Menu
   

Berberian Sound Studio

Peter Strickland

UK, 2012

8,5

Manu González

 

Por fin vemos estrenada en España la segunda película del director británico Peter Strickland tras el éxito de crítica de su tercer film, “The Duke of Burgundy”. Aunque “Berberian Sound Studio” se estrenara en 2012, la película de Strickland y Toby Jones permaneció en el limbo de las películas de culto nunca estrenadas en nuestro país y que casi todos los interesados en cine hemos visto en DVD o descarga de exportación. Junto a “Under the Skin” de Jonathan Glazer y Scarlett Johansson, el segundo film de Strickland era una de esas raras avis vistas en festivales como el de Sitges que nunca ha tenido distribución en España. Ahora, gracias a La Aventura Audiovisual (porque es una aventura arriesgarse con estos productos minoritarios de autor), que ya nos trajo “The Duke of Burgundy”, podemos ver en una gran sala esta película extraña pero poderosamente bella y, sobre todo, una gran experiencia visual y sonora.

 

 

Aunque se ha comparado “Berberian Sound Studio” con el David Lynch de “Carretera Perdida”, Strickland va mucho más allá que el director americano. Toby Jones interpreta a Gilderoy, un experto director de sonido británico que vuela a Italia para comenzar a trabajar bajo las ordenes del director Santini y su película “Il vortice equestre”, una película de horror que, por lo escuchado en los efectos sonoros, anticiparía al slasher más salvaje (dejando muy atrás el giallo estético de Dario Argento). El film italiano cuenta la historia de un internado dominado por unas brujas que quieren venganza tras sus torturas por la inquisición en la edad media. Gilderoy, acostumbrado a películas más “normales” y acomplejado por una sociedad y un idioma que no comprende, la Italia de los años 70, comenzarán a obsesionarse con el material fílmico al que está dando un universo sonoro de puro horror. Narrativamente, la película de Strickland comienza a adentrarse más y más en la psique de Gilderoy hasta que el espectador y la propia película ser pierda en el relato. En esos momento, lo que parecía un homenaje al giallo italiano filtrado en una enredada red burocrática de incomprensión extranjera digna de Kafka o el mejor Dostoievski se convierte en una película visualmente y sonoramente extraña e inquietante que te deja con muchas preguntas al final de la proyección mientras suena la última canción que Broadcast grabó para este film imitando a los mejores Goblin y el kosmische italiano.

 

 

En el fondo, Strickland, y un grandioso Toby Jones que soporta todo el film sobre sus hombros, lo único que pretenden es que el espectador se adentre más y más en la mente de ese personaje tímido y retraído que se siente mal con el material al que está dotando de horripilantes efectos sonoros. Presionado por un productor esclavista que no entiende el arte de Gilderoy, mangoneado por un director que sólo quiere acostarse con las actrices y extraño en una tierra donde no entiende el idioma ni las costumbres, el material fílmico con el que trabaja día y noche comenzará a adueñarse de sus pesadillas. Sólo el apoyo de una de las actrices conseguirá iluminar un poco el mísero trabajo de un genio del sonido. Sonido que es el gran protagonista de esta historia, en un trabajo enorme sonoro de coordinación musical y de efectos que provoca perturbación en cada escena, aunque nunca veamos las imágenes explicitas del film de horror de Santini al que Gilderoy está poniendo sonido, un efecto muy sencillo que produce aún más terror al dejar a la imaginación del espectador todo el peso visual de esa horrible “Il vortice equestre”.  

 

Comentarios
Manu González

Hizo su primer trabajo periodístico entrevistando a Derrick May por fax en 1995 para la desaparecida revista aB. Desde entonces, este natural de Hospitalet de Llobregat (1974) ha colaborado en publicaciones como Qué Leer (donde se encarga de la sección de cómic), Guía del Ocio BCN, Playground Mag, Revista Trama, EnBarcelona Magazine, Terra Gum, Hoy Empieza Todo (RNE 3), Agenda San Miguel o los catálogos del Festival Sónar 1997 y el Festival Doctor Music 1998. Experto en cómic y literatura fantástica, ha colaborado con editoriales como RBA, Random House Mondadori y Círculo de Lectores. Pero sobre todo es conocido por haber sido el Jefe de redacción de la revista Go Mag desde mayo de 2001 hasta su último número en junio de 2013.

manu@blisstopic.com

Más en esta categoría: « Infierno azul Neruda »