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Perlita

En un mundo paralelo

 

Vidal Romero

Fotos Javier Rosa

  

Hace apenas dos meses que se publicó su estupendo disco de debut, “Cangrejo Yeti” (Industrias Bala/Gran Sol, 16), pero mucho antes de eso Perlita era ya uno de los secretos más voceados dentro de la escena musical española. Un proyecto surgido en los márgenes de Ledatres, que comparte con la banda madre el gusto por la psicodelia alucinada y la invención de mundos paralelos, pero que sustituye las guitarras y las orquestaciones coloristas por una instrumentación electrónica y una particular revisión de músicas de los ochenta como el synth pop y el italodisco.

 

Añadan a lo anterior grandes dosis de sentido del humor, una insana capacidad para el baile raro, la colección de melodías más extrañas que se pueden echar a la oreja y una magnética puesta en escena, y tendrán entre las manos uno de los mejores conciertos que podrán ver en esta edición del FIB Heineken. Desde su exilio en Madrid, Pedro Perles (Gentemayor, Bigott, mil cosas más) nos habla del proyecto que comparte con su hermano Esteban Perles y Calde Ramírez (Music Komite).

 

Al principio, parecía que Perlita era una especie de proyecto paralelo, a la sombra de Ledatres. ¿Qué ha sucedido con Ledatres?

Ledatres es un oso joven y poderoso que ahora mismo hiberna, aguardando a su primavera particular. Con profundos y mágicos sueños que le mantienen dormido. Y Perlita es un gran bivalvo que acaba de abrir las fauces mostrando la Perlita (valga la redundancia) que lleva dentro. No es un proyecto paralelo, simplemente se trata de un proyecto diferente. Es inevitable que existan parecidos, porque las composiciones suelen ser producto de mi perversión mental.



¿Cuál fue la semilla de Perlita? ¿Había ganas de experimentar con otro tipo de instrumentos? ¿Se trataba de crear una banda de formato más manejable?

En todas las preguntas aciertas. Yo siempre (aproximadamente desde el año 2001) he compuesto canciones utilizando sintetizadores, samplers, vocoders y cosas así. Y de repente me topé con Calde Ramírez, un maestro en la cuestión, con una carrera poderosa y una capacidad de adaptación marciana. Y junto a él comencé el combo al que después se unió mi hermano, que siempre está presente en todos mis proyectos porque conozco pocos bateristas tan flexibles y completos como él. Así que es la suma de todo esto. Tenemos un set pensado por y para la comodidad y la eficiencia, tanto en volumen como en sonido. Un caramelito.

 


La instrumentación es bastante atípica, a medio camino entre la música electrónica y el pop de los ochenta. ¿Fue algo premeditado, o decidisteis abandonar bajos y guitarras a medida que se iban desarrollando las canciones?

Creo que las propias canciones nacieron sin tener en cuenta guitarras o bajos. También es cierto que al principio la desnudez abruma; no es fácil dejar de hacer molinillos a lo Pete Townshend y pasar a convertirte en bailarín contemporáneo (risas, grandes). Poco a poco hemos ido encontrando nuestro hueco entre los sintes y los efectos, y al final, lo que importa es la empatía que generas con los espectadores. Nos interesa TODA la música, todos los matices, todas las maneras de desarrollo. Una vez pude ver a Ryoji Ikeda haciendo un concierto sintético, electrónico y estático. No se movía. Miraba al público y sus piezas (en las que había trabajado años) se disparaban. Vestía con una posmodernidad premeditada que era absolutamente cautivadora. Te temblaba todo. No hacía falta que tocara nada. La electrónica, la provocación, el punk, el pop inteligente, todo nos parece maravilloso. Nos encantan las papas con chocos, un día te hago unas.


El tono también es muy particular: a medio camino entre el italo-disco y el synth-pop de los ochenta. Sin embargo, yo sigo viendo algunos ramalazos de esa psicodelia colorista que había en Ledatres. ¿La cabra tira al monte?

La cabra tira al monte y la cabrilla al caldo picante. Obviamente, las composiciones reflejan lo que ronda en las profundidades del cerebro. Y a mí me pirra el surrealismo. Dadá. Mamá. Picasso. Picachu. El cubismo. El cubo de Rubik. La escritura automática. Creo que me he salido por la tangente, pero sí, me gusta la psicodelia. Nos encanta la psicodelia. Y ya hay precedentes profundos en la experimentación con enteógenos, asunto que agradeceré eternamente a la pachamama y al señor Hoffman. We love u all.


Una cosa que me interesa mucho es la manera en la que utilizas la voz, no sólo para cantar, sino también para crear todo tipo de efectos especiales y texturas atmosféricas. ¿Es una manera de sacudirte de encima el síndrome del cantante florero?

Jajajaja. Algo así. Una persona a la que quiero mucho me llama el sireno. Me encantan las armonías vocales. Junto a Paco Loco he grabado coros para mucha gente, porque me fascina como se superponen las capas, las armonías. Y bueno, tengo la suerte bárbara de llegar con falsete a unos tonos alticos.

 

 
Hablando del tema, las letras parecen querer construir un universo particular, poblado por personajes extravagantes y situaciones rocambolescas (de nuevo, es algo que ya habías investigado en el último disco de Ledatres).

Más o menos podemos volver a la respuesta anterior. Ha sido mi trabajo en las dos bandas, así que habrá cosas que se solapan sin remedio. La invención de personajes, la recreación de mundos imposibles. Supongo que también contará la tendencia a lo visual.

 
Desde la primera vez que pudimos ver a Perlita en directo hasta la publicación del disco han pasado varios años. ¿Por qué tanta espera?

Porque atravesamos años complicados de trabajo y cambios personales. Y esto ha incidido. Y la verdad es que nos rodeamos de gente maravillosa que siempre nos recomendó no correr y hacer las cosas con cierta perspectiva. Y así lo hicimos.


La puesta en escena siempre ha sido muy importante para Perlita. Creo que además, ahora lleváis visuales. Así que, ¿qué van a ver los espectadores del FIB?

En el FIB vamos a dar un show enérgico y diferente a todos los demás, no incluiremos visuales aún. Como decía el Míster Bigote Bélico, estamos trabajando en ello.


Y para terminar, una clásica: ¿algún proyecto de futuro?

Estamos preparando sorpresas a modo de remezclas, temas nuevos y visuales. Este verano haremos una intervención en un espacio de arte contemporáneo de Cádiz, fantástico (ECO). Además, en primavera de 2017 pisaremos Japón. Al parecer allí les encantan las Perlitas; esperemos que no consuman cangrejos Yeti.

 

Comentarios
Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com

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