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La Habitación

Lenny Abrahamson

Irlanda, 2015

8

 

Tariq Porter

 

No pretendo acuñar el alegato cristiano a las bondades de la virginidad cuando obvio que el arte, cuanto menos reseñado, más puro y genuino para el receptor. La crítica, los tráileres, incluso los géneros o las sinopsis, son tan necesarias en el cine como nocivas en tanto que condicionantes y anticipos a menudo desatinados, aunque al final cada obra responda por sí misma sin asistencia. Feliz de mí, entraba a ver “La habitación” inusualmente casto, sin conocer ficha técnica o artística y sabiendo, solamente, que se encontraba entre las nominadas a los Oscar quien sabe por qué. Acierto inconsciente, este, teniendo en cuenta el juego de tonos y empatía que proponen director –Lenny Abrahamson– y guionista –Emma Donoghue–.

 

 

Mi recomendación, en otras palabras, es que no veáis tráileres, no consultéis sinopsis y no leáis más crítica que ésta; prometo ser respetuoso. No revelo nada si digo que “La habitación” es, efectivamente, una buena película. Tampoco revelo nada si digo que lo es porque más allá de su técnica, sólida y clasicona, los papeles protagonistas son excelentes y el diseño de personajes preciso e inteligente, pensado con mucha sensibilidad y plasmado en un guion complejo, consistente y sobretodo inconformista. Inconformista porque tiene en sus manos, a cada momento, la posibilidad del agradable lugar común, por el que podría inclinarse sin culpa ni reproche. En cambio, opta por retar al respetable con disyuntivas profundas, propias del relato que propone y encarnadas por unos maravillosos Brie Larson y Jacob Tremblay, sendos descubrimientos recientes a los que vale la pena seguir.

 

 

Esto es, “La habitación” no acusa formalismos academicistas en lo técnico –algún subrayado musical, una fotografía muy funcional– porque su material de base es potente y su apuesta, por difícil, ganadora. Su estructura, atrevida, plantea muchos conflictos narrativos y lo hace con naturalidad, liberada de esquematismos simples para responder a las necesidades de sus personajes, que a pesar de todo se antojan absolutamente plausibles. La exploración psicológica de cada carácter y su traducción al lenguaje audiovisual, así como la efectiva conjunción de todos ellos, muy distintos pero perfectamente integrados por un excelente guion y unas interpretaciones ídem, son sin duda el punto fuerte de esta coproducción entre Irlanda y Estados Unidos que perfectamente podría dar la campanada en los Oscar. Decir más sería corromper, así que mi sermón acaba aquí: ved “La habitación” vírgenes; no caigáis en tentación alguna y seréis recompensados. Amén.

 

*No incluimos el trailer por orden explicita del redactor. Háganle caso, vayan a verla sin haber leído o visto nada sobre ella.

Comentarios
Tariq Porter

Tariq Porter Astorga (Barcelona, 1988). Licenciado en Bellas Artes en la Universitat de Barcelona y Master en Ficción en Cine y TV en la URL. Ha criticado cine gozosamente en TuPeli o la Revista Mabuse y sigue haciéndolo en Serra d’Or y Blisstopic. Ha trabajado –aún con gozo– en los festivales chilenos Femcine y Fidocs, y sigue haciéndolo en la Acadèmia del Cinema Català y, como programador, primero en el CCCB y actualmente en el Festival de Cinema de Menorca. Escribe harto y pretencioso y lo intenta también con el guión. A ver qué.

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