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Cosmen Adelaida

Por un futuro esperanzador

 

Javier Burgueño  

Fotos Pedro Agustín

 

La vida es una constante toma de decisiones, un libro de “Elige tu propia aventura” en el que no podemos tirar atrás. Cada una de las decisiones, lo que podría haber sido y no fue, aquello que preferiríamos no haber dicho (o hecho) nunca van llenando el saco del pasado de nostalgia y decepciones. Cosmen Adelaida lo saben muy bien, y vuelven, más maduros, más desencantados, para recordárnoslo en “Dos Caballos”, su tercera entrega para el sello El Genio Equivocado. Estarán tocando el próximo sábado 20 de mayo en la sala Almo2bar de Barcelona.

 

Si os pidiera que me dibujarais una imagen que os recuerde a Cosmen Adelaida, ¿qué dibujaríais?

Un pterodáctilo con asientos abatibles, con parada en el presente y que viaja hacia el futuro. Y dotado de wifi para poder documentar el periplo en Stories de Instagram.

 

¿Qué es lo que os atrae de los hermanos Wright?

Parece que eran unos apasionados de lo suyo, y que a pesar de que consiguieron algo histórico después no supieron venderlo adecuadamente, como le ha sucedido a muchos de los grandes talentos. Eso despierta bastante simpatía.

 

El pasado sigue presente en las nuevas canciones, aunque me parece ver que la nostalgia se transforma en desencanto, ¿es un peso demasiado grande como para poder dejarlo atrás?

Yo diría que es un peso demasiado grande como para no dejarlo atrás por fin. Eso ha ido saliendo a la luz según se hacía el disco. Parece que los fantasmas a los que solemos invocar adquieren una consistencia mayor. Lo que estábamos haciendo ha dejado de ser un juego, y vemos que toda esa nostalgia tiene sus consecuencias. A esto nos referimos cuando decimos que este es un disco maduro.

 

 

El futuro” no parece mejor, apretando los dientes al fondo y tragando saliva, y en él el pasado sigue presente, aunque los recuerdos van desvaneciéndose. ¿No hay vuelta atrás, no hay forma de cambiar, tal y como parece decirnos “La huida”?

Eso me gustaría saber, si hay manera de cambiar. No somos nosotros: nuestra sociedad parece abocada a recurrir al reciclaje de símbolos del pasado, en un eterno retorno de lo nuevo. En todo caso, dentro de esa atmósfera tan "art decó", como la Gran Vía de Madrid, dentro de ese pasado cargado de futuro de "Dos caballos" prevalece un sentimiento básico y que nos impulsa hacia delante. Es la emoción que mueve canciones como “Hermanos Wright”, “Parque Jurásico”...

 

En este disco habéis trabajado con Paco Loco, ¿qué os ha aportado su producción?

Paco nos ha dado soluciones e ideas creativas como no nos había aportado ningún productor hasta ahora, entrando en la propia estructura de las canciones y modificándolas. Íbamos con las cosas menos trabajadas que en "La Foto Fantasma" y ha conseguido que hagamos un disco mejor con esa materia prima; también precisamente por eso, porque había un trabajo que le hemos dejado a él.

 

También habéis cambiado la forma de componer,  ¿qué os lleva a este cambio y cómo afecta al sonido de Cosmen Adelaida?

El grupo, como suele pasar antes de un disco, estaba en un momento de crisis. Estábamos cansados de componer como hacíamos, improvisando en el local con ideas que iban cambiando poco a poco, y la gente cada vez tenía menos ganas de ir a ensayar. Yo empecé a componer en casa y a grabar demos por mi cuenta, y las cosas iban al local ya más cerradas. De ahí que haya ideas diferentes a “La Foto Fantasma”, sobre todo en cuanto a la presencia de teclados por ejemplo.

 

Tras grabar el disco vuelve a haber cambios en la formación, marchan Elisa y Luís, que han sido sustituidos por Marcos y Séan. ¿Cómo afectan estos cambios a la banda? ¿Es algo que ya habíais hablado antes de entrar a grabar el disco? ¿Se ve marcado de alguna manera “Dos caballos” por su marcha?

Antes de grabar el disco ya se habló de que era lo último que iban a hacer Luis y Elisa para el grupo, y así fue. Marcos estaba interesado en volver por entonces y se incorporó cuando ya estaba grabado "Dos Caballos", al igual que Séan. Elisa formaba parte de muchas decisiones artísticas en el grupo, y a la larga se podrá ver cómo ha influido en la deriva del grupo que se vaya, creo que aún no se puede ver bien.

 

¿Qué tiene “Dos caballos” que no tuviese “La Foto Fantasma”?, ¿qué habéis querido mantener de un disco a otro?, ¿qué habéis querido cambiar o enfocar de otra manera?

No solemos hacer decisiones artísticas del tipo "queremos sonar más post-punk en este disco", aunque al final sea lo que hemos hecho. El disco contiene unas emociones que reflejan nuestra existencia personal durante estos últimos años. Del mismo modo que nuestras experiencias han cambiado y madurado, las canciones lo han hecho en ese sentido. La cosmética que hemos aplicado era la adecuada para narrar las sensaciones que queríamos expresar, y es ahí cuando te encuentras con cosas como que este teclado va mejor porque expresa este sentimiento mejor, etc...

 

 

Piranesi” se aparta de vuestro sonido más “habitual”, abriéndoos a registros por los que apenas habéis transitado, ¿cómo surge el tema y hacia dónde os lleva?

Es una canción que surge de un relato biográfico surrealista, un diario poético... No teníamos ni idea de cómo enfocarla en cuanto a producción y Paco Loco propuso hacer algo que no se nos había ocurrido, que fue darle una base rítmica disco, ya que nosotros habíamos pensado en algo más lento e íntimo. Solemos hacer algún texto de este tipo en cada disco: prueba de esto son canciones como "Inventario", o "Voces". Pero gracias a Paco, le dimos un mayor dinamismo este ramalazo literario nuestro. Nos gusta el resultado, nos recuerda a Battiato

  

Ibizca” tira más de psicodelia, la escucho y me vienen a la mente los primeros Oso Leone, Miquel Serra, algo de Animal Collective, ¿es una manera amable de cerrar el disco?, optimista incluso, al cerrar esa puerta de atrás parece que al otro lado se haya quedado el lastre del pasado y esta vez el futuro sea un lienzo en blanco. ¿Hay esperanza todavía entonces?

“Ibizca” es la última canción que compusimos, y la última del disco. Es un texto menos intenso, y más optimista. Es una puerta que nos enseña la salida a nuevas cosas, menos duras que en “Dos Caballos”, cosas nuevas e ilusionantes después de momentos tan desoladores como "El Futuro". Ya veremos si atravesamos esa puerta o cuál en el próximos discos, pero hay esperanza, claro que sí.

 

Por último, una curiosidad, ¿cómo decidisteis el nombre de la banda?

Un amigo nos dijo, ¿porqué no os llamáis Cosmen Adelaida? Nosotros no sabíamos de donde venía eso y nos sonó bien. Después nos dijo que le había parecido adecuado, ya que había grupos que se llamaban Grande-Marlaska y similar, nombrarnos como el creador de Autobuses ALSA. Y así se quedó nuestro nombre, porque nos pareció absurdo, y eso nos gusta, y también porque nos evocaba a viajes y a Asturias, región con la que nos sentimos identificados por la época del Xixon Sound y tal.

 

Comentarios
Javier Burgueño

Javier Burgueño pasó su juventud en el Vallés Oriental (Barcelona) donde se inició en esto de la crítica presentando y coordinando un programa musical de la televisión de su pueblo durante la bendita locura analógica de las televisiones locales de principios de los 90 (asegura que ya no quedan copias de los programas, se encargó personalmente de ello una noche de verano). El experimento fue divertido y dejó un poso latente que volvió a aflorar con el cambio de siglo cuando empezó a colaborar asiduamente con la web del programa de radio madrileño “El otro lado del telescopio” y más tarde con www.pinypondjs.com. Ha sido colaborador de Go Mag desde el 2007 hasta su desaparición de los quioscos el pasado junio de 2013.

 

javier@blisstopic.com

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