Menu
el-gran-frio-1  

El gran frío

Rosa Ribas y Sabine Hofmann

Siruela

8,2

312 págs.

17,95 €.

Milo J Krmpotic’

 

Cuatro años después de los acontecimientos narrados en “Don de lenguas”, España sigue siendo España. Y esa es una pésima noticia si a uno le pasa como a Ana Martí, que se ve enviada por El Caso al municipio turolense de Las Torres para cubrir la supuesta aparición de estigmas cristianos en las manos de una de las niñas del lugar. Porque, si este país duele en general, si este país en clave franquista invitaba directamente a la hospitalización, este país en clave franquista y rural es carne de UCI con respiración asistida y un tipo vestido con sotana aguardando al pie de la cama. Sucede así que la intrépida reportera se encuentra con un escenario de ventanas entornadas y susurros tras cada esquina, de mujeres enlutadas y agresivamente piadosas, de críos que cantan canciones sobre monstruos mucho más reales de lo que querríamos creer, incluso de secretos criminales con trasfondo feudal… y el hecho de que corra 1956 y la Península esté siendo azotada por la peor ola fría del siglo no acaba de ayudar.

 

Claro que, a río revuelto (o congelado) en lo que a los personajes respecta, ganancia de autores (o autoras, para el caso). Por de pronto, porque el frío que acompaña al argumento se refracta en un buen ramillete de interpretaciones simbólicas: es social, es sobre todo político y religioso, es el miedo y es la inmovilidad y es también la incertidumbre. A continuación, porque ese frío que sirve para aislar a la protagonista va a convertir Las Torres en un escenario de amargo cuento de hadas, con un manto de nieve virgen engañosamente plácido, bajo el que se agazapa palpitante y freudiana la más terrible podredumbre. Y, en definitiva, porque ese contexto particular (no se trata de frío a secas, sino del “gran” frío) justifica narrativamente los sucesos excepcionales, aunque cargados de verosimilitud, que prestarán cuerpo negro al conjunto de la obra.

 

Se trata, pues, de un episodio (el segundo de lo que acabará siendo una trilogía) mucho más atmosférico que su antecesor, más dramático y menos discursivo, limitado a dos puntos de vista (“Don de lenguas” no era “La colmena”, pero sí mostraba un protagonismo tirando a coral), donde la resolución del caso (el de los estigmas y ese otro mucho más terrible que brota a la que la protagonista comienza a tirar del hilo) rara vez se erige en ingrediente principal de una lectura que, en cambio, sabe siempre transmitir urgencia y fascinación sin la necesidad de tan genéricos anzuelos. Notable en su ambientación, muy capaz de proyectar las sensaciones de claustrofobia y amenaza latente del gótico rural (es antes “The Wicker Man” que “El disputado voto del señor Cayo”, para que nos entandamos, aunque también), “El gran frío” mejora a “Don de lenguas” al situar a su heroína en primera línea de la resolución, pero ofrece una clave flagrante para quienes tengan fresca aquella obra con la repetición de cierta maniobra de despiste. Por lo demás, ateridos y dolorosamente “españolizados” nos deja.

 

el-gran-frio-2

Comentarios
Milo J. Krmpotic’

Milo J. Krmpotic’ debe su apellido a una herencia croata, lo más parecido en términos eslavos a una tortura china. Nacido en Barcelona en 1974, ha publicado contra todo pronóstico las novelas “Sorbed mi sexo” (Caballo de Troya, 2005), “Las tres balas de Boris Bardin” (Caballo de Troya, 2010), “Historia de una gárgola” (Seix Barral, 2012) y "El murmullo" (Pez de Plata, 2014), y es autor de otras tres obras juveniles. Fue redactor jefe de la revista Qué Leer entre 2008 y 2015, y ejerce ahora como subdirector del portal Librújula. Su firma ha aparecido también en medios como Diari Avui, Fotogramas, Go Mag, EnBarcelona, las secciones literarias del Anuari de Enciclopèdia Catalana

 

milo@blisstopic.com

Artículos relacionados (por etiqueta)