Menu
HM01  

El viento se levanta

Hayao Miyazaki

Japón, 2013

9

 

Marta Armengou

 

El legendario director de animación japonés Hayao Miyazaki, creador del mítico Studio Ghibli, anunció su retirada del cine durante la presentación de “El viento se levanta” en la pasada Mostra de Venecia. Resulta muy difícil valorarla sin tener en cuenta esta noticia que sacudió a miles de espectadores. De esta manera, la película adquiere una doble dimensión, no sólo por tratarse de la última, sino porque significa la culminación de un recorrido y el adiós de uno de los últimos grandes maestros de la animación tradicional.

 

El título viene de una novela del mismo nombre escrita por Tatsuo Hori. Hori tomó un verso del poeta francés Paul Valéry, "Le vent se lève, il faut tantrer de vivre" (“El viento se levanta. Debemos intentar vivir”). La película combina, precisamente, la vida del escritor Tatsuo Hori con la de Jirô Horikoshi, ingeniero de aviación que diseñó los modernos caza A6M con los que Japón bombardeó Pearl Harbor, dos personas reales de la misma época, que convierte en una sola persona, "Jirô", el personaje central.

 

HM02

 

Por encima de todo, el sueño de Jirô es el de volar más alto que nadie. Elevarse y moverse por el aire ha sido siempre una de las obsesiones de Miyazaki. Su fascinación por el campo de la aeronáutica ha estado presente a lo largo de su filmografía llenando sus películas de sofisticados aeroplanos (Nicky, la aprendiz de bruja, “Porco Rossoo El castillo ambulante) y de mágicas criaturas voladoras (“Mi vecino Totoro”, “El Viaje de Chihiro”). “El viento se levanta” es su proyecto más personal y el más autobiográfico (su padre y su tío dirigían una fábrica que producía timones para aviones). Sin embargo, aquí, esta atracción por la navegación aérea se viste de realismo. Y es que estamos ante la película menos fantástica y más adulta de la trayectoria del maestro japonés. El film es casi un biopic que recrea hechos históricos que marcaron su vida, como el gran terremoto de Kanto de 1923, la Gran Depresión, la pobreza, la epidemia de tuberculosis y la entrada de Japón en la Segunda Guerra Mundial. El director recrea parte del pasado de su país que salpica, en ocasiones, con algunas escenas oníricas. Pero eso no es todo, le añade otro hilo narrativo con la aparición del personaje femenino transformando la película en un melodrama romántico que alcanza altas cotas de romanticismo lírico y trágico.

 

HM03

 

A pesar de algunas críticas que lo han acusado de lo contrario, el trasfondo antibelicista y su profunda convicción pacifista están muy presentes en la película (como lo ha estado constantemente en el conjunto de toda su obra). El protagonista crea aviones para uso civil. El uso militar, y sus efectos devastadores cuando son utilizados como máquinas de guerra y destrucción, dejan una dolorosa herida en la conciencia del personaje. Hacer volar la imaginación puede convertir los sueños en realidad pero, estos mismos sueños, pueden llegar a convertirse en pesadillas.

 

Más allá de la polémica, es absurdo, a estas alturas, reivindicar la obra de un genio. El valor artístico que tiene su filmografía es indudable. Y con “El viento se levanta” lo vuelve a demostrar. La película tiene una estética deslumbrante, una delicadeza poética abrumadora y un tono romántico, marcado por la fatalidad, que hace estremecer. Más, si cabe, sabiendo que es la postrera obra del artista que, como el protagonista, se ha entregado en cuerpo y alma a su profesión. Otra leyenda del cine japonés, Akira Kurosawa, confesó que se sentía preocupado por la comparativa que los críticos hacían sobre los films del animador con su obra, que él consideraba como un acto que minimizaba la importancia del cine de Miyazaki. John Lasseter, director de las películas “Toy Story” o “Cars”, ha reconocido que, cuando en Pixar tienen un problema y no saben resolverlo, acuden a una de las películas de Miyazaki en busca de inspiración. Michael Eisner, que fue presidente de Disney, confesó que su película de animación favorita no era de su compañía, sino que era “Mi vecino Totoro”.

 

HM04

 

Miyazaki se ganó el respeto y el reconocimiento de la comunidad cinematográfica internacional al ganar en 2001 el Oso de Oro del Festival de Berlín con “El Viaje de Chihiro”. Por primera vez en la historia, un film de animación se hacía con este codiciado galardón. En 2002, la misma película ganó el Oscar a la Mejor Película Animada y, en 2005, el Festival de Venecia le premió con el León de Oro honorífico por toda su carrera. Parece ser que el nivel de autoexigencia y perfeccionismo con el que abordaba sus producciones era tan elevado que había comenzado a erosionar sus relaciones familiares. Los que hemos disfrutado con su cine, lo echaremos de menos. Ésta es su última película y, aunque es hermosa, también es dolorosa porque sabemos que es su despedida. Eso sí, un adiós por todo lo alto. El vuelo de Miyazaki ha sido glorioso y, mientras él toca el cielo, el resto del mundo debemos intentar vivir.

 

Comentarios
Marta Armengou

Marta Armengou (Barcelona, 1976). Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Ramon Llull. Crítica de cine. Llevo 15 años trabajando en el ámbito de la cultura en general y del cine en particular. Actualmente, dirijo el programa cinematográfico "La Cartellera" de BTV. Durante cinco años fui Jefa de Cultura de los Informativos de Localia TV. También he ejercido de redactora en diversas publicaciones y de realizadora y guionista de programas para TVC o La2.

Artículos relacionados (por etiqueta)

Más en esta categoría: « El pasado Aprendiz de Gigoló »