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WOODEN-SHJIPS

Wooden Shjips

03/03/2014 BeGood, Barcelona

 

7,2

 

Lidia Noguerol

Fotos Jordi Vidal

 

Una buena manera de experimentar la sinestesia en Barcelona, es ir a un concierto organizado por la gente de Retro City Psych Revolution, una asociación que se dedica a difundir y promover la música psicodélica. Han traído diferentes bandas nacionales e internacionales de este género y en noviembre del año pasado celebraron el “Autum-Winter Psych Fest”. Sus últimos invitados fueron los californianos Wooden Shjips, que agotaron todas las entradas.

 

Asistir a su concierto fue como transitar durante un poco más de una hora y media por una carretera recta y larga, por momentos infinita, donde el calor derrite el asfalto y distorsiona las imágenes mientras el peyote crece en su arcén. Una carretera que atraviesa el desierto, el mismo que evoca el último disco de Wooden Shjips, “Back to land”.

 

El punto de partida siempre fue el mismo: un zumbido proviniente del teclado de Nash Walden se mezclaba con un riff distorsionado y alucinógeno de Ripley Johnson para crear un colchón sonoro, ondulante y sexy  al que se sumaba un patrón rítmico de batería invariable  y un bajo sostenido. Sobre esta base se iban añadiendo matices y cambios sutiles hasta conseguir un sonido hipnótico y seductor, de loops eternos, que inducía a un ligero y agradable cimbreo y al trance, del que te sacaba la voz en reverb de Ripley Johnson.

 

Empezaron con canciones más oscuras, pero predominaron las más luminosas y pop de sus dos últimos álbumes. En el tramo final del concierto pisaron el acelerador y evitaron por los pelos que su actuación se volviera monótona y demasiado repetitiva. Cogieron velocidad y sacaron músculo, pero sin perder la contención y sin renunciar a ese ritmo sostenido y trotón que les caracteriza y que sólo abandonaron para cerrar el concierto, con una canción más espaciosa y expansiva.

 

Los que no se repiten son Cuzo, que ejercieron de solventes teloneros de Wooden Shjips. Basta con escuchar sus cuatro discos, todos instrumentales, para darse cuenta. Empezaron inspirándose en las bandas sonoras de rock progresivo italiano, luego se atrevieron con el hard rock psicodélico, después lo miraron por un caleidoscopio y le sumaron densidad y tensión. Y en su último disco “Son imaginacions teves”, se acercan al rock turco de los setenta de una manera personal y festiva. Fueron canciones de su último disco, donde el piano monofónico y el saz tienen un protagonismo especial,  las que tocaron para abrir la noche, sin olvidarse de temas de discos anteriores.  Ofrecieron un directo intenso y estrenaron dos canciones nuevas, más luminosas y oxigenadas que les abren nuevos caminos. 

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.