Menu

Michael Kiwanuka en el Festival del Mil·leni

16/11/2016, Sala Bikini, Barcelona

9

 

Toni Castarnado

Fotos Brais G. Rouco

  

En la misma sala, y quizás a la misma hora, pero hace ya unos cuantos años, Ben Harper nos abría los ojos con una propuesta en la que se entremezclaban muchos estilos: rock, gospel, soul. A partir de ahí, creció y nunca más le vimos en un recinto así, tan cerca y tan intenso, recogiendo una a una las gotas de sudor de su frente. En una situación similar a aquella se presentaba Michael Kiwanuka en Barcelona, con todo el papel vendido, y con un disco que marca territorio, muchas distancias con el resto. La primera sorpresa, es lo insultantemente joven que es, en las fotos de promoción, en los videos, su imagen parece más adulta. Es tímido, aunque eso ya lo sabíamos, pero no tanto como cuando da entrevistas. Y a su lado, chicos que también tienen su edad, y en la que destacan otro guitarrista con un pelo afro de aúpa, y sobre todo un pianista que es quien pone la pausa, el que detalla, el que armoniza, un lujo como músico.

 

 

Kiwanuka tiene los tiempos medidos, empieza despacio y con buena letra, y saca provecho del material que posee, no solamente de “Love & Hate”. De hecho, cuando toca las piezas de su debut “Home again” (ha crecido más todavía con el paso del tiempo) te seduce con esa cadencia más soul, más íntima, “I´ll get along” nada más empezar, y a otro nivel está “Rest”, él sólo, en silencio, con las luces apagadas, incitándonos a cerrar los ojos e imaginar un mundo mejor, más saludable. Y en “Black Man In a White World”, un tema de la nueva hornada convertida ya en himno, la toca más rápido, suena más funky, la hace más larga, en general las canciones las cambio un poco, no las resuelve tal cuál están en el disco, un buen síntoma, la escenificación de un gran músico. Y a resaltar como otro punto a favor, lo buen guitarrista que es, ahora entiendo su fijación con Jimi Hendrix (el solo de “Rule the world” es para enseñar en las escuelas). Para acabar una de cal y otra de arena, la ausencia de “Cold Little Heart” (a pesar de estar en el setlist) que justamente, esperábamos al principio del concierto (extraña elección con “If You Dare”) y al final un maravilloso “Love & Hate”, una lección por su parte; nos emociona sin límites con un simple estribillo, y un mensaje claro y limpio. Que vuelvan pronto, por favor.

 

Toni Castarnado

Toni Castarnado es un crítico musical que escribe también de manera puntual sobre cine y, ahora, deporte en Blisstopic. Es autor de los libros “Mujer y música: 144 discos que avalan esta relación” y de su segundo volumen, “Mujeres y música: 144 discos más que avalan esta relación”.Colomense de pro y residente en el Maresme, es colaborador casi desde sus inicios en Mondo Sonoro, y en cabeceras como Ruta 66 o Rock Zone. Escribe artículos para el blog La Ruta Norteamericana de El País, y ha hecho radio en varios medios, dirigiendo el espacio “Canvi de Ritme” en COM Radio, en el cual combinaba música y deporte. Por su grabadora han pasado un gran número de artistas; entre ellos, Arcade Fire, Antony & The Johnsons, Patti Smith, Marianne Faithfull, Mötley Crüe, Rammstein, Muse, The Black Keys, Tori Amos, Frank Black, Kings Of Leon o Mavis Staples.