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Juego de Tronos 06x10

"Vientos del Invierno"

9

 

Manu González

 

Ya lo saben, si no han visto este capítulo de "Juego de Tronos", todo lo que acontece aquí a partir de ahora es spoiler tras spoiler, "Juego de Spoilers".

 

 

Sansa Stark: El invierno ya está aquí.

 

¡¡¡¡Buahhh, nen!!!! Y a continuación te pones a tararear a todo pulmón la versión gatuna de la música de “Juego de Tronos” (ya saben, ésta). Todo este “Vientos del Invierno” es un gran “¡¡¡¡Buahhh, nen!!!!”. La venganza de Cersei: “¡¡¡¡Buahhh, nen!!!!”; el merito de Tyrion: “¡¡¡¡Buahhh, nen!!!!”; La biblioteca de Antigua: “¡¡¡¡Buahhh, nen!!!!”; la Arya Ninja: “¡¡¡¡Buahhh, nen!!!!”; el Rey en el Norte: “¡¡¡¡Buahhh, nen!!!!”; el final: “¡¡¡¡Buahhh, nen!!!!” y todo el rato así… Creo que lo único que sobra en este capítulo son los lloriqueos amorosos de Meñique y Daario, y más cuando el poderío femenino de “Juego de Tronos” vuela alto, muy alto en un capítulo que, aparte de la mirada de gatito asustado de Jon Nieve, los protagonistas son todas mujeres que la van a liar muy parda en Poniente y Essos. Incluso esta vez lo he tenido chungo para elegir una frase que defina toda el capítulo porque está plagado de frases magistrales. Pero me he decantado por esa afirmación de Sansa porque llevamos seis años esperando (20 si lees los libros) ese cansino “Winter is Coming” que los Stark llevan siglos repitiendo.

 

La intensidad de este capítulo es tal (y su duración), que sin atreverse a plantear grandes batallas y coreografías de guerra, se convierte por derecho propio en uno de los mejores capítulos de un hipotético top five comandado por “Casa Austera” y la “Batalla de los Bastardos”, capítulos que cuya emoción fílmica puntúan muy alto en el ideario de cualquier fan de “Juego de Tronos”. Pero este “Vientos del Invierno” tiene la facilidad de cerrar todas las tramas de la sexta temporada y plantear, como diría Tyrion Lannister, el gran tablero del “Juego de Tronos”. Con pocas y certeras pinceladas, le da toda la vuelta a la serie entera y nos pone en disposición de enfrentarnos a los últimos coletazos de una historia que, cada vez más, se vuelve épica.

 

Aunque se han dejado algunos personajes por el camino (como la aparición y el futuro de Perro Clegane en esta etapa final; o la desaparición de Brienne desde su enfrentamiento con Jaime en Aguasdulces), la dirección de Miguel Sapochnik, un director que es capaz de jugar muy bien con el suspense y la acción, es esencial para entender los primeros minutos de este último capítulo que acontece en Desembarco del Rey. En el Gran Septo de Baelor se inicia el juicio de Loras Tyrell que se declara culpable de todos sus aptos. Tras ser mutilado en la frente con el símbolo de los siete, el Septón Supremo es avisado que Cersei Lannister no se ha presentado todavía, ni tampoco su hijo, el Rey Tommen. Nosotros ya hemos visto como el Rey y la Reina Madre se iban vistiendo para la visita. También vemos como el consejero Pycelle es asesinado en el sótano de palacio por los niños de Qyrun. También hemos asistido a que la Montaña no deje que Tommen salir de su habitación del Palacio. Todo esto se desarrolla con una calma casi inusual, apuntalada por la bella música (obra del siempre eficaz Ramón Djawadi) que es inusualmente minimalista y barroca.

 

Al final, Lancel Lannister averigua el plan de Cersei. Bajo el Gran Septo de Baelor se encuentra una bóveda subterránea lleno de bidones con fuego valyrio (que debería sobrar de la Batalla de Aguasnegras). La mayor de los Lannister no tiene reparos en cargarse al Septón Supremo, todos sus acólitos, gran parte de la nobleza de Desembarco del Rey que estaba en el juicio, su tío Kevan Lannister, Loras Tyrell, la Reina Margaery (la única que se olía una trampa), el padre de estos: Mace Tyrell… y medio Desembarco del Rey, ya que estamos. Pim, Pam, Toma Lacasitos. Lo que no sospechábamos es que Tommen, medio encoñado con Margaery y medio agilipollado por las enseñanzas del Gorrión Supremo (el niño se lo estaba creyendo todo) se lanza por una ventana de la pena. Ya se lo dijo la bruja a la joven Cersei: verás morir a tus tres hijos. La venganza de Cersei no acaba aquí: porque a la odiosa septa que le torturaba en la temporada quinta le tiene guardada las visitas nocturnas de la Montaña, del que, por fin, vemos su rostro zombificado. En Desembarco del Rey acaba la acción de este capítulo final con Cersei siendo declarada Reina de todo Poniente, ante la atónita mirada de su hermano Jaime (que ya ha vuelto de Los Ríos) que no sabe si adorarla o tenerle mucho miedo.

 

 

En el otro lado del Mar Angosto, la asociación de dos mujeres (Daenerys y Asha Greyjoy) adelanta esa visita a Poniente de la Madre de Dragones que llevamos esperando desde que se casara con Khal Drogo y este le prometiera invadir y recuperar el Trono de Hierro. Por fin, al final del episodio, la vemos surcar el Mar con la compañía de varios de sus fieles, entre ellos Tyrion Lannister, convertido en la Mano del Rey (o la Reina) en una emotiva escena en la que Tyrion parece eclipsado también por el influjo de la blanca caballera de la última Targaryen. En un plano épico, vemos a miles de barcos y a los tres dragones de Daenerys surcando el mar en busca de Poniente, al mando ahora de Cersei Lannister. Un enfrentamiento en el que no nos podemos posicionar, porque con el tiempo, toda la audiencia también se ha aliado con los gemelos Lannister, que en muchas ocasiones se han convertido en lo mejor de esta serie (aunque en los libros, Jaime sea un poco cenizo, el pobre).

 

Antes de llegar al tercer y último protagonista de este gran capítulo tras Cersei y Daenerys, vamos a darnos una gran vuelta por Poniente. Primero: vemos Antigua por primera vez y algunas de sus maravillas como el Faro o la biblioteca enorme de la Ciudadela de los Maestres donde llegan Sam y Gilly para darse cuenta que aquello funciona peor que Correos un viernes por la mañana. Eso sí, la biblioteca muy chula. En Dorne (por fin sale Sevilla otra vez) nos encontramos con la alianza entre las Arena, Olenna Tully (recuerden, Cersei acaba de matar a su hijo y a sus dos nietos) y un oportuno Varys que aparece de las sombras prometiendo “fuego y sangre”. Entre la Casa Tully, la Casa Dorne y las Islas del Hierro a favor de Daenerys, y el golpe de estado en el Norte, claro, a la pobre Cersei no le va a quedar ni un solo amigo para defender Poniente. Pero toda la atención de este capítulo va para Arya Stark Ninja Mortal. Ella solita es capaz de matar a los hijos de Walter Frey, triturarlos y hacer un pastel de carne con ellos y dárselo de comer al señor de la Boda Roja. Después de informarle sobre el destino de sus vástagos, le degüella tras la frase de “lo último que verás con vida será a una Stark sonriendo”. En casa nos levantamos y gritamos y aullamos de expectación. Esperemos que Elektra Stark nos de más alegrías en el futuro. Antes ya había puesto sus ojitos en Jaime Lannister. Más allá del muro, un revivido Benjen Stark lleva a Bran y Meeran al árbol sagrado a los pies del Muro (ese donde juran la Guardia de la Noche). Él, al estar muerto, no puede pasar más allá porque hay invocaciones mágicas en el Muro (por cierto, ¿cómo pasarán los muertos, entonces?). Bran continúa con sus visiones y ve lo que todos llevábamos esperando desde hace años. Ned “Neil Patrick Harris” Stark le promete a una moribunda Lyanna Stark que cuidará de su hijo como si fuera suyo. Nada más ni nada menos que Jon Nieve. Ahora, por fin, después de veinte años, sabemos que Lyanna es la madre de Jon, cosa que sospechábamos desde siempre. ¿Habremos acertado con el padre? Busca en Internet teorías sobre los padres de Jon Nieve para saber quién es. Si quieres, claro.

 

 

Acabemos con Jon Nieve. Tras expulsar a Melisandre tras la acusación de Ser Davos de ser la asesina de Shireen Baratheon (algo que se soluciona en plan plis-plas, sin darle mucha importancia dramática… fallo gordo, todo sea dicho) y tras que el espectador vea como Sansa le pega una cobra mortal a Meñique (cuando todos esperábamos que acabaría subyugada por la voz baja, sexy y gutural del dueño de la Casa Baelish), la familia Stark vuelve a estar en Invernalia por fin, otra vez (que gozo ver en la entradilla ya clásica como en el Winterfell mecánico ha desaparecido el logo de los Bolton y aparece el lobo blanco de los Starks). Se celebra un conclave del Norte donde la niña Lyanna Mormont vuelve a ser la protagonista absoluta pegándole un severo repaso a todos los Señores del Norte. Estos reconocen la verdad en las palabras de esta pequeña guerrera sabia y juran lealtad a Jon Nieve como nuevo Rey en el Norte. En una escena tan bella como emocionante, parecida a cuando juraron lealtad a su hermano Robb en la segunda temporada. Esperemos que el final de Jon no sea el mismo que el de Robb.

 

Así acaba la sexta temporada, con Cersei como única Reina de Poniente y Jaime como único consejero válido. Con el Rey de la Noche preparando su gran ataque al mundo de los vivos (algo que todos esperábamos ver en este capítulo). Con Jon Nieve como nuevo Rey en el Norte más preocupado por defender el Muro y el Norte del ataque de los Caminantes Blancos y el Rey de la Noche que por liarse en una nueva Guerra Civil. Con Daenerys, los hermanos de las Islas del Hierro, Tyrion, Gusano Gris y, sobre todo, tres dragones enormes viajando a invadir Poniente. Con la ayuda, claro de la Casa Dorne y la Casa Tyrell aliada para matar a Cersei Lannister por intermediación de Varys. Con la Casa Baratheon y la Casa Frey completamente destruidas (una, por la codicia de Stannis, y la otra, por la mano de Arya Stark). Falta saber qué diablos pintará Brienne, Perro y la Hermandad sin Estandartes en toda esta movida, pero si al final sacan a Lady Corazón de Piedra, será para meterle dos yoyas con la mano abierta a David Benioff y D.B. Weiss. Pero calla, que aún puede ser peor. Que en la séptima temporada se saquen del bolsillo a Aegon y la tengamos liada del todo. Hagan sus apuestas para la séptima temporada, donde el tablero de “Juego de Tronos” ha cambiado totalmente y vamos a tener una temporada movidita. Como siete es el número mágico en Poniente, la HBO confirmó hace poco que la séptima temporada sólo tendrá siete episodios y no diez como sigue siendo la norma. Aunque se rumorea que sólo quedan trece capítulos para que “Juego de Tronos” de a su fin. Literariamente, en un futuro no muy lejano, si George RR Martin no estira la pata, claro, nos quedarán “Vientos del Invierno” y “El sueño de Primavera”, libros sexto y séptimo de una saga fantástica eterna.

 

Manu González

Hizo su primer trabajo periodístico entrevistando a Derrick May por fax en 1995 para la desaparecida revista aB. Desde entonces, este natural de Hospitalet de Llobregat (1974) ha colaborado en publicaciones como Qué Leer (donde se encarga de la sección de cómic), Guía del Ocio BCN, Playground Mag, Revista Trama, EnBarcelona Magazine, Terra Gum, Hoy Empieza Todo (RNE 3), Agenda San Miguel o los catálogos del Festival Sónar 1997 y el Festival Doctor Music 1998. Experto en cómic y literatura fantástica, ha colaborado con editoriales como RBA, Random House Mondadori y Círculo de Lectores. Pero sobre todo es conocido por haber sido el Jefe de redacción de la revista Go Mag desde mayo de 2001 hasta su último número en junio de 2013.

manu@blisstopic.com