Menu
Liminanas  

The Limiñanas

Costa Blanca

Trouble In Mind

7,5

Psicodelia ye-ye

Vidal Romero

 

Como un cruce perfecto entre la Velvet Underground del “Loaded” y el Serge Gainsbourg de finales de los sesenta: así se podría describir a Limiñanas, un dúo de Perpiñán, fascinado por la cultura pop estadounidense –sus canciones están repletas de imaginería popular, de citas al cine, la música y las celebridades del país de Elvis Presley–, y que no intenta ocultar cuáles son sus influencias. Antes bien, las utiliza para construir canciones redondas y adhesivas, que están dotadas de una extraña cualidad atemporal (las hay que parecen rescatadas de algún archivo perdido durante cuatro décadas), pero que no renuncian a introducir ciertos esquejes de modernidad: cortinas de ruido, arreglos extravagantes, algún detalle de kraut, melodías que juegan con la atonalidad, elementos nada propios de ese french pop orquestal que sirve de guía a la pareja.

 

Su tercer disco, “Costa Blanca”, mantiene intacto ese vocabulario vintage –bajos gomosos y con un punto jazz, como los que diseñaba Jean Claude Vannier para Gainsbourg, guitarras cargadas de fuzz, baterías primitivas y maquinales, a lo Moe Tucker, pianos Farfisa en el plano de fondo, duetos vocales que traen a Jane Birkin a la memoria– pero añade un ramillete de referencias nuevas, que multiplican la profundidad del disco. Y así, “BB” parece latir al ritmo de The Rolling Stones, mientras que “Alicante” se mira en el espejo de viejas bandas instrumentales como Davie Allan & The Arrows o The Shadows. Aparecen guiños más que explícitos a una psicodelia colorista (esos fondos de sitares en “Je me souviens comme si j’y étais”, “My black sabbath” y “Liverpool”), y se deja filtrar una cierta influencia italiana: la letra de “Votre coté yéyé m’emmerde” está repleta de referencias al país transalpino, “I miei occhi sono i tuoi occhi” podría estar robada del repertorio de Mina y las dos pequeñas codas instrumentales que puntean la parte final del disco (“Barrio chino” y “La Mediterranée”) parecen escritas tras un empacho de espagueti western. Un auténtico babel de citas, imágenes y referencias, que incrementa de manera notable el carácter revivalista de la banda –la estética de los sesenta, la vida bohemia, el rock elegante y de hechuras sencillas– pero que también aporta variedad y frescura a “Costa Blanca”, evita los posibles signos de hastío y lo convierte en el disco más sólido y completo que la pareja ha grabado hasta la fecha.

 

Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com