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Nothing Places

Directo y visceral

 

Texto Lidia Noguerol 

 

 

Emil Saiz y sus compinches habituales (Xavi Molero, Ricky Falkner y Martí Perarnau) vuelven a pisar el asfalto para dar sus primeros conciertos del nuevo año. Hablamos con el alma mater de Nothing Places, Emil, para que nos cuente como ha crecido el grupo después de un año de giras y que nos depara su vuelta a los escenarios con “Tidal Love”.

 

Empezáis el año con conciertos y el pasado no parasteis de girar con vuestro segundo disco “Tidal Love”, que  tuvo muy buena acogida. ¿Cómo os han hecho evolucionar como banda los conciertos que habéis hecho? ¿Os ha costado trasladar al directo el ambiente de ensueño psicodélico del disco a los escenarios? ¿Guardáis algún recuerdo especial de alguno?

Con el rodaje hemos ganado muchísimo en empaque y pegada, lo que en el disco es ensueño psicodélico ha mutado en algo con más garra y entraña. Más visceral. Hubo mucha magia en último concierto que dimos, en Donosti el pasado octubre. Fue una de esas noches en las que los astros se alinean y sale todo redondo.

 

Nothing Places tiene diferentes formatos de conciertos. Una con la banda al completo y otra como dúo, porqué algunos de sus miembros tocan en otras bandas. ¿Hay alguna canción de vuestro repertorio que os guste más tocada con menos miembros de la banda? ¿Hacéis repertorios diferentes según el formato del concierto?

Es complicado comparar los dos formatos porque son animales completamente distintos. El setlist no varía mucho entre ellos pero la interpretación de las canciones es radicalmente distinta. Cuando vamos los cuatro generamos oleadas de sonido que envuelven a la audiencia y te permiten bucear en la música. En cambio, con el dúo, al ser un formato más limitado, tenemos que tirar más de nuestra vena garagera para sacar el bolo adelante. Eso sí, ambas tienen su enjundia.

 

 

Nothing Places empezó siendo tu proyecto, pero cambió de rumbo con la incorporación de los músicos que integran la banda ahora. ¿Cómo hacéis las canciones y qué aporta cada uno? Y las letras, las escribes en solitario? ¿Qué temas te inspiran a la hora de escribir? ¿Cantas en inglés porqué tus referentes musicales son básicamente anglosajones?

El grupo sigue siendo un proyecto personal al que, afortunadamente, se han ido sumando amigos que aportan su magia y elevan la movida. Pero las canciones, los arreglos, el concepto sonoro y la producción siguen siendo cosa mía. Con respecto a las letras de ‘Tidal Love’, están escritas desde experiencias profundamente íntimas pero intentando resaltar lo universal en ellas. Canto en inglés sobre todo por una cuestión estética. A mi juicio, el inglés casa mejor con el tipo de música que hacemos.

 

Se os ha comparado con Radiohead, Alt-J, Wilco o Grizzly Bear por citar algunos grupos. Y es cierto que habéis conseguido un equilibrio entre el pop, la psicodelia y la americana con un sonido clásico y moderno a la vez. ¿Alguno de estos grupos os ha influenciado? ¿Cuáles son vuestras bandas preferidas? A mi vuestra música me recuerda a los XTC, por las ganas de explorar a los This New Puritans de “Feel of Reeds” y la combinación de clásico y experimental a Alberto Montero, aunque musicalmente seáis diferentes.

Los cuatro consumimos música de manera muy ecléctica, así que las  influencias son innumerables, pero por supuesto que los grupos que citas son un referente. Últimamente estoy escuchando sobre todo música instrumental, gente como BadBadNotGood, Yusseff Kamaal o Jay Daniel.

 

Tú y otros miembros de la banda han tocado con otros músicos o formáis parte de otros grupos. ¿Han influido en “Tidal Love” vuestras otras bandas? Vuestro segundo disco discurre por muchos caminos a la vez para acabar encontrando su propio discurso.

Cada proyecto en el que participas te cambia, aprendes cosas nuevas y eso altera tu forma de tocar y de entender la música. En ese sentido sí que hay influencia, pero es una influencia indirecta.

 

 

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Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.

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