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Ahora o nunca  

Ahora o nunca

Maria Ripoll

España, 2015

4,5

 

Tariq Porter

 

A pesar de todo, el cine español vivió, el año pasado, un momento insólitamente dulce. Los cimientos no se los lleva ninguna tormenta, y la cinematografía del país lo demostró con varios hits de apreciable variedad –y calidad– que más allá de su buena acogida en taquilla, público y crítica, reivindicaron la solidez profesional de la industria. El talento no escasea, y cuando las convergencias son afortunadas el resultado es difícilmente negativo. “La isla mínima” (Alberto Rodríguez), maravillosa, “Magical Girl” (Carlos Vermut), u otras más irregulares pero igualmente notables películas como “El Niño” (Daniel Monzón), “Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo” (Javier Fesser) o incluso “Ocho apellidos vascos” (Emilio Martínez-Lázaro) demostraron que la sinfonía existe y sus instrumentos están afinados.

 

Ahora o nunca

 

Especialmente cundidor fue el caso de la película de Martínez-Lázaro, comedia ligera con un buen reparto que, aparentemente, iba a pasar por las taquillas como un fenómeno momentáneo y todo el mundo de feliz vuelta a casa. Resulta, sin embargo, que rompió todos los récords y se proclamó la película española más taquillera de la historia, nada menos. Con 55 millones de euros recaudados, partiendo de un presupuesto aproximado de 3, esa parodia inocentona –que posiblemente, sin contemplar batir ninguna marca, sí vio su potencial reflejado en “Bienvenidos al norte” (Dany Boon, 2008) o “Bienvenidos al sur” (Luca Miniero, 2010), la primera francesa y la segunda italiana, sendos éxitos en su propia taquilla– se convirtió en un referente para productoras mainstream y demás aparatos del cine más pragmático. De ello, pues, era inevitable también que aparecieran sucedáneos; producciones que por tono, equipo artístico y tema buscaran asemejarse y tentar al público de los hoy archiconocidos apellidos. Pero nada más que esas pretensiones garantizan la solvencia de los tanteos, probablemente resultones en algunos casos y no tanto en otros, teniendo en cuenta además que la de sevillanos, vascos y su descendencia tampoco era una película extraordinaria.

 

Ahora o nunca

 

Al lío. “Ahora o nunca” tenía pocas bazas en contra y muchas a favor: la pareja más cómica, entrañable y con más química del cine reciente español en su reparto –hablamos evidentemente de Dani Rovira y Clara Lago–, unas productoras detrás más que potentes –Zeta Cinema y Atresmedia–, una directora curtida, Maria Ripoll, que además venía de dirigir una película nominada al Goya al Mejor Guion Adaptado y el Gaudí a la Mejor Película, y por último un público potencial que, por fin, no desestima automáticamente el cine made in Spain. No obstante, y a la espera de su recorrido en taquilla, lo cierto es que la película de Ripoll desmerece buena parte de su potencial inclinándose por el romance en detrimento del humor, que pasa a un incomprensible segundo plano. Priman en las desventuras de “Ahora o nunca” la retórica más cursi de la dicha amatoria, reinando la sacarosa y un halo sorprendentemente conservador. La imperiosa necesidad de contraer matrimonio, la preparación del ritual, demostrativo y ostentoso, y el constante sentimiento de culpa se antojan acartonados, poco afines a la generación a la que se dirige. Tampoco ayudan algunas arbitrariedades argumentales –quesos, pasteles y barcas– que, buscando la comicidad, dividen aún más una trama ya de por sí bicéfala y descompensada, poniendo en evidencia lo más desacertado del conjunto, que no es otra cosa que el guión de Jorge Lara y Francisco Roncal.

 

Entre sus puntos fuertes, la película cuenta con una estética que sigue los códigos de la comedia española reciente; juvenil, amable y llamativa, y un elenco que sin estar brillante hace prevalecer su atractivo, con unos protagonistas y secundarios de lujo –luce María Valverde, Rovira se autoafirma–. Nada evita en todo caso, la decepción de salir del cine sin haber podido desprenderse de un par de cargas de carcajada limpia…

 

Comentarios
Tariq Porter

Tariq Porter Astorga (Barcelona, 1988). Licenciado en Bellas Artes en la Universitat de Barcelona y Master en Ficción en Cine y TV en la URL. Ha criticado cine gozosamente en TuPeli o la Revista Mabuse y sigue haciéndolo en Serra d’Or y Blisstopic. Ha trabajado –aún con gozo– en los festivales chilenos Femcine y Fidocs, y sigue haciéndolo en la Acadèmia del Cinema Català y, como programador, primero en el CCCB y actualmente en el Festival de Cinema de Menorca. Escribe harto y pretencioso y lo intenta también con el guión. A ver qué.

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