Menu

Little Steven & The Disciples of Soul en Barcelona

07/12/2017, Razzmatazz, Barcelona

6

 

Anabel Vélez

Fotos Eric Altimis

 

Ya sé que seguramente aquí voy a ser la nota discordante. Todo el mundo habla del concierto de Little Steven como el advenimiento del Mesías. El concierto del año, leo en algunas reseñas. Sinceramente, no es para tanto. No fue un mal concierto pero tuvo sus fallos. Pero vayamos por partes. Muchos conocerán a Steven Van Zandt como la mano derecha de Bruce Springsteen en la E Street Band e incluso como Silvio Dante en Los Soprano, pero Van Zandt es mucho más que eso. Un artista y un músico con nombre propio y un talento evidente para ofrecer lo mejor del rock. Ha tardado 20 años en sacar nuevo disco como Little Steven, se llama “Soulfire” y es el que vino a presentar en directo. Casi tres horas dan para mucho y Steven Van Zandt y los suyos los saben. Lleva una banda descomunal, 16 personas en el escenario entre sección de metales, percusión, coristas y demás, buenos músicos y trabajadores incansables. Tanto, que nos dejaron sin aliento.

 

 

Lejos queda el Van Zandt más político, esta vez venía simplemente a divertirnos, a hacernos olvidarnos de todo lo demás. Y lo consiguió, al menos en algunos de los momentos más excelsos del concierto. Su repertorio fue todo un repaso a la historia del rock y casi de la música. Con un primer “Even the losers” de Tom Petty se llevó al público al bolsillo, recordando así al maestro tristemente desaparecido hace poco. Nos tocó la fibra sensible. No había mejor comienzo. Pero también escuchamos algo de blues, de R&B, de soul, de rock y de reggae, aunque esto se lo podía haber ahorrado. Precisamente, esos pasajes con sonoridades jamaicanas fueron los que dieron el bajón al ritmo endiablado que llevaba el concierto. De ponernos en las nubes saboreando las mieles de lo mejor de la música, pasamos a aburrirnos. El momento doo-wop tampoco estuvo muy acertado. Lo siento, pero Steven no tiene voz para cantar este tipo de registro. Esos momentos en los que todo no cuajaba tan a la perfección como el resto del concierto fueron los que hicieron que se hiciera demasiado largo.

 

 

Aún así, no quita que el resto del concierto fuera de órdago, con versiones espectaculares como “The blues is my business” de Etta James, “Down and Out in New York City” de James Brown o “Ride the night away” de Jimmy Barnes, entre otros. Versión navideña incluida del “Merry Christmas (I don't want to fight tonight)” de los Ramones. Por supuesto no faltaron sus temas propios y de Southside Johnny & The Asbury Jukes. Si hubiera acortado un poco, creo que el ritmo del concierto habría aguantado mejor. Media horita menos y habría sido un concierto descomunal. Fue un buen concierto, sí, pero no una obra maestra.

 

 

Anabel Vélez

La música, el cine y los libros son sus tres grandes pasiones así que dirigió sus pasos como periodista hacia ese camino. Hace más de diez años que escribe, disfruta y vive la cultura. Por eso habrás leído sus artículos en revistas musicales como Ruta 66 y Ritmos del Mundo o cinematográficas como Cineasia. También la habrás escuchado en Ràdio Gramenet haciendo programas de cine y música en el pasado, ahora lo puedes hacer como colaboradora del programa musical El Click de Ràdio Montornès. Colabora habitualmente en páginas web como Sonicwave Magazine o Culturaca y siempre, siempre escucha música.