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MiRA Festival

14-15-16/11/13 CCCB, Fàbrica Fabra i Coats, Razzmatazz Clubs (Barcelona)

 

Antònia Folguera, Manu González y Half Nelson

Fotos Jordi Vidal y Rosario López

 

VIERNES, 15 DE NOVIEMBRE

Justo cuando el frío comenzaba a hacernos tiritar, pero sin que la temida lluvia que ha perseguido a todos los barceloneses este gris fin de semana hiciera acto de presencia, comenzaba este viernes la parte más "musical" del Music & Visual Arts Festival MiRA, uno de los mejores festivales de música electrónica del país. En la antigua Fabra i Coats (espacio que debería aprovecharse más para este tipo de eventos en Barcelona) el festival se dividía en tres espacios. La sala principal donde se desarrollaron los conciertos, el patio interior donde unos sufridos (y helados) DJs hacían moverse al respetable mientras esperaba sus riquísimas hamburguesas de buey, y por último, las salas donde se exponían las diferentes instalaciones audiovisuales finalistas del festival.

 

La selección de este año era una de las mejores que se han visto en el MiRA, pero el recinto no era el mejor para la exposición porque todas las habitaciones estaban juntas y la contaminación sonora quitaba bastantes puntos a la experiencia. De las ocho instalaciones me quedo con el minimapping de "Ilumina" de Luis Sanz y el interesante experimento audiovisual interactivo de "Soft Shell" de los polacos Pussykrew. Y premio para la imaginación de K-Sero y su meza de mezclas que parecía sacada de "Los Picapiedra".

 

Llego a la Fabra i Coats cuando el francés Ocoeur acaba su concierto. Desde la puerta sólo he podido percibir varias notas de ambient melancólico que prometía bastante. Lastima, porque luego el festival house ibicenco de Lasers con este tiempo y a esas horas (siete de la tarde), no pegaba mucho. Habría sido mucho mejor si hubieran estado programado más tarde, de noche. Además, la falta de visuales y los fogonazos de luz blanca que envolvían toda la sala no consiguieron hacer bailar a la gente, menos a una chica que estaba sola en primera fila.

 

La primera gran decepción del festival fue el errático concierto de un deportista Will Wiesenfeld, Baths, ataviado con uniforme de corredor de maratón. En disco, Baths se dejan mimar en el reproductor, pero en directo no llegan más allá de cierta sonrisita de complicidad con un proyecto que con dos presets robados a Squarepusher, un ideario que recuerda a la indietrónica y la voz de castrati de Wiesenfeld se antoja muy insuficiente. Ni como broma eran divertidos. El VJ Liam Roberts también parecía perdido, cambiando una y otra vez de estilo visual para amoldarse a unos temas que en directo están a mil años luz de The Postal Service (grupo con el que se ha comparado a Baths).

 

Fuera, asistimos a los últimos temas de las sesión de DJ Zero, que acabó con un track de space disco a lo Moroder que trajo el calor al patio de la Fabra i Coats. Pero para calor el de Pharmakon. Quince minutos de concierto que duró una hora. La jovencísima Margaret Chardiet se dejó las cuerdas vocales en el escenario grande del MiRA gritando como si fuera el jodido fin del Universo. No nos extraña que haya sido elegido por los Swans para ser telonera en su reciente gira. Como calentamiento para los bajos tiembla ojetes de The Haxan Cloak fue lo mejor, la verdad. El proyecto noise-dronero de este ravero del Apocalipsis (no se engañen, que al tipo le va bastante la fiesta) se desplego ante nuestros oídos (y nariz, estómago, etcétera) con una contundencia mortal. Venía a presentar su inconmensurable "Excavation" (Tri Angle, 2013) y por poco nos tienen que enterrar a nosotros. Dolor de muela agudo ante la intensidad de un proyecto que transita entre el bajo oscuro de Andy Stott y la frescura sonora de Fuck Buttons... pero con bastante más mala leche.

 

Depués de The Haxan Cloak todo me supo a poco, francamente, desde el machacon ritmo drum'n'bass detallista de Ital Tek, bien asistido por las visuales 3D old school de Pussykrew (y bastante disfrutado por el público) o ese disco-house de Tiger & Woods que tan bien suena en un yate en Miami, un amanecer en Ibiza, una fiesta en Cannes o un festival experimental como el MiRA. Lastima que al italiano VJ Roberto Fazio le fallara el laptop y no pudiera desplegar su arte visual junto a los Tiger & Woods. MANU GONZÁLEZ

 

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SÁBADO, 16 DE NOVIEMBRE

Bajo la lluvia que obligó a suspender las sesiones al aire libre de la Fabra i Coats, llegamos a la segunda jornada del MiRA 2013 en los últimos coletazos del pase del enigmático Drömnu, anguloso e interesante artista que propone una visión personal del post-dubstep. Le sigue el británico Dauwd, quien confunde frialdad con elegancia y entrega, pese a los arabescos melódicos, un set plano de house technificado. Todo lo contrario que la holandesa Christelle Gualdi, más conocida como Stellar OM Source. Si su debut (a medias con Kassem Mosse) es una buena carta de presentación, su directo dinámico y agresivo la convirtió en una de las triunfadoras de la jornada con su techno de corte clásico, pero con referencias a la bass music. Con ganas de tocar muchos palos, perdió fluidez en los tracks que incorporaban voces sampleadas, pero supo reaccionar y hacerse con el personal con unos cuantos chorretones de ácido.

 

El barcelonés BeGun mantuvo el nivel y demostró que ya se ha convertido en uno de los referentes de la escena electrónica nacional. Si algún fan albergaba todavía alguna esperanza de salvación de Panda Bear y sus Animal Collective ya se puede ir olvidando. En lo que debía de ser la presentación de las canciones de su nuevo disco, Noah Lennox naufragó en una tormenta de sonido saturado que sepultaba una voz siempre forzada y muy alejada del característico tono agudo de sus discos. Ni psicodelia, ni electrónica ensoñadora, ni voz cristalina: un fiasco. Menos mal que µ-ziq hizo honor a su condición de pionero insobornable y alternando temas del reciente “Chewed Corners” (el ambient de aires kraftwerkianos de “Taikon” al principio y ese homenaje a Alan Parsons que es “Mountain island boner” a mitad del set) con clásicos como “Brace yourself Jason” ofreció un pase más que notable. Tras un elegante repaso a la IDM, Paradinas cerró su set con una tremenda tormenta de drill’n’bass con samples de Public Enemy que llegó a flirtear con el gabber y nos convenció por aplastamiento. Por ello, el pase del pelirrojo Sophie, a base de voces femeninas pasadas de pitch (y de azúcar), y la sesión de DJohnston (que empezó clásica con el mítico “LFO”) fueron superfluas para la mayoría.

 

No puede decirse que la primera edición del MiRA Club (la extensión de las sesiones del MiRA al horario nocturno en la sala Razzmatazz) haya sido un éxito. Sacrificamos lo que prometía ser un divertido baile de disfraces a lo Village People a cargo de The Crystal Ark (con un Gavin Russom con pelo corto irreconocible al principio) para atender a la presentación en directo del nuevo LP de The Field, Cupid’s head”, pero los densos y repetitivos nuevos temas del sueco Axel Willner no son los más adecuados para una sala tan bulliciosa como The Loft, por lo que la experiencia fue bastante decepcionante. Un error de ubicación del que sin duda los organizadores tomarán buena nota. HALF NELSON

 

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Hace poco más de diez años, empezaron a aparecer en diferentes latitudes festivales que corresponden a un perfil muy concreto. Se trata de festivales dedicados a la cultura digital, donde los conciertos se escuchan y se miran, no se concibe el audio sin la imagen y la oferta musical se complementa con actividades educativas dedicadas a las artes visuales. El MiRA pertenece a esta generación de festivales (como el Mapping Festival en Suiza o el Pixelache en Helsinki) y en su tercer año amplía su àrea divulgativa y crea el MiraLab: tres días de charlas, conferencias, proyecciones, talleres y presentaciones espontáneas que han girado alrededor de las tres disciplinas estrella del momento: El videomapping, la programación creativa y la interacción.

Durante esos 3 días, varios espacios del CCCB se han convertido en un patio de recreo que ha acogido a ese nuevo perfil de creador que todavía no tiene nombre, ya que la etiqueta (muy noventas) de “artista multimedia” se queda definitivamente corta. En estas nuevas disciplinas encontramos a informáticos, telecos e ingenieros de todo tipo realizando obras artísticas, y a artistas atreviéndose a programar, soldar cables y prototipar circuitos, todo para generar trabajos que tienen tanto de ciencia, como de magia: Proyecciones que ponen en movimiento todo tipo de volúmenes y superficies estáticas, ilusiones audiovisuales generativas que parecen tener vida propia y experiencias interactivas que transportan por un momento al usuario a una dimensión diferente…

 

A estas alturas puede que a más de un lector le parezca que hablo en c++ y no se me ocurre mejor forma de cerrar este artículo que recomendando echar un vistazo al trabajo de algunos de los artistas que pasaron por el MiraLab como Yannick Jacquet del célebre colectivo AntiVJ, los divertidos Pussykrew y su estética glitch, los mappings e instalaciones de Playmodes, las piezas interactivas de MID, o de Espadaysantacruz y por supuesto, visitar dos de las comunidades audiovisuales más numerosas en estas latitudes, Telenoika y VjSpain. ANTÒNIA FOLGUERA

 

 

 

µ-ziq en el MiRA Festival

Redacción

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