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La Juventud Paolo Sorrentino  

La Juventud

Paolo Sorrentino

Italia / Francia / UK, 2015

7,5

Marga Almirall

 

Como su título indica, la nueva película de Paolo Sorrentino sigue fiel a los motivos del director italiano: la juventud, la belleza, el arte, el vacío, el sinsentido de la vida... Cualquiera que haya visto alguna de sus películas o leído alguno de sus cuentos reconocerá aquí de inmediato las obsesiones que pueblan la obra de Sorrentino. También se mantiene el descomunal despliegue audiovisual, con su reconocible estilo barroco y una gran capacidad para generar imágenes con potencial hipnótico.

 

Aunque “Youth” esté rodada en inglés, siguen presentes las referencias evidentes a Federico Fellini. En mi opinión, el referente es tan claro que resulta casi ridículo, pues una cosa es inspirarse en un autor y otra copiarlo, ya que se corre el riesgo de salir perdiendo en la comparación. Si en “La gran belleza” Sorrentino intentaba ser el Fellini de “Roma” o “La dolce vita”, aquí emula “Fellini 8 y ½ “ rozando el límite de lo permitido cuando el personaje interpretado por Harvey Keitel visualiza todos los personajes femeninos de sus películas.

 

 

Los protagonistas de “Youth” (Michael Caine y Harvey Keitel) son dos artistas octogenarios que se encuentran de vacaciones en un balneario suizo. El espacio, pues, es más reducido y concreto que en su anterior película, y en consecuencia el conjunto destila un grado menor de la ambición casi holística que tenía “La gran belleza”. Estos dos artistas retirados, más el resto de personajes que deambulan por el spa de lujo, se encuentran vacíos y perdidos, cada uno por distintos motivos, así que cubren el espectro completo de los temas de Sorrentino, encontrando su expresión más exagerada en una Miss Universo o en el mísmismo Maradona.

 

La película se construye a partir de las interacciones entre estos decadentes personajes y un puñado de escenas autónomas que protagonizan los habitantes de esa especie de castillo del retiro (estilo vagamente Thomas Mann) que no tienen un papel específico en la trama. Estas escenas-imágenes, casi fotografías, son quizás las más potentes y las que permanecen más tiempo en la memoria del espectador. Seguramente esto se debe a que carecen de la intención de trascendencia que tienen en cambio los diálogos y determinados giros de guion, demasiado repletos de aforismos moralistas y de filosofia más bien barata.

 

 

La Juventud” es una película eminentemente “sorrentiniana”, con todos los calificativos que esto implica: excesiva, hipnótica, grandilocuente, bella, desbordante, sensual, poética; y por lo tanto, puede despertar las mismas pasiones y repulsiones que “La gran belleza”, aunque de forma más moderada, quizá porque incluso para el espectador europeo el anterior filme poseía un valor añadido de “exotismo” al ser “tan italiana”.

 

Personalmente, considero que Sorrentino se desenvuelve magistralmente con las imágenes, que posee desde luego un imaginario visual muy personal y atractivo y que no debería dejar que las pretensiones moralistas perjudicaran tan seriamente sus películas.

 

Comentarios
Marga Almirall

Marga Almirall (La Floresta, 1989) vio un día "Fresas salvajes" en una pantalla de ordenador (no tenía televisor) y decidió que lo que más le gustaba del mundo era el cine. Eso la llevó a engordar las filas de los licenciados en Comunicación Audiovisual que no saben qué hacer con su vida. Después de vivir un tiempo en Estambul y en Roma, estudió crítica de cine en la escuela Estudiodecine y Montaje Audiovisual en la UPF. Su última afición es acudir a los festivales de cine como Jurado joven (Sitges) o con el campus de jóvenes críticos (D’A) o simplemente como espectadora, intentando tener siempre despierto el espíritu crítico.

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