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La profesora de parvulario  

La profesora de parvulario

Nadav Lapid

Israel / Francia, 2014

6

 

Tariq Porter

 

Jugar al desconcierto con el público es siempre arriesgado; en jaque están la atención y un interés que decrece en la misma medida en que los personajes o la historia se alejan de la comprensión del respetable. El director israelí Nadav Lapid debía tener esto muy claro a la hora de rodar “La profesora de parvulario”, película difícil donde las haya que no duda en presentarse ante el espectador sin lubricante alguno y con una historia y personajes tan complejos como impermeables. Tanto es así que, después de casi dos horas de film, y más o menos entusiasmado, uno se percata que incluso pudiendo a fin de cuentas empatizar con ellos, difícilmente siente estima hacia los protagonistas.

 

La profesora de parvulario

 

El film de Lapid cuenta la historia de un niño de cinco años, Yoav, con un extraordinario talento por la poesía. Nira, su profesora de parvulario, descubre ese don y, fascinada, trata de potenciarlo. Ese empeño, que es a priori el leitmotiv de la película, deviene obsesión, y toda la trama se ve arrastrada con ella. Así, lo que empieza como una radiografía costumbrista del Israel contemporáneo deriva rápidamente hacia unos derroteros que sólo por su contexto nos remiten a oriente próximo. La violencia profundamente interiorizada, incluso asumida; la imperiosa necesidad de una belleza que es también evasión… Todo cobra sentido en un fuego lento en el que también se cuecen torpezas: comportamientos histriónicos muy al estilo “Canino” (Yorgos Lanthimos, 2009), peajes argumentales más toscos que necesarios, etc.

 

La profesora de parvulario

 

“La profesora de parvulario” no otorga ni una sola concesión al público, que difícilmente encontrará en los personajes un pilar donde agarrarse. De hecho, no es hasta bien entrado el tercer acto en que su desnudez, incluso literal, permite acaso cierta fascinación. La de Lapid es, en definitiva, una película que desde el principio despierta antipatía, no por su sugerente premisa sino por sus formas y guion, que concienzuda y permanentemente rehúyen tópicos. Es tal su insistencia en ese sentido que acaba presumiéndose forzado, cuasi vehemente, tic habitual del indie más recalcitrante. También el uso de la cámara es impertinente, y como unos bastidores impudorosamente visibles demuestra su presencia y con ello la osadía más o menos justificable del director, en su constante vacile entre la poesía y la impostura.

 

Comentarios
Tariq Porter

Tariq Porter Astorga (Barcelona, 1988). Licenciado en Bellas Artes en la Universitat de Barcelona y Master en Ficción en Cine y TV en la URL. Ha criticado cine gozosamente en TuPeli o la Revista Mabuse y sigue haciéndolo en Serra d’Or y Blisstopic. Ha trabajado –aún con gozo– en los festivales chilenos Femcine y Fidocs, y sigue haciéndolo en la Acadèmia del Cinema Català y, como programador, primero en el CCCB y actualmente en el Festival de Cinema de Menorca. Escribe harto y pretencioso y lo intenta también con el guión. A ver qué.