cultura latina, son una constante en vuestros discos. ¿Qué tiene América latina que le falta a los Estados Unidos? “Que no se rompa la noche” de Julio Iglesias se puede oír en “Mujer Madura”.

Nuestra idea de Latinoamérica es tremendamente más divertida y, sobre todo, más libre que la de Estados Unidos que nos resulta aburrida. En lo latino están las personas desnudas y bailando como si no hubiera un mañana sin enfermedades de transmisión sexual. Cuando ves "West Side Story" la cosa está bastante clara, amigo. Siempre hemos querido militar en los Sharks y machacar en un duelo de bailes a los arrogantes y aburridos Jets. No hay color. Nuestra pasión por Julio es complicada de entender si no te has leído “Muñeca de Trapo”, la biografía pasional de Vaitiare, una haitiana de órdago y noviazgo del cantante cuando ella contaba sólo 17 años. 

 

¿Que es lo que más os gusta o disgusta de los estereotipos del rock, los machitos y las mamis latinas? ¿Hacéis una parodia de estos clichés? ¿Qué hay de verdad en esa imagen de calaveras y canallas que ofrecéis?

Dar la vuelta a los clichés es la respuesta a la imposibilidad de crear nuevos. Es un refugio al clonaje musical. Entre la parodia y el homenaje está nuestra propuesta. El artista sincero con él mismo y con el mundo huele a leguas y nos aburre sobremanera; si eres tan Cantinflas como para tomarte en serio a ti mismo nos parece bien, pero ese no es nuestro juego. No somos tipos especiales ni nuestro mundo interior es tan interesante como para hablar de nosotros mismos. Filtramos esa nostalgia por lo no vivido para crear un mundo nuevo en el que sin duda vas a pasarlo mejor. Somos partidarios de llevar una triple vida, apostamos por el baile de máscaras porque queremos vivir esas trescientas vidas que no podríamos vivir jamás si no fuera por la música. Y nos gustan las mamis latinas, sí, adoramos la sensualidad de una mujer veterana y entrada en carnes por la edad, sí, sus arrugas y su experiencia en una alcoba. Si te molesta que demos una imagen de machitos es porque llevas demasiado tiempo buscando afrodisíacos naturales a escondidas en Google. De lo contario, únete y baila.

 

Salvaje-Montoya-grupo-banda

 

Vuestros discos tienen una atmósfera polvorienta. ¿Qué atractivo tiene para vosotros la frontera y el desierto?

En las fronteras está la tierra de nadie, en los márgenes es donde crece la mala hierba y las historias las cuentan personajes más intrigantes y marginados. La arquitectura está llena de trampas y las tapas son las más agradecidas cuando pides una caña. Huye del centro, escucha las historias del suburbio y, después, cuéntalas a los ricos de la zona alta a precio de oro.

 

El rambleo trash y las críticas a la Barcelona del postureo o los artistas malditos (“Leyenda local”) conviven en “Rompiendo la yuca”. ¿Como veis el futuro de la ciudad condal? También hay un sampler en catalán muy buen puesto. ¿De dónde viene?

No vamos en contra del postureo. En realidad nos encanta cuando coincidimos con flipados que piensan que van a aparecer en los libros de historia de la música, la gente que quiere trascender a un movimiento, a todos esos artistas que sueñan con que les hagan una retrospectiva en el Santa Mónica. Esos personajes son tan cretinos que se merecen que alguien brinde por ellos, alcemos nuestras copas para que sean la banda sonora de "Cuéntame" cuando la serie vaya por la temporada 23 y hable sobre la Barcelona del 2015.

El sampler en catalán es un recitado del grandísimo Reverendo Tedi, DJ y anarquista cultural que lleva embelesándonos con sus pinchajes desde que le daba duro en el Big Bang de la Calle Cera de Barcelona. Recita unos versos de insultos de Víctor Hussein Mallea, de su obra “Benjamí”, que parecen escritos para nosotros mismos, gente de poca monta y sin ningún tipo de trascendencia.

 

En “Rompiendo la yuca” hay tanto reverb como en “Boda rumana” (Mama Vynila / BCore, 2013)y un poco más de rhythm & blues. En vuestro nuevo disco, introducís ritmos nuevos, como el de la cumbia de “Santa Mamita del Raval” ¿Qué os gusta de este estilo?

La cumbia es lo más grande que le ha pasado a Salvaje Montoya, juntamente a esa noche que unas abuelas nos raptaron en Sant Feliu de Codines. En mitad de esa trituradora de referentes de los que te hablábamos hemos introducido el mejor ritmo latino que existe para bañar tus caderas en oro. Cumbia, amigo, de verdad… Es el ritmo que bailaban los ángeles antes de que, como castigo, el todopoderoso los sentenciara con la asexualidad para siempre.

 

 

Vuestras letras os hacen inconfundibles. En ellas encontramos sitios cercanos y muy nostrados. ¿Qué va primero, las letras o la música? ¿Las hacéis juntos?

Nos gusta rendir pleitesía y escribir literatura a todos esos lugares que estuvieron a nuestro alrededor y que no saldrán en ningún libro de texto, lo no-oficial del barrio. Es excelente el ejercicio de gentrificación que se está haciendo en el Raval, por ejemplo, toda la chusma que nos maravilla ha desaparecido para dejar paso a los turistas y sus tarjetas gold. Los jefes de todo esto pueden estar contentos. Hablas con los borrachos de Calle Robadors o con los gitanos de Calle Guardia, y descubres más verdad que en la propaganda del ajuntament sobre esta ciudad. Barcelona fue kinki, anarquista, putera, ladrona, travesti y, sobre todo, divertida. Y no hace tanto tiempo de eso. Y todo sucedió al lado de tu actual portal.

Las letras las hacemos todos juntos en ritual, después de tener una melodía bastante clara. Empezamos a escupir vómito mientras bebemos palomitas de anís, reinventar esos mundos, conocer esos personajes tan peligrosos que la desmemoria los ha transformado en inofensivos. Nuestras letras pretenden ser una puerta espacio/tiempo para poder esnifar drogas que dejaron de existir cuando se celebraron las olimpíadas en el 92.

 

¿Las chavalas vienen buscando follón cuando los salvajes entran en acción? ¿Qué tal la gira?

Las chavalas siempre encuentran follón aunque no la busquen. Las chavalas somos cualquiera que quiera pasar un buen rato. La gira la llevamos muy mal porqué somos viejos, algunos tienen hijos y la mayoría lumbalgia… ¿Estás de coña? ¿Tú que crees? La gira la llevamos de maravilla porque cada concierto que damos nos da diez años de vida.

 

Se escuchan gritos de “¡Bcore latino! ¡Bcore latino!”. Ya que el sello cumple veinticinco años, ¿Qué canciones o a qué grupo de su catálogo os gustaría versionar y darles vuestro toque tex mex ibérico?

El gafotas del Jordi Llansamà va muy perdido. Debería empezar a dar rienda suelta a los grupos de mierda latina que están surgiendo en Barcelona, empezar a editarlos a todos aunque se arruine. Nosotros somos la primera referencia del subsello latino imaginario de la familia BCore. Es una alegría que nos saquen discos y que les guste lo que hacemos, la verdad. Poder sacar discos a día de hoy y verlos girar es una suerte. De su catálogo nos gustaría versionarle cualquier cosa a la María Rodés

 

¿Queréis añadir algo más?

Sí. Que quien calienta el caldero se come el puchero. Seh.

 

Gracias.

A vosotros buena gente.

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.

Más en esta categoría: « Nueva Vulcano Lonelady »