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Mientras seamos jóvenes

Noah Baumbach

Estados Unidos, 2015

8

 

Tariq Porter

 

Sería deshonesto no admitir que, al entrar al cine para ver lo nuevo de Noah Baumbach, lo hacía con ciertos prejuicios fruto de su anterior película, “Frances Ha”, obra que particularmente aborrecí de principio a fin y que ensuciaba notablemente mi mirada. De aquella pequeña cúspide del pijismo indie neoyorkino me irritaron varias cosas: los personajes –todos– y su constante histeria, los diálogos de dramaturgo onanista, lo inconscientemente banal de su trama e incluso su estética, quizás por extensión, tan bella como a mi parecer pretenciosa. Tampoco ayudaban las comparaciones que en varias críticas asemejaban “Mientras seamos jóvenes” con el cine de Woody Allen, algo con lo que la mayoría de películas salen perdiendo. Digamos, en una palabra, que mi predisposición pre proyección era mala.

 

Mientras seamos jóvenes

 

Quizás por eso –aunque yo no lo achacaría a ello–, con el primer título de crédito, al finalizar la sesión, mis sensaciones eran francamente buenas. De la animadversión del principio y las reticencias en el primer tercio de la película pasé, poco a poco, a dejarme embaucar por Baumbach hasta que, finalmente, me tuve que rendir a sus encantos. Y es que contrariamente a “Frances Ha”, “Mientras seamos jóvenes” demuestra a un director y guionista sagaz, con una trama enriquecida progresivamente gracias a su búsqueda de lo sutil y un humor sabiamente dosificado. De la onerosa demostración de pedigrí cinéfilo de su anterior película pasamos a una obra madura, con ligeros desequilibrios tonales pero infinitamente más lúcida.

 

“Mientras seamos jóvenes” quiere ser el retrato de una etapa vital. Protagonizada por Ben Stiller y Naomi Watts, excepcionales, el film de Baumbach se centra en una pareja de cineastas cuarentones perdidos en un limbo temporal, entre el miedo a la pérdida del espíritu juvenil y el recelo a lo socialmente aceptado. Ahí entra otra pareja, los veinteañeros Amanda Seyfried y Adam Driver –este último también cineasta–, prototipos hípster y revulsivos para los desamparados protagonistas. Empieza así a desarrollarse una historia que en sus primeras comparsas se antoja simple, la caricatura modernilla del lifestyle modernillo. Poco a poco, sin embargo, el humor se empantana y con él los personajes, entrando en un terreno rico en matices en que la comedia convive con un realismo amargo. En ese punto, la riqueza del guion se ve aupada por las excelentes interpretaciones de Stiller y Watts, en muy buena química, y Driver –¿ha nacido una estrella?–.

 

Mientras seamos jóvenes

 

Sin embargo, el mayor acierto del realizador neoyorkino radica en el paralelismo que plantea alrededor de esa disyuntiva generacional. En el film, Baumbach habla finalmente de un desencuentro inevitable y transversal en la manera de entender la vida y también la creación artística y cinematográfica. Stiller, en ese sentido, representa a un documentalista tan idealista como ingenuamente conservador, mientras que Driver forma parte de la nueva hornada, mucho más ambigua desde el punto de vista moral i a la vez mucho más liberal. Esas diferencias, aplicables a todas las facetas de los personajes, contienen además una realidad que trasciende la película. Baumbach demuestra con ella tener un discurso pulido y muy ilustrativo de las diferencias generacionales y consecuentemente creativas en la manera de entender la vida y el audiovisual. Todo eso queda plasmado en “Mientras seamos jóvenes” sin perder nunca ritmo ni gracia, y el resultado es evidentemente positivo, casi redondo. Por mi parte, es también un reconcilio.

 

Comentarios
Tariq Porter

Tariq Porter Astorga (Barcelona, 1988). Licenciado en Bellas Artes en la Universitat de Barcelona y Master en Ficción en Cine y TV en la URL. Ha criticado cine gozosamente en TuPeli o la Revista Mabuse y sigue haciéndolo en Serra d’Or y Blisstopic. Ha trabajado –aún con gozo– en los festivales chilenos Femcine y Fidocs, y sigue haciéndolo en la Acadèmia del Cinema Català y, como programador, primero en el CCCB y actualmente en el Festival de Cinema de Menorca. Escribe harto y pretencioso y lo intenta también con el guión. A ver qué.

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