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Lambchop

A la felicidad por la electrónica

 

Javier Burgueño 

 

 

Kurt Wagner y compañía están de vuelta con una pequeña sorpresa, para su nuevo álbum, “FLOTUS” (City Slang, 2016), Lambchop buscan abrir nuevos campos a su alrededor aplicando lo aprendido en sus colaboraciones con Hands Off Cuba o en proyectos paralelos como HeCTA. Singles de quince minutos, electrónica a destajo y mucho procesamiento de voz conforman un excelente álbum (incluido en la lista de los mejores discos internacionales del 2016 según esta revista) que no ha dejado indiferente a nadie. Lambcho actuará en España el lunes 23 en la sala Barts de Barcelona.

 

“Flotus” es la abreviación de “For Love Often Turns Us Still”. Resulta curioso que con lo difícil que ha sido siempre encontrar la palabra amor en los títulos de tus canciones, “Never my love”, de  “Mr. M”, tenía la exclusiva hasta ahora (entiendo que “The man who loved beer” no cuenta) vuelvas a utilizarla de nuevo en el siguiente álbum, escondida en el título esta vez. ¿Se ha producido algún cambio que lo haya provocado?

Realmente no, he estado enamorado mucho tiempo, ha sido parte de mi vida y un tema importante a lo largo de los últimos años. Me gusta utilizar la palabra en el título para asociarla a la idea, de esa forma tienes la opción de abstraer la idea en el cuerpo del trabajo.

 

Anteriormente ya habíais trabajado en proyectos electrónicos en vuestra colaboración con Hands Off Cuba, pero esta es la primera vez que utilizáis la electrónica como otra herramienta más con la que construir los temas.

Siempre busco caminos alternativos para construir canciones. Creo que hay muchos caminos diferentes para llegar a ellas, probablemente tantos como gente que escribe canciones. Encuentro completamente fascinante el proceso de articular tus emociones y experiencias en forma de canción.

 

 

¿El debut de HeCTA ha influenciado de alguna manera sobre la gestación de “FLOTUS”?

HeCTA fue una puerta a una nueva tecnología donde escribimos la música juntos contribuyendo todos de igual manera. La música en “FLOTUS” ha sido creada básicamente con las “herramientas” que utilicé cuando llevamos HeCTA al directo, es en ese momento cuando todo se volvió real. Lo que Ryan y Scott me enseñaron sobre música electrónica y de baile fue lo que me hizo pensar en hacer música fuera de mis propias limitaciones como artista, eran muy buenos instructores en las artes digitales.

 

Hay dos largas piezas bastante significativas en el álbum, la inicial “In care of 8675309” y la final “The hustle”. La primera se asemeja más a una canción “clásica” de Lambchop (si es que existe ese término) mientras la segunda es un fascinante ejemplo de hasta dónde puede llegar la banda usando nuevos parámetros. ¿Se trata de un viaje desde los “antiguos” hacia los “nuevos” Lambchop?

En realidad es al contrario. The Husler fue la primera canción que grabamos para el disco, e In Care of 8675309 fue agregada después de que el disco fuera masterizado a vinilo, unos meses después de entregarlo al sello. Así que la primera canción del disco quizás representa la suma de la experiencia de componer el álbum. También es bastante bíblico, "los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros". Es bonito.

 

En la nota de prensa del álbum se comenta que las canciones de “FLOTUS” son tu homenaje a la música de artistas como Kendrick Lamar, Kanye West, Frank Ocean, y Shabazz Palaces “deformada a través de altavoces de tiendas de alimentación y pequeños teléfonos móviles”.

No se trata de un homenaje, sólo estaba influenciado por su producción y su maestría, su técnica. La referencia a los sonidos confusos en la tienda de comestibles se refiere a cosas como The Eagles lanzados a través de malos altavoces y el ruido de la tienda filtrándose para dar forma a un sonido que nadie  reconocería, abstracción mediante filtración natural y técnica.

 

 

Esta vez has trabajado de forma muy distinta con tu voz.

He utilizado procesamiento de voz. Piensa en el procesamiento de palabras, pero con la voz. Si has tenido el placer de vivir la transición de una máquina de escribir a una computadora entonces puedes entender los cambios de los que el proceso creativo puede beneficiarse con su uso. Me pasó lo mismo con el procesador de voz. De repente las cosas cuya creación me costaba días enteros podían suceder en cuestión de minutos, algo que es un gran impulso de energía para el proceso creativo y permite que sucedan cosas en las que nunca habrías pensado siguiendo la vieja manera de trabajar.

 

Has colaborado con el director de cine Bill Morrison en el pequeño film “The dockworker’s dream”, ilustrado musicalmente por “The hustle”.

Conocí a Bill en un festival de cine en Francia. Nos dimos cuenta que parecía que teníamos muchas cosas en común a nivel creativo. Nos propusieron colaborar tocando en directo una banda sonora para  en una puntuación de performance en vivo para la Cinemateca Portuguesa y a medida que avanzaba el tiempo fuimos intercambiamos ideas que incluían una pieza que estaba comenzando con Ryan Norris para “Flotus”. Fue tan simple como eso.

 

EL 2015 publicasteis el debut de HeCTA, un año más tarde aparecía un nuevo disco de Lambchop. Parece que estás muy ocupado últimamente, ¿tienes más proyectos en mente?

Lo que he descubierto es que se tarda mucho tiempo entre la entrega de un disco a un sello hasta que se publica y llega a los oídos del público. De cierta manera lo que tu presente representa acaba siendo tu pasado, así que si el futuro sigue esta idea, esta entrevista será mi proyecto más reciente.

 

Comentarios
Javier Burgueño

Javier Burgueño pasó su juventud en el Vallés Oriental (Barcelona) donde se inició en esto de la crítica presentando y coordinando un programa musical de la televisión de su pueblo durante la bendita locura analógica de las televisiones locales de principios de los 90 (asegura que ya no quedan copias de los programas, se encargó personalmente de ello una noche de verano). El experimento fue divertido y dejó un poso latente que volvió a aflorar con el cambio de siglo cuando empezó a colaborar asiduamente con la web del programa de radio madrileño “El otro lado del telescopio” y más tarde con www.pinypondjs.com. Ha sido colaborador de Go Mag desde el 2007 hasta su desaparición de los quioscos el pasado junio de 2013.

 

javier@blisstopic.com