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Acid Mothers Temple & Space Paranoid

09/11/2013, Sidecar (Barcelona)

6,5

 

Lidia Noguerol

Fotos Javier Burgueño

 

El sello Houston Party celebró su 15 aniversario con una misa negra en el espacio, auspiciada bajo su proyecto We used to party, donde distintas bandas interpretan discos emblemáticos de otros grupos. Los escogidos para oficiarla fueron los japoneses Acid Mothers Temple,que para difundir la palabra y la música de Black Sabbath con una gira por la península ibérica, se rebautizaron como Acid Mother Temple & Space Paranoid. Este prolífico colectivo nipón de inspiración hippy, fundado por el guitarrista Kawata Makuto en 1995, acostumbra a cambiar su nombre para adaptarlo a las diferentes influencias musicales que abarcan sus proyectos, que van del rock progresivo y espacial al free jazz, pasando por el folk psicodélico y la world music.

 

El marcado bombo de “Iron Man” dió inció a lo que tenía que ser una noche de magia negra. Pero la magia sólo llegó a ratos, cuando los Acid Mothers Temple lograron fusionar su rock espacial y circular con los riffs pesados de los de Birmingham. Los japoneses hicieron desaparecer el denso sonido de los Black Sabbath en una explosiva espiral de ruido cósmico, que a veces contó con la batería free de Shiuna Kenji.

 

Los pasajes demasiado extensos en algunas canciones, las tormentas de ruido innecesarias, los problemas para oír la voz del bajista y vocalista Tabata Mitsuru, que entretuvo al respetable con su inglés ininteligible, y los abusos con el sintetizador de Higashi Hiroshi, el Gandalf nipón, lastraron un repertorio que  también incluyó a “The Wizard”, “Tomorrow’s Dream”, “Black Sabbath”, “Paranoid” y “N.I.B.” Aun así, el concierto también tuvo momentos intensos y emocionantes por los cuáles ya valió la pena asistir.

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.