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Cento-matic-cover  

Centro-matic

Take Pride in Your Long Odds

Navigational Transmissions

8,3

Indie-rock

Milo J. Krmpotic'

 

Porque han transcurrido tres años desde el precedente “Candidate Waltz” (y ocho respecto al aún anterior “Fort Recovery”, aunque el “Dual Hawks” de South San Gabriel anduvo de por medio), Centro-Matic ha considerado necesario inaugurar su nuevo trabajo con un instrumental de cinco minutos a fin de recordarnos de qué iba la cosa a la vez que, por supuesto, resituarnos: acordes saturados, efectos distorsionados, una base-pandemónium sobre la que entran y salen teclados y acústica, y, tomando entonces las riendas de un crescendo de libro, un coro etéreo y una batería que acaba poniéndose estupenda, donde cada golpe de baqueta parece anticipar el eco del directo que acaba de decir su última palabra. En esas, la tormenta se desvanece súbitamente; como gotas postreras, el punteo de la acústica certifica que los de Will Johnson están a lo que están, y sin pausa esa inercia desemboca en una primera prueba de la defensa etiquetada como “Every Mission”.

 

Cuesta, en efecto, en una banda tan orgánica y a la vez diversa (Centro-Matic es más o menos South San Gabriel es ciertamente Will Johnson es de nuevo Centro-Matic, etc.), identificar dónde y cuándo escuchó uno qué. Díganme que las nuevas “Cross Path” o “Calling You Glad” pertenecen en realidad a “Love You Just the Same” y me harán dudar durante el minuto que me tome repasar los créditos de ambos discos. Tal familiaridad, quede claro desde ya, es una bendición. Porque los de Denton, Texas, no hacen álbum malo y ese puente que atraviesa su discografía de cabo a rabo habla de un proyecto unitario, vacunado por ello contra la mala tarde que cualquiera puede padecer pero que ellos aún no han conocido.

 

Si tuviera ahora que contradecirme ligeramente, quizá encontraría cierta urgencia inédita hasta el momento en dos canciones de este nuevo trabajo: el carácter unidireccional de “Salty Disciple” y la guitarra épica à la Neil Young que lidera “Cynthia Glass” transmiten una accesibilidad a la que desde luego no encuentro motivaciones comerciales (como si alguna vez tal hubiera sido su objetivo) y que en cambio podría tener algo que ver con el tono positivo, incluso inspirador, que en general rezuman las letras desde el lema que preside el disco todo, algo así como “Enorgullécete de tus opciones a largo plazo”. Will Johnson mismo ha declarado que, si bien escribió los temas y trazó la secuencia en que debían presentarse nada más editar “Candidate Waltz”, considera que “Take Pride…” es dueño de un espíritu más pop, más psicodélico, más espacioso.

 

Sea como fuere, porque cuesta precisar el mensaje más allá de ciertas generalidades (el amigo no ejerce de escritor críptico pero tampoco es su estilo presentarse como un libro abierto), incluso aceptando que, en la repetición de una serie de constantes musicales, un eje taxonómico podría apuntar a algún altibajo en su capacidad de seducción, cerraremos este texto de tanteo certificando que Centro-Matic ha regresado por sus fueros, pero que hoy más que nunca aspiran a que no sea una única y solitaria estrella la que presida esos terrenos desde la tela que ondea al final del mástil.

 

Milo J. Krmpotic’

Milo J. Krmpotic’ debe su apellido a una herencia croata, lo más parecido en términos eslavos a una tortura china. Nacido en Barcelona en 1974, ha publicado contra todo pronóstico las novelas “Sorbed mi sexo” (Caballo de Troya, 2005), “Las tres balas de Boris Bardin” (Caballo de Troya, 2010), “Historia de una gárgola” (Seix Barral, 2012) y "El murmullo" (Pez de Plata, 2014), y es autor de otras tres obras juveniles. Fue redactor jefe de la revista Qué Leer entre 2008 y 2015, y ejerce ahora como subdirector del portal Librújula. Su firma ha aparecido también en medios como Diari Avui, Fotogramas, Go Mag, EnBarcelona, las secciones literarias del Anuari de Enciclopèdia Catalana

 

milo@blisstopic.com