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The Brian Jonestown Massacre Mini album thingy wingy  

The Brian Jonestown Massacre

Mini album thingy wingy

A Records

7,5

Psicodelia

Vidal Romero

 

Lleva Anton Newcombe una temporada en la que parece que le salen las canciones por las orejas: sólo entre el año pasado y este ha publicado un par de discos como The Brian Jonestown Massacre –el notable “Revelation” (14) y el más discreto “Musique de film imaginé” (15)–, uno más a medias con Tess Parks y un puñado de singles, EPs y casetes. Un corpus de música torrencial e irregular, en el que ha experimentado con todo tipo de formatos, estilos y formaciones instrumentales, y ante el que este “Mini album thingy wingy” sólo puede entenderse como una especie de vuelta a casa; un retorno al rock musculoso y de elevada carga psicodélica que ha caracterizado desde siempre a su proyecto.

 

Es algo que se nota desde que empiezan a sonar las crujientes guitarras de “Pish”, envueltas en esa característica niebla tóxica, que es mitad Rolling Stones mitad Spacemen 3, y que también vuelve a aparecer en “Get some” y “Leave it alone”. “Prší Prší”, coescrita con el (al menos para este servidor) desconocido Vladimir Nosal, y cantada en esloveno, incorpora a la ecuación vientos y algunos toques orientalistas, mientras que “Mandrake handsahake” cultiva un aire pastoral y a ratos hasta campestre y “Dust”, una versión de Thirteen Floor Elevators bajada de revoluciones y contaminada con un fondo burbujeante, añade la inevitable cuota reverencial. “Here comes the waiting for the sun”, una canción preñada de épica, que arranca con guitarras que suenan al revés y termina arropada por suntuosos arreglos de cuerda, despide un breve e intenso viaje por tierras psicodélicas.

 

Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com