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The Bastard Executioner

The Bastard Executioner 01X07-08

"Behold the Lamb/Gweled yr Oen" / "Broken Things/Pethau Toredig "

6

 

Rodolfo Santullo

 

Hay una expresión común que define perfectamente este combo de episodios: una de cal y una de arena. El episodio siete ("Behold the Lamb") es casi que un parteaguas que tira por completo por tierra la paciencia del más paciente (si se me permite la redundancia) al llevar al extremo total y absoluto el delirio de grandeza (ya no hay otra forma de definirlo) de Kurt Sutter y compañía a la hora de generar "complejidad" en la serie. Nuevamente, si OTRA VEZ, se patea el status quo, al revelar Wilkin Brattle (Lee Jones quien ya comienza a verse repetido de tan solemne: pobre, el guión no le da más qué hacer) su verdadera identidad a Lady Love (Flora Spencer-Longhurst, quien todavía se zafa de la crítica, por su encanto natural) y ahí pasamos a tener OTRA subhistoria. No cabe duda que es el paso incorrecto y se ve de inmediato. Las otras tramas se empiezan a ver mermadas, así sea por el peso de tener tanta cosa en la valija, y olvidadas. No se desarrolla ninguna, no se logra alcanzar ese status quo tan buscado (al menos por mí como espectador; está visto que no por los creadores de la serie). Cuando como parte de otra de las subtramas –los "hermanos" de Brattle, quienes pasaron en un par de capítulos de ser coprotagonistas desaparecer casi por completo– avanza, y un personaje importante (o bueno, con cara reconocible, nombre, algo de presencia) muere, no nos importa nada, porque la serie jamás se ocupó de que nos importara. Más aún, no parecerá que a los demás personajes tampoco les importará mucho. Sí, hay alguna cara circunspecta, alguna mirada triste, pero las tramas avanzan, apuran, se multiplican y, antes de que se pueda hacer cualquier duelo... ala, ya estamos en otra cosa.

 

El episodio siete tiene como trama principal una nueva maniobra de Maquiavelo Corbett (Stephen Moyer) para terminar de atar con moño su acuerdo con el Barón vecino, Pryce (Richard Brake). Esencialmente: ejecutar al responsable del asesinato de la esposa de Pryce, un responsable falso (como sabemos todos) ya que fue él mismo quien ideó esa muerte y el propio Bastardo Ejecutor el que la... bueno, ejecutó. ¿Cuanto importa esto en la trama principal? Prácticamente nada. En el capítulo 8 ya aparece una nueva alternativa al equilibrio de poder –una oferta de caballeros británicos a la caza del desagradable Pier Gaveston (Tom Forbes, sólo mencionado de nombre) que, de repente, ha perdido su estatus– y toda la trama con Pryce desaparece, por el momento.

 

The Bastard Executioner

 

Pero entonces ¿dónde está la cal (o la arena) a la que se hacía referencia al principio? Ah, justamente, en el capítulo 8. Porque aquí la serie retoma algo que había mostrado en algún capítulo anterior, y luego –como casi todo en "The Bastard Executioner"– se ha olvidado y dejado en segundo plano: su lado más aventurero. Es este capítulo 8 uno de los más cargados de acción y aventura, ya que combina una entrada de los hombres del malvado Arzobispo a las cavernas de Annora (descubriendonos la eficacia de los Templarios a la hora de construir trampas) con un tre-men-do combate entre los resentidos nómadas y ese mismo Templario en una playa. Hay otra cosa a favor de "Brokern Things" –más allá de los espadazos y las bombas de aceite hirviendo– y es el tomarse algo de trabajo en la construcción de la relación entre los personajes, en este caso entre Love y Corbett, a quienes vemos de repente colaborar en beneficio de Ventrishire, teniendo a un enemigo en común (Gaveston).

 

No hay duda ya que las esperanzas puestas en "The Bastard Executioner" son erradas. No estamos aquí ante un "Sons of Anarchy" con caballeros. Sutter no lo ha hecho de nuevo, dejemos de engañarnos. La serie es un entramado de argumentos por momentos absurdo, declamada por actores con un complejo de inferioridad shakesperiano que muerde continuamente más de lo que puede tragar al mismo tiempo que no se permite construir nunca una tierra firme desde la que partir. Pero queda claro que si uno baja (mucho, para que engañarnos) las expectativas, y la serie sube el volumen en cuanto a las peleas, persecuciones y espadazos, se transforma en un pasarrato muy entretenido.

 

Lo mejor: Ver al Templario en acción. Te guardaste el mejor personaje, Kurt Sutter, picarón.

 

Lo peor: Basta de meter más y más tramas, por el amor de William Wallace.

 

 

Rodolfo Santullo

Rodolfo Santullo (Mexico D.F., 1979) es periodista, escritor, guionista y editor de historietas al frente de Grupo Belerofonte. Ha publicado novelas, cuentos e historietas en Uruguay, Argentina, Ecuador, Alemania, España, Chile, Gran Bretaña, Perú, Italia y Chipre. Actualmente prepara su debut como guionista de cine con la película "La teoría de los vidrios rotos".

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