Menu

Boiler Room en Girona: Kenny Larkin, S. Moreir, Dosem y Minus & Nerone

31/10/2017, Museu Arqueológic de Catalunya, Girona

 

Texto Lidia Noguerol  

Fotos Boiler Room

 

El logo de la famosa plataforma de música online Boiler Room  se proyectó en el ábside central de la iglesia románica de Sant Pere de Galligants la noche de Todos los Santos, como la batseñal se recorta en el cielo de Gotham. Acudieron a su llamada un Joker a lo Heath Ledger, varios Vendettas, novias cadáver, Skeletor, un cura exorcista, el Papa Francisco y una pareja de amish.

 

La sirena de dos colas de uno de los capiteles de Sant Pere vio pasar a la tripulación del capitán Zizou y tuvo que competir con un variado bestiario compuesto de unicornios, gallinas y cebras, entre otra fauna de lo más variada.  Y es que si se quería se podía asistir disfrazado a la misa electrónica del día de los muertos, que contó con liturgias tan diferentes como sus oficiantes. Entre todos llenaron la iglesia como se hacía en el medievo y llevaron al público al cielo.

 

DOSEM

A las siete en punto el local DOSEM daba la bienvenida a los primeros asistentes con unas bases de techno trotón a las que iba poniendo peldaños para hacerlas más atmosféricas mientras las preparaba para hacerlas vibrar a golpe de bombo. A las siete y media el de Girona ya hacía silbar y gritar a un público que llevaba media hora bailando. Durante su set la progresión rítmica fue cogiendo músculo para y subir y subir hasta llegar a un altiplano de melodías planeadoras, donde coger oxígeno y continuar la ascensión para culminarla en una hora. 8

 

S.MOREIRA (LIVE)

El de Ponferrada supuso para mi una agradable sorpresa. Empezó su directo donde lo había dejado DOSEM. Bajó los BPM, sedó el bombo con una melodía discreta y narcótica y nos llevó por los caminos donde confluyen el techno y el deep house. Moreira deleitó con momentos jazzy que mutaron en breaks y beats de hip hop. Hubo momentos hipnóticos donde el bombo se diluía en la melodía para después reaparecer y reinvetarse sin dejar de ser bailable. 9

 

 

KENNY LARKIN

Confirmado. El de Detroit mueve el cuco cuando pincha. A las nueve y media había ya tanta gente en el museo que para abrirse paso hasta las primeras filas se necesitaba un machete. El hombre que puso cara al techno empezó a golpe de bombo y charles y fue añadiendo melodías que retorció con gusto mientras ponía caretos y sacaba la lengua a los numerosos móviles que le estaban filmando. Marcó divertido el ritmo con los dedos y en su sesión se atrevió con todo: ritmos tropicales, voces propias del garage y del house, fragmentos de canciones soul de las que luego aprovechó las cuerdas, ritmos frenéticos que estrellaba con sonidos de caída en picado y melodías de sintes suspendidas en el aire. Kenny Larkin demostró que de recursos va sobrado y fue lo más poder ver y escuchar como construía su sesión, engarzando un tema con otro aprovechando elementos del tema anterior. Su sesión terminó de manera abrupta. Si por Kenny hubiera sido, aún estaríamos enclaustrados y bailando. 9,5

 

MINUS & NERONE

Al dúo de Indigo Raw le tocó la difícil tarea de cerrar la noche con la hora que les había dejado Kenny Larkin. Minus & Nerone acompañaron las campanadas de medianoche con el clásico de Snap! Su sesión fue de base minimal, con escapadas cósmicas, llamadas a golpe de trompeta, acelerones y hits encajados de manera certera. Acabaron puntualmente a la una en punto con un cierre elegante e impecable. 7,5

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.