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ATP

All Tomorrow's Parties: End of an era, part one

22-23-24/11/2013, Camber Sands (UK)

 

Texto y Fotos Javier Burgueño

 

Muchos de nosotros hemos fantaseado alguna vez, subyugados por la programación del escenario ATP del Primavera Sound, dirigirnos al sur de Inglaterra para poder vivir la experiencia de participar en alguno de los festivales que All Tomorrow's Parties organiza en Camber Sands. Ya sabrán ustedes de que va: un fin de semana de conciertos comisionado por un artista/banda en un centro vacacional anticuado situado estratégicamente en el punto medio entre lo decadente y lo kitsch, mal comunicado por transporte público y alejado de los puntos de importancia (musicalmente hablando) de Gran Bretaña. Este año la organización anunciaba, tras catorce años de éxito y reconocimiento internacional, su intención de abandonar el formato del campamento vacacional para centrarse en la programación de conciertos en grandes ciudades y eventos hermanos en distintos países, cerrando su estancia en Camber Sands con dos festivales en fines de semana consecutivos con el explícito nombre de End of an era. El primer fin de semana la programación correría a cargo del festival Primavera Sound y el segundo el grupo Loop tendría el honor, junto al mismo festival ATP, de ser el último selector. Si queríamos llevar a cabo el sueño ya nos quedaban pocas opciones así que nos liamos la manta a la cabeza, nos decantamos por el primer fin de semana, y tras un vuelo, dos trenes, una conexión perdida con un tercer tren que pasaba cada hora, y un taxi salvador conseguimos llegar al campamento a tiempo de ocupar el bungalow y entrar a la sala uno justo cuando Scout Niblett aparecía sobre el escenario. Niblett se mostró cruda y emocionante a pesar del molesto ruido de fondo que reinaba en la sala, por lo visto la falta de respeto hacia los artistas no conoce fronteras. Después Múm se mostraban más humanos y convencionales que nunca mientras Magik Markers opositaban a sorpresa del año en la sala pequeña. El Primavera Sound Touring Party se presentaba el primer día con Lee Ranaldo and the Dust, volviendo a confirmar que hay vida después de Sonic Youth. Low ofrecieron el último concierto de la sala grande el viernes. Siempre efectivos en directo, los de Duluth emocionaron la mayoría del tiempo aunque su música se aprecie mejor en otro tipo de sala. Acabados los conciertos Dj Coco cerraba la primera jornada del festival a una hora poco habitual en los eventos nacionales (de 12.30 a 2 de la madrugada).

 

El sábado unos estupendos Tortoise daban el pistoletazo de salida en la sala grande. Thurston Moore y sus Chelsea Light Moving buscaron un sonido más básico y punk, con detalles de los Sonic Youth de la primera época pero sin hacer sangre. (El marcador se situaba en Ranaldo 1 – Moore 0, pero a Moore todavía le quedaba una jugada). El debate entre ver a Television o a Wolf Eyes se acabó rápidamente tras aparecer Tom Verlaine con su guitarra y acometer las primeras notas, lo suyo fue un recordatorio marcado a fuego de por qué el primer álbum de la banda está considerado uno de los más influyentes del rock. Culminaron con una impresionante “Marquee Moon” que dejó babeando al respetable. Mientras Les Savy Fav hacían “lo de siempre” (o sea, liarla bien parda) en la sala principal, Thurston Moore se recogía en la pequeña para hacer su segunda aparición del día rodeado de malas compañías (Bill Gould, bajista de Faith No More, Balazs Pandi, batería entre otros de Merzbow y el no menos peligroso Tim Moss) bajo el nombre de Porn. Mucho ruido, distorsión y feedback, altamente adictivo y nocivo para la salud: Moore acababa de igualar el marcador con Ranaldo. Tras lo de Porn la música de Godspeed You! Black Emperor fue un bálsamo para los oídos, un viaje lisérgico con un solo pero por parte del público, de las dos horas programadas la banda canadiense acabaría recortando veinte minutos. Mientras en la sala 2 algunos incautos corrían el riesgo de sufrir una lesión intentando bailar con Oneohtrix Point Never (mucho menos conservador que en su sesión una semana después en Barcelona) una espada de Damocles colgaba sin ellos saberlo sobre sus cabezas: las enloquecidas primeras filas del concierto de Dinosaur Jr en la sala 1 (situada en la planta superior) hacían temblar el suelo de la planta, muy posiblemente provocando daños estructurales en ella. En el 2013 Mascis está hecho un chaval.

 

El domingo fue el día de las bandas nacionales (de las de aquí) en el ATP. Tras los problemas de Standstill con un par de teclados que no llegaron a tiempo y su reubicación a última hora Headbirds se encargó de abrir los conciertos a base de atmósferas house y techno que fueron muy bien recibidas por los asistentes. La nueva apuesta del ex Yuck Daniel Blumberg, Hebronix, apuntó maneras en directo, dotando de una mayor consistencia a las canciones de “Unreal”, su álbum de debut. Refree y Standstill consiguieron atraer el interés de la audiencia del festival con sendas actuaciones sólidas y convincentes. Uno de los mejores momentos de la noche fue la actuación de Adam Gnade, el californiano se mueve entre la canción y el spoken word (“talking songs” es como define el mismo sus temas) envolviendo sus recitados con una suerte de folk-rock con tintes psicodélicos; adictivo y altamente interesante. Beak> por su parte tampoco defraudaron, Geoff Barrow y compañía facturaron una intensa hora de krautrock que dejó marcas en los cerebros de más de uno de los asistentes. El sello Tri Angle suele ser sinónimo de calidad, y sus representantes en el ATP de este año mantuvieron el nivel a la altura habitual, primero con las exploraciones musicales de Forest Swords y después, cerrando la sala pequeña, la amenazadora presencia de The Haxan Cloak. Los Planetas pusieron el punto y final al End of an era part 1 tocando ante los pocos espectadores que aguantaron hasta el final de un largo y provechoso fin de semana.

 

Primavera Sound interpretó la esencia del All Tomorrow's Parties invitando a sus amigos a celebrar el final de una época que quedará por mucho tiempo en el recuerdo. Aunque, parafraseando la introducción del libreto del festival, si se trataba de rodearse de sus amigos, ¿dónde coño estaban Shellac?

 

Javier Burgueño

Javier Burgueño pasó su juventud en el Vallés Oriental (Barcelona) donde se inició en esto de la crítica presentando y coordinando un programa musical de la televisión de su pueblo durante la bendita locura analógica de las televisiones locales de principios de los 90 (asegura que ya no quedan copias de los programas, se encargó personalmente de ello una noche de verano). El experimento fue divertido y dejó un poso latente que volvió a aflorar con el cambio de siglo cuando empezó a colaborar asiduamente con la web del programa de radio madrileño “El otro lado del telescopio” y más tarde con www.pinypondjs.com. Ha sido colaborador de Go Mag desde el 2007 hasta su desaparición de los quioscos el pasado junio de 2013.

 

javier@blisstopic.com