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Adam Green en Barcelona

14/11/2016, Barts, Barcelona

8,9

 

Rafa Giménez

Fotos Eric Altimis

 

Y el invento salió bien. Pero que muy bien. Con el aperitivo surrealista de su peculiarísima revisión en papel maché de “Aladdin”, Adam Green llegó, vio y venció ante un casi repleta Sala Barts tirando de energía, vozarrón, locura y, sobretodo, del fantástico cancionero que el bardo de New York ha acumulado en sus más de veinte años de carrera ya.

 

 

Para una ocasión especial, además, Adam Green convirtió su concierto en una especie de Rock’n’roll Circus por el que desfilaron algunos de los miembros más destacado de su séquito actual. Así, abrió el concierto Ryder the Eagle, roadie-cantautor acompaña a Green en esta gira y que despachó un par de muy dignas muestras de folk enfebrecido que olía a Jeff Buckley y a Laurel Canyon. Tras la intro, Adam Green y su banda para esta gira (los franceses Coming Soon) arrancó con “Fix my blues”, una de las pocas paradas en el disco con el que acompaña la película. Tras sacarse de encima algunos problemas técnicos que desconcertaron un poco a Adam, empezó la fiesta. “Bluebirds” fue la señal de que, a pesar del disfraz y la nueva banda, aquello iba de hits. Y menudos hits. Con un Adam Green entregado y un público que no aguantó demasiado sentado en las butacas, cayeron “Emily”, “Friends of Mine”, “What makes him act so bad”, “Tropical Islands”, “Gemstones”, “Hard to be a girl” y una fantástica “Jessica Simpson” en la que Green demostró su poderío vocal.

 

 

Hubo tiempo también para un set acústico en el que Adam atendió peticiones del público, para que su banda pudiera presentar un par de canciones de su repertorio (indie-rock de libro) y para que Nuria Graham se luciera haciendo de Kimya Dawson en una bordada revisión de “Lucky Number Nine” de los Moldy Peaches. Un montón de cosas, un montón de canciones y casi dos horas de espectáculo total que se cerraron con un “Dance with me” arrebatador que envió al público a casa con una sonrisa de oreja a oreja y la sensación de haberse reencontrado con un viejo amigo en sorprendente plena forma. Chapeau.

 

Rafa Giménez

Después de probar con el macramé, el ping pong y la lectura de textos sufistas, hace ya muchos años que Rafa Giménez encontró en los ordenadores y las maquinitas de todo pelaje ese círculo de amigos que el mundo parecía negarle. La no demasiado sana pasión por el software, los procesadores y las pantallas que ha desarrollado desde entonces seguramente no ha ayudado demasiado a su sociabilidad ni a su éxito con las mujeres, pero sí  le ha llevado a rincones de Internet donde se ven cosas que vosotros no creeríais. Habla bajito y vive feliz en su habitación con su soldador y su conejo robot, y afirma con seguridad que “All your base are belong to us”.

 

rafa@blisstopic.com