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Adam Green

Saludos desde la lámpara maravillosa

 

Rafa Giménez

  

Por suerte para todos, Adam Green sigue viviendo en su propio planeta, a mil millas de lo convencional y lo acomodado. Desde allí, y acompañado por buena parte del underground de su ciudad, el multi-dimensional artista neoyorquino presenta su último y más expansivo trabajo: una descarada revisión del cuento de Aladino en clave psicodélica y do it yourself que bien podría ser la película más alucinada y alucinógena del año. La presentará en directo como primer acto de los conciertos de la gira nacional que arranca la semana próxima. Pasen y vean. Adam Green estará presentando “Aladdin” (Revolver, 2016) el 14 de noviembre en Barcelona, el 16 en Madrid y el 17 en Zaragoza.

 

Ya hace años que a Adam Green las etiquetas le vienen pequeñas, casi minúsculas. Cantautor, claro, pero también pintor, escultor, guionista, actor y director de una película dadaísta sobre iPhones y ketamina, Adam Green parece haber encontrado de nuevo en el audiovisual el vehículo adecuado para dar salida a su hipervitaminada creatividad. Y es que su segunda película es, ni más ni menos, un “Aladdin” protagonizado por el propio Adam y Macaulay Culkin y grabado enteramente sobre escenarios de papel maché hechos a mano que convierten Persia en Brooklyn y a la lámpara maravillosa en una impresora 3D. Un verdadero delirio de color y fantasía que, ojo, funciona razonablemente bien como película y que además viene acompañado de un nuevo disco de nuestro bardo majareta favorito, esta vez en forma de banda sonora.

 

Hablamos con Adam mientras viaja en coche por Italia sobre “Aladdin”, sobre la paternidad y sobre la gira que lo traerá a los escenarios de nuestro país a mediados de mes.

 

 

¿Cómo está funcionando la gira de “Aladdin”? Se trata de una experiencia diferente, ya que primeros se pasa la película y luego actúas en directo con tu banda tocando canciones de la banda sonora pero también tu repertorio habitual. ¿Cuál es la reacción del público ante este formato?

La gira está funcionando muy bien. Desde el principio quería que el público tuviera el máximo acceso a la película, y por eso viajo con un proyector y una pantalla. Quiero que la gente vea la película en grupo, que la vean en un espacio adecuado, a oscuras y rodeados por otras personas. Luego actúo con la banda, y no toco sólo canciones de la película, sino también canciones de todos mis discos. Me lo paso bien, me gusta reunir a gente para que se lo pase bien.

Tengo que decir también que hace unas semanas he subido la película a YouTube, así que la gente puede ver la película desde casa si quiere. La mejor opción es verla en los directos, nosotros aparecemos vestidos como en la película y es muy divertido.

 

¿Y cuál es la historia de este proyecto? Tus tres últimos trabajos han sido una banda sonora, el fantástico disco con Binki Shapiro y ahora “Aladdin”. ¿Lo consideras como un proyecto diferente, un hilo aparte? Haces muchas cosas diferentes, pero ¿cómo se relaciona “Aladdin” con el resto de tu obra?

El disco que acompaña a la película es realmente mi nuevo disco. Este es el disco que iba a escribir de cualquier manera, aunque no hubiera habido película estas son las nuevas canciones que yo iba a escribir. Tenía mucho trabajo gráfico y tenía sentido que estas canciones fueran la banda sonora. Al final, tanto el guion como las canciones del disco son parte de la misma experiencia emocional, y por lo tanto estaban conectadas. Escribía sobre los mismos sentimientos, no estaba escribiendo una banda sonora para las líneas del guion. Sólo soy yo, de diferentes maneras, explicando una historia de amor. Es un trabajo muy personal para mí.

 

Es como otra capa de ti mismo. Has cantado, pintado, esculpido, actuado… ¿es “Aladdin”en cierta manera la suma de todas tus facetas? ¿Es esta la dirección que quieres seguir en el futuro, esta especie de meta-arte, o crees que podrás volver a sentirte satisfecho limitándote a publicar discos?

La verdad es que este trabajo me ha motivado enormemente. Me encantó la idea de hacer un trabajo artístico completo, una película basada en mi guion, en la que me encargo también de los visuales y de la música, y de compilarlo todo en una única pieza. Es realmente una gran síntesis de todo lo que hago, de mis ideas. Uno de mis sueños sería poder conectar electrodos a mi mente y que todas tus emociones, tus ideas, se pudieran convertir en realidad. No sé si eso es la realidad virtual, pero me encanta. Toda esta película tiene lugar en una especie de mundo hecho a mano, que básicamente representa el interior de mi cerebro, un paisaje interior. Conceptualmente es una experiencia interior, una especie de gira por el interior del alma de una persona. No pretendía en absoluto que fuera una película convencional, grabada en localizaciones diferentes. Mi objetivo era poder leer mi mente y enseñar lo que hay a los demás.

 

 

Un aspecto que despierta curiosidad en tu trabajo es tu relación con la tecnología. En la película la lámpara maravillosa se transforma en una impresora 3D, y toda la película está en cierto modo conectada con el movimiento Maker, ya que está hecha completamente a mano. Además, tu película anterior estaba hecha únicamente con un iPhone. Se puede intuir cierta relación de amor/odio entre Adam Green y la tecnología, ¿es correcto?

Sí. “The Wrong Ferrari” era una película que literalmente intentaba ilustrar el sentimiento que despierta un Smartphone por primera vez. Para “Aladdin” mi intención fue hacer una película hecha a mano la tecnología, una película en la que se analizara y se criticara la tecnología actual mostrando la mano del hombre. Todo el rato se ven objetos dibujados a mano, recortados a mano. Es de hecho casi como una actuación en directo que intentar poner el foco en la obra del hombre frente a las tecnologías de hoy.

 

Esta no es una película infantil, desde luego. Recientemente has sido padre, pero aunque tu música tenga cierta proximidad al universo de los niños nunca has hecho nada realmente destinado a público infantil.

Me gustaría hacer música para mi hija en el futuro. Pensaba mucho en el hecho de ser padre mientras hacía la película, de hecho mi mujer estaba embarazada en ese momento. La lámpara de hecho representa en cierto modo a un bebé. Me encantaría escribir cuentos, o discos para niños.

 

 

Comentarios
Rafa Giménez

Después de probar con el macramé, el ping pong y la lectura de textos sufistas, hace ya muchos años que Rafa Giménez encontró en los ordenadores y las maquinitas de todo pelaje ese círculo de amigos que el mundo parecía negarle. La no demasiado sana pasión por el software, los procesadores y las pantallas que ha desarrollado desde entonces seguramente no ha ayudado demasiado a su sociabilidad ni a su éxito con las mujeres, pero sí  le ha llevado a rincones de Internet donde se ven cosas que vosotros no creeríais. Habla bajito y vive feliz en su habitación con su soldador y su conejo robot, y afirma con seguridad que “All your base are belong to us”.

 

rafa@blisstopic.com

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