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Warcraft: El origen

Duncan Jones

Estados Unidos, 2016

6,5

Manu González

 

 

Aunque mis partidas al Warcraft se remonta al pleistoceno (la saga original de Blizzard comenzó en 1994), y recuerdo que sólo era capaz de jugar al nivel Dios (no morir) por la difícil que era, lo cierto es que el mundo creado por Blizzard ha gozado de cierta fama más allá de los gamers gracias a su fértil cosmogonía y sus aventuras en libros o cómics. Duncan Jones es un fan de la saga desde los años noventa y, en ese aspecto, cualquier fan del juego no se sentirá defraudado por una película que busca el consenso entre los fans de la fantasía heroica y los amantes del cine 3D con “Avatar” como máximo exponente, respetando personajes de los juegos originales como el Rey Llane, el guerrero Anduin Lothar o el orco maligno Gul’Dan.

 

 

Disfrutada en 3D y con un sonido Dolby espectacular, “Warcraft: El origen” es una película que cumple con su papel de entretenimiento sin muchas pretensiones, mucho más disfrutable que otros films destinados al olvido como “Eragon” o aquella “Dungeons & Dragons” tan horrorosa (por cierto, en las dos salía Jeremy Irons, ¿Casualidad? Yo creo que no). Duncan también es capaz de superar el efecto Shyamalan, director que tras algunas películas de miedo notables se lanzó de cabeza al mundo 3D de fantasía con la fallida “Airbender: El último guerrero”, film que nunca tuvo segunda parte (menos mal), al rodar una película mucho más profunda y mejor rodada. Esperemos que a Duncan (director curtido en la ciencia-ficción alternativa con dos películas tan interesantes como “Moon” y “Código Fuente”) le vaya mejor en taquilla para poder continuar narrando más cosas del mundo de Warcraft del que aquí sólo nos muestras su origen, su primera tirada de dados (si esto fuera el rol de todo la vida), para ser exactos.

 

 

El problema de “Warcraft: El origen” es parecido al que había en “Avatar”, de James Cameron, o en “El Amanecer del Planeta de los Simios”, de Matt Reeves. El cuidado del mundo en 3D, el de los Orcos, supera con creces al mundo humano, que, además, está repleto de diálogos eternos y aburridísimos. A eso hay que añadirle el poco carisma de casi todos los actores (desde ese Dominic Cooper de Rey pijo, pasando por un Travis Fimmel en primero de Actors Studios) no ayuda demasiado al posicionarse del lado de los héroes. Los dos representantes magos también son bastante desagradables con los perfectos rasgos británicos de Ben Foster (que luce un aspecto muy similar al del fallecido Nicol Williamson en el Merlín de “Excalibur” de John Boorman) o el aprendiz Ben Schnetzer (que añade un toque de humor que, realmente, no es necesario). Al final, son las mujeres las que salvan la película, como Paula Patton y Anna Galvin (grandes Garona y Draka) o la experimentada Ruth Negga, personajes femeninos fuertes con carisma que se comen con patatas a los barbudos de sus compañeros masculinos.

 

 

Pero volvemos a decirlo, lo mejor son esas animaciones de los orcos y su mundo (igualito que el vídeo-juego), que Duncan mima muchas más que a sus adversarios humanos. Además, el guion y la dirección de Duncan es bastante notable, así que no se esperen aquí una narración plana sobre el bien contra el mal. El hijo de David Bowie es capaz de introducir muchas dudas e inteligentes cambios en un guion que, francamente, debería haberse podado unos 20 minutos (aunque esa sorpresa final se ve a la legua desde el minuto uno) para que hubiera sido más digestiva para un gran público que no sé yo si está muy preparado para tanta espada, magia y fantasía a lo bruto. Esperemos que sí.

 

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Manu González

Hizo su primer trabajo periodístico entrevistando a Derrick May por fax en 1995 para la desaparecida revista aB. Desde entonces, este natural de Hospitalet de Llobregat (1974) ha colaborado en publicaciones como Qué Leer (donde se encarga de la sección de cómic), Guía del Ocio BCN, Playground Mag, Revista Trama, EnBarcelona Magazine, Terra Gum, Hoy Empieza Todo (RNE 3), Agenda San Miguel o los catálogos del Festival Sónar 1997 y el Festival Doctor Music 1998. Experto en cómic y literatura fantástica, ha colaborado con editoriales como RBA, Random House Mondadori y Círculo de Lectores. Pero sobre todo es conocido por haber sido el Jefe de redacción de la revista Go Mag desde mayo de 2001 hasta su último número en junio de 2013.

manu@blisstopic.com

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