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Poltergeist 2015  

Poltergeist

Gil Kenan

EE.UU., 2015

6

 

Sandra S. Lopera

  

El cine de terror es el género más fácil (y propenso) a generar remakes, una etiqueta que hace que solamos sacar las uñas antes de sentarnos en la butaca. Y es que coger un clásico impecable como Psicosis y convertirlo en la pésima "Psycho", por mucho Gus Van Sant que seas, te hace temer lo peor. Pero admitamos que el remake tiene honrosas excepciones. "Las colinas tienen ojos" que rodó Alexandre Aja era extraordinaria, "La cosa", de John Carpenter, era mucho mejor que su antecesora (aunque la nueva versión no cubría del todo las expectativas) y hay que reconocer que los remakes de "Ringu", el "The Ring" de Gore Verbinski, o "Terror en Amytiville", titulado "La morada del miedo", estaban bien logrados, sin olvidar la magnífica "Déjame entrar".

 

Poltergeist 2015

 

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando se toca un referente del género como es "Poltergeist"? Porque nadie se atrevería (esperemos) a rehacer "El resplandor", aunque se hayan hecho versiones televisivas. Tomar el relevo a Tobe Hooper, el director de "La matanza de Texas" (otra que tuvo su más que decente remake hace algunos años), era un reto, sobre todo teniendo en cuenta qué otro director resoplaba sobre su hombro aconsejándole mientras movía la cámara: Steven Spielberg. De hecho, cuenta la leyenda que fue éste último quién dirigió parte de la película.

 

Pero, volviendo al remake de "Poltergeist", ¿qué puede ofrecernos esta nueva versión? Pues, para empezar, el film se reduce a escasa hora y media de duración (recortando cerca de veinte minutos respecto a la duración del original) lo que beneficia mucho su montaje. El director es consciente de las escenas que está esperando el público: el payaso, la cara frente al espejo, el armario… y lo que hace es tratar de reinventarlas. Si antes tenías un payaso atacando al niño, ahora vamos a redoblar esfuerzos (nos evitaremos los spoilers) añadiendo nuevos sustos para combinar esa famosa secuencia con otros focos de atención que se irán alternando hasta desembocar en el punto cumbre de la pequeña siendo absorbida por el armario (y aquí nos permitiremos añadir un pequeño detalle y es que el director ofrece una breve visión de cómo es el mundo visto desde el “otro lado”). No será el único momento que se trate de reinventar. La famosa cara mirándose al espejo y despellejándose es aquí sustituida por un reflejo menos detallado que, sin embargo, se completa con un remate añadido. El remake de "Poltergeist" se esfuerza por buscar pequeños detalles que vayan aportando algo nuevo a las secuencias más conocidas y añadiendo otros momentos de tensión (el momento taladro del ayudante con la cámara es un buen ejemplo de ello), incluso aprovecha el uso de nueva tecnologías como los drones para tratar de explorar que hay en el más allá. Un notable esfuerzo para que la película no pierda en las continuas comparaciones.

 

Poltergeist 2015

 

El trabajo en el guión consigue buenos sustos totalmente nuevos, aunque se guarda algunos pequeños guiños a las dos secuelas, y se agradece que no se limite a simplemente copiar plano a plano. Es evidente que las comparaciones son odiosas y que no es bueno ni recomendable ver un film de terror teniendo en mente otro referente, pero el remake de "Poltergeist" lucha contra una sombra muy alargada. La película funciona bien como film de terror, aunque abusa en exceso de los sonidos como golpe de efecto, haciendo que en algunos momentos sea un visionado demasiado ruidoso. Pero secuencias como la del coche bien merecen darle una oportunidad.

 

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Sandra S. Lopera

Sandra S. Lopera (Barcelona, 1981) es periodista y crítica de cine. Actualmente colabora en diferentes publicaciones y webs como Tomacine o Dioses y monstruos. Fue directora de la sección de cine de la Guía del Ocio de Barcelona y ha escrito en medios como el diario Avui, Go Magazine o la revista Scifiworld. El primer recuerdo que tiene de su infancia es estar en el cine viendo "E.T.". Vio pasar una bici por delante de la luna y fue amor a primera vista. Desde entonces ha sido una apasionada del cine.