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Sónar 2017 Crónica

15-17/06/2017, Fira Montjuïc y Fira Gran Via, Barcelona

 

Textos Javier Burgueño y Beto Vidal

Fotos Fernando Schlaepfer, Ariel Martini, Alba Rupérez, Leafhopper Project, Nerea Coll y Bianca de Vilar

 

Otro Sónar. Otra maratón de lives, DJ sets y performances durante tres días de un calor tan intenso como inusual. Un Sónar que ha vuelto a romper récords de asistencia, algo que por desgracia muchos de los que venimos asistiendo año tras año hemos notado, en especial en un recinto de noche donde no cabía ni un alma más. Una edición en el que Arca ha vuelto a ser el rarito y triunfador del By Day (con permiso de Björk), la generación trap ha tenido su propio espacio y voz en el nuevo escenario XL, Moderat, camino de convertirse en los nuevos Pet Shop Boys, han vuelto a dar un concierto (y van….), Cerrone dio una fiesta disco que recordó a la actuación de Chic en 2014 y Matmos golpearon, frotaron y acariciaron una lavadora para crear música con ella (entre otras muchas cosas). Nos vemos en 2018. 25 años de historia. La cosa pinta a histórica, y ahí estaremos para contarlo. Como siempre.

 

Forest Swords
El escenario SónarHall, más actual que nunca gracias al retorno de "Twin Peaks", condensa todo lo bueno y lo malo de un festival tan masivo como Sónar: por una parte, la inmersión en la (casi) absoluta oscuridad –si no fuera por el constante uso de teléfonos móviles–, que favorece la experiencia; mientras que por otro lado hace más visible el ‘incivismo’ latente en los conciertos, con gente cotorreando sin parar. El directo de Forest Swords fue, por tanto, como un coitus interruptus: si uno intentaba sumergirse en la representación de su nuevo álbum, “Compassion”, era imposible no enfrentarse con el constante parloteo. Algo que personalmente me recordó a las sesiones DNIT en Caixaforum: desborde de calidad en su propuesta, gente pesada que lo jode todo. Una lástima. BV 6

 

Prins Thomas
Son casi las 20h del jueves, el sol empieza a asomar su escondite (porque el tema ola de calor durante Sónar 2017 da para otro artículo extenso), apuras tu cerveza con una mano mientras con la otra ajustas la montura de las gafas de sol a tu nariz. Y, lo más importante, Prins Thomas se pone a los mandos del Sónar Village. ¿Te vas haciendo la idea? El noruego se cascó quizás el mejor set del festival, con ese buen hacer en la mezcla que siempre le caracteriza. Entre calada y calada a sus cigarros, cayó “Los niños del parque” o Kenny Larkin. Y claro, se metió al público en el bolsillo. Un Dios. BV 9

 

Andy Stott
Hay que reconocer que el escenario SónarComplex tiene sus pros y contras: buen sonido, silencio, sensación de estar en un auditorio de calidad y, sí, unas butacas mullidas y cómodas. Toda una prueba de fuego para no caer en la tentación de pegar una pequeña cabezada regenerativa y necesaria. Con Andy confieso que a veces me costó mantener la atención, y no porque hiciera un mal live, ya que hubo beats gordos y ese dub viscoso que le caracteriza. Es decir, todo lo que uno espera de un directo del mancuniano. BV 6,5

 

 

Arca 

Superada la sorpresa de la actuación del año anterior y con el abrumador (en todos los sentidos) “Arca” bajo el brazo, el venezolano llegó al festival para erigirse como su nuevo rey. Excesivo en el vestir (contraposición de agresivos elementos de feminidad y masculinidad, de posesión y de sumisión), en la forma de cantar (más cerca de la diva de ópera que del cantante pop) y en los sonidos (discordantes, agresivos, incómodos), no dio lugar a términos medios, mientras algunos huían despavoridos ante lo afilado de su propuesta otros le veneraban por las mismas razones. ¿He dicho ya excesivo? JB 8

 

River Tiber 

¡Uh! Red Bull Music Academy, siempre en un estado de alerta continua en busca de nuevos talentos nos dejó ver cómo brillan diamantes en bruto como River Tiber, músico con tan solo un largo en su haber pero que ya ha colaborado con gente como BadBadNotGood, producido a Ghostface Killah y ha sido sampleado por Drake. R&b en busca de una nueva identidad, demostrando que algunas veces lo de “menos es más” acaba siendo bien cierto. JB 7

 

 

Suzanne Ciani
Pocas veces uno puede disfrutar del live de una auténtica leyenda de la música electrónica como Suzanne Ciani, sin apretones o empujones; desde la comodidad que brinda el magnífico escenario SonarDome. Tan solo esperamos que entre el público no hubiera alguien que esperara algún jingle de los que le catapultaron a la fama, como el mítico ‘abre latas’ para Coca Cola, porque Ciani se dedicó a lo que mejor sabe: ordeñar sintes modulares; juguetear con ellos y sacarles todo el jugo. Y vaya si lo hizo: una hora de improvisación al más puro kosmische para deleite de los más freaks. BV 7,5

 

 

Bad Gyal

Para ser el primer año del escenario XS, gran parte de lo que podemos reportar es positivo, si dejamos a un lado el sonido a veces deficiente: ambiente cálido, cercanía entre público y artista o una decoración al más puro estilo cañí. Sobre Bad Gyal, que se comió el escenario en cuanto lo pisó –pese a que el micro parecía no funcionarle durante los primeros minutos–, también deberíamos decir cosas buenas. De pose y actitud va sobrada. Discurso musical, al parecer también, pese al agresivo uso del autotune que dificulta entender qué canta. Sobre la calidad de la propuesta en su totalidad, mejor lo hablamos otro día. Yo, por lo menos, me quedé con el detalle de cerrar su gran éxito “Pai” con un fade-out que evocaba a la mayoría de actuaciones enlatadas de un plató de televisión. BV 5

 

 

Evian Christ 

¡Mama, pupaaaa! La actuación de Evian Christ en el Hall definitivamente no fue para todos los públicos, o al menos no para esa hora, aunque el escenario elegido ya avisara sobre ello, no en vano el Hall ha sido testigo de algunas de las actuaciones más corrosivas del festival. Lo de Christ hizo pupita a los que no estaban avisados y también a aquellos que lo intentaron a sabiendas de que estar expuesto al trance y al grime a primera hora de la tarde puede acabar siendo muy doloroso. JB 7,5

 

 

Nonotak
Sí, el espectáculo visual de Nontotak mola, y mucho. Juegos de luces, láseres y otros trucos brillantes que funcionan como un guante en SónarComplex. Pero si uno rasca un poco más, se dará cuenta de que el envoltorio que lo completa, esto es, la música, no llega a enamorar del todo. Si además lo comparamos con el show de Nosaj y Manabe, similar en cuanto a propuesta y concepto, la cosa está bastante clara. BV 5

 

Fat Freddy's Drop

Para exponerse al sol abrasador que estuvo bombardeando el SonarVillage durante los tres días de festival era necesario tener una buena razón, y sin duda el destilado dub que corre por las venas de los Fat Freddy’s Drop es una de ellas. Animados por el desparpajo y el “atlético porte” del trombonista Joe Lindsay, la música de Fat Freddy’s Drop devino brisa de aire fresco con la que poder soportar el bochorno de la tarde. JB 7

 

 

DJ Shadow
Que Josh Davis se presente en Sónar uno de los momentos más dulces de su extensa carrera es motivo de celebración: nuevo disco, “The Mountain will fall” (en el cual basó casi la totalidad de su directo) y conmemoración del mítico “Entroducing.....” (20 años, nada más y nada menos). Davis, muy seguro de sí mismo y disfrutando sin compañía encima del escenario, no desplegó del todo sus alas hasta que cayeron el pequeño puñado de temas que nos regaló a los fans del legendario disco que consagró a escala mundial el hip hop instrumental. Solo por eso mereció la pena acudir tan pronto al recinto de noche. BV 6,5

 

Anderson .Paak

Por mucho que Anderson .Paak intentara engañarnos lo que acabamos viendo la noche del viernes fue un señor concierto de funk, funk del siglo XXI, contaminado hasta la médula por el R&B, la electrónica o el hip hop cuando lo considera necesario, con un .Paak que lo mismo se desgañitaba con el micrófono sobre el escenario cual predicador, te convencía de suaves maneras o te mostraba su virtuosismo a la batería, virtuosismo no solamente asignable al señor .Paak, sino a todos y cada uno de los miembros de su banda de acompañamiento, The Free Nationals. JB 8

 

Clams Casino

Los beats tras el debut de A$AP Rocky tomaron protagonismo en solitario, Clams Casino tiró de arsenal pichando mucho y bien, sobretodo cosas de casa, ya fueran publicadas bajo su nombre o en colaboración con A$AP Rocky, aunque también le dio tiempo para jugar con los remixes del “Elastic Heart” de Sia. Los que llegaron al SonarPub antes de tiempo buscando un hueco para ver a Nicolas Jaar se encontraron un regalo inesperado en la sesión de Clams Casino. JB 7

 

 

Moderat
Con Moderat me pasa igual que con Modeselektor, el 75% del proyecto: empecé por amarlos, y ahora no puedo con ellos. El proceso fue muy parecido: álbum de debut espléndido, posterior parasitación de TODO festival y arcadas generales tras la intensa exposición. Porque he perdido la cuenta de cuántas veces Moderat ha pisado suelo español durante los últimos años, presentando siempre el mismo envoltorio: las excelentes “A New Error” y “Sea Monkey” y el posterior añadido edulcorante de un Apparat cada vez más insoportable y emo. Sí, ahora son capaces de llenar estadios y el escenario SonarClub hasta la bandera, pero por el camino han perdido toda su esencia, acercándose peligrosamente a una especie de Coldplay para fans de la electrónica. BV 4

 

 

Nicolas Jaar

De verdad que habían muchas ganas de ver a  Nicolas Jaar en directo, en caso contrario, ¿quién en su sano juicio hubiera soportado dentro de la sauna humana en que se convirtieron las zonas cercanas al escenario Sonar Pub? Jaar, excelso, comenzó contemplativo, semiescondido tras unas barras de luz que a veces parecían enjaularlo y otras veces una barrera de protección contra el exterior, para ir añadiendo piezas a su puzle, downtempo, jazz, synth-pop (Imaginen lo sucia que puede sonar “Three sides of Nazareth” dentro de la nube de humedad de una sauna rodeado de cuerpos sudorosos bailando), un sublime patchwork musical. JB 8,5

 

Animic

Y volvieron a ser libres sobre las tablas. Tras dotar a su música de nuevos y brillantes (y electrónicos) ropajes, Anímic se mostraron sobre el escenario más apasionados, más oscuros, más incisivos que nunca. Hay que tener cuidado con las canciones que pueblan “Skin”, por mucho que Ferran Palau parezca estar disfrutando sobremanera tocando los teclados y Louise Sansom nos seduzca con su conversación entre tema y tema, no hay que dejarse engañar por las apariencias, sus afiladas aristas dejan marcas con suma facilidad. JB 8

 

 

Matmos

Como no podía ser de otra manera, la Westinhouse Ultimate Care II fue la protagonista absoluta de la actuación de Matmos. construyendo los temas a partir del sonido producido por y con la lavadora. Samplers de la entrada de agua, del motor, percusiones sobre la chapa metálica, el sonido de las manos frotando la chapa previamente humedecida, un alucinante y alucinado viaje a lo largo de un ciclo de lavado (y un par de calcetines limpios, aunque húmedos, para los valientes entre el público que aprovecharon el ofrecimiento de hacerles la colada). JB 8,7

 

 

C Tangana
Llegar, actuar y vencer ante un entregado SonarDome. Un resumen rápido de lo que pudimos vivir el sábado alrededor de las seis de la tarde, cuando el calor apretaba de lo lindo. Pese a unos visuales pobres, Tangana –y parte de Agorazein– hicieron el resto, metiéndose al público en el bolsillo con carisma y pose. Te podrá gustar más o menos su flow o el uso del autotune, pero es innegable el gancho de cierta canciones, como “Ya sabes”, “Espabilao” o el hit–producido por Alizzz–, “Mala mujer”, colofón final para una actuación que apesta a consagración. BV 7

 

 

Nosaj Thing + Daito Manabe
El microclima infernal de bolsa de calor instalada en el Hall durante la actuación del angelino y el japonés será recordado para los anales de la historia. Los que conseguimos sobrevivir y no desmayarnos, pudimos gozar de un show en el que los visuales lo son todo: renders constantes que van y vienen, provenientes del mapeo de ambos artistas encima del escenario y comandados por Manabe. Si a ello le sumamos los beats marcianos de Nosaj al unísono, el espectáculo está garantizado. BV 7

 

 

Thundercat

“Buenas tardes, pues que venía yo a mostrarles que soy un puñetero crack en esto del bajo y que hago con él lo que me da la santísima gana”. No lo dijo, pero bien que Stephen Bruner (de nombre artístico Thundecat) podía haberse presentado de esa manera y sin un ápice de ego, resume bastante bien lo que vimos sobre el escenario del Dôme, una lección de fee jazz con algunas excursiones hacia el pop a cargo de un trío de músicos espectacular (sintetizadores, bajo y batería) comandados por un soberbio Thundercat. Un must. JB 8,5

 

Optimo
La pareja escocesa fue la elegida para cerrar el Sónar de Día 2017, una de las decisiones más sabias que se recuerdan por parte de la organización. Porque con la pareja escocesa, la fiesta y la calidad tras los platos equilibran una balanza tan necesaria como hedonista. Sin pinchar nada obvio (cayeron William Onyeabor o Dj Mujava, por poner dos ejemplos), el recinto fue una fiesta. El broche final perfecto, sin duda. BV 8,5

 

 

Cerrone

Enorme fiesta la que montó Marc Cerrone al comiendo de la noche en la Fira 2. Acompañado de Bob Sinclar, que le echó una mano con las bases, Cerrone tiró de remixes de sus grandes éxitos (de esos que actualizan el tema sin desfigurarlo demasiado, de forma que quede totalmente reconocible) para montar un homenaje a la música disco (a su música disco), una verbena de San Juan anticipada, un cierre de fiesta mayor veraniega por todo lo alto que evidentemente acabó con “Supernature” y Cerrone a la batería. JB 7,5

 

Carl Craig Ensemble
Lo reconozco: llegué tarde, muy tarde y con la lengua fuera al espectáculo que tenían preparado Craig y Tristano. La sesionaza de Optimo que cerraba el Sónar de Día tuvo gran parte de culpa, pero uno no puede estar en todo, qué le vamos a hacer. Pese a todo, a lo largo de las tres canciones que pude presenciar, el talento de estos dos monstruos se hizo patente, merced a unas piezas con in crescendos que fusionaban sintes analógicos con el piano del mago Tristano, sudoroso y extasiado como siempre al mando del instrumento. Al parecer el show funcionó y dejó de ser el embrión que presentaron no hace mucho en la sala Hiroshima de Barcelona. BV 6,5

 

 

Justice
¿Que ni con disco nuevo o ofertas de millones de euros es posible traer a Daft Punk de vuelta a un escenario? No pasa nada, siempre nos quedará Justice, lo más parecido al mítico dúo parisino, tanto por su ristra de hits imparables, como por su espectacular puesta en escena. Puro sonido french touch apuntalado por bombos salvajes y drops imparables. Es cierto que no arriesgan un solo milímetro, ¿pero y lo bien que nos lo pasamos? BV 6,9

 

 

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