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Julieta Pedro Almodóvar  

Julieta

Pedro Almodóvar

España, 2016

7,5

 

Tariq Porter

 

No es fácil obviar una autoría de la talla de Almodóvar para juzgar con un mínimo de independencia una obra que, como el resto, pertenece irremediablemente al universo propio e inconfundible del director. Tampoco es fácil, estos días, descuidar unos papeles panameños que ensucian –presuntamente– las veteranas manos de los hermanos de La Mancha, defensores manifiestos de políticas que, evidentemente, están taxativamente reñidas con cualquier declinación de la evasión de contribuciones ciudadanas.

 

 

Contradicciones ideológicas e independencia de criterios aparte, “Julieta”, lo nuevo del susodicho, es una película notable; intrigante, de estética potente y, lo más llamativo, extraordinariamente compacta. Su plano inicial, tan simple como magistral, da pie a una historia eminentemente almodovariana de tribulaciones familiares en clave melodramática. Como gusta al manchego, las actuaciones son afectadas, llena de rostros que remiten a la mayor de las pasiones cristianas y frases que, dentro de su contexto cotidiano, supuran permanente gravedad. Sin embargo, a diferencia de tentaciones recientes, la trama y sus protagonistas tienden a arreplegarse, en un ejercicio menos escandaloso que, por ejemplo, “La piel que habito” (2011) o “Los abrazos rotos” (2009), y mucho más maduro a nivel de soluciones argumentales. En este sentido, se hace notar el material de base, tres cuentos de Alice Munro, como una influencia positiva en el guion que fuerza a contenerse en momentos susceptibles del reconocido histrionismo de la casa. Así, lo que empieza como algo aparentemente acartonado e incluso pomposo, propio de un creador acomodado en sus registros que disfruta retratando sus fetiches formales e intelectuales –fuego a discreción de referencias artísticas; de Margerite Duras a Lucian Freud– va cobrando cuerpo poco a poco gracias a la profundidad de sus personajes.

 

 

El principal, Julieta, compartido entre Adriana Ugarte y Emma Suárez, tiene siempre interés gracias a una historia que combina la tragedia con el suspense y al trabajado serpenteo de caracteres secundarios, todos tridimensionales, encarnados por una colección de intérpretes de ensueño: Inma Cuesta, Daniel Grao, Darío Grandinetti, Michelle Jenner, Rossy de Palma, Mariam Bichir… Y es que prácticamente todo en “Julieta” tiene una razón de ser, un sentido que no renuncia a la efervescencia artística pero tampoco a la virtud del relato verosímil. Por eso, la película en general y el final en concreto –como el primer plano, la última escena es excelente– son tan satisfactorias. Incluso para Almodóvar, en los momentos clave, menos es más.

 

Comentarios
Tariq Porter

Tariq Porter Astorga (Barcelona, 1988). Licenciado en Bellas Artes en la Universitat de Barcelona y Master en Ficción en Cine y TV en la URL. Ha criticado cine gozosamente en TuPeli o la Revista Mabuse y sigue haciéndolo en Serra d’Or y Blisstopic. Ha trabajado –aún con gozo– en los festivales chilenos Femcine y Fidocs, y sigue haciéndolo en la Acadèmia del Cinema Català y, como programador, primero en el CCCB y actualmente en el Festival de Cinema de Menorca. Escribe harto y pretencioso y lo intenta también con el guión. A ver qué.