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Built To Spill

Built To Spill

Atemporal placidez

 

Javier Burgueño 

 

Seis años han pasado desde la edición de “There is no enemy” (Warner, 2009) hasta la publicación de "Untethered moon" (Warner, 2015), seis años en los que han sucedido muchas cosas (cambios de miembros en la formación, la grabación de un disco que al final no fue…). De todas estas cosas y algunas más intentamos conversar vía mail con un lacónico Doug Martsch seguramente con la mente puesta en sus inminentes conciertos en España, el sábado 21 en el teatro Barceló (Madrid) y el domingo 22 en la sala Bikini (Barcelona)

 

Han pasado seis años entre “There is no enemy” y vuestro nuevo disco, “Untethered moon”. ¿Qué ha pasado durante todos estos años?

Girar, escribir, grabar, girar, reescribir, regrabar, girar…

 

Han habido cambios importantes en la banda (Brett Nelson y Scott Plouf dejaron la banda, Jason Albertini y Steve Gere se unieron), ¿han afectado estos cambios a Built to Spill de alguna manera?

Sí, hay dos personas completamente diferentes en la banda ahora, algo que tiene muchas consecuencias.

 

built to spill

 

¿Nos podrías explicar de dónde sale el nombre “Built to spill”?

No se trata más que de un disparate sin sentido.

 

Antes de grabar “Untethered moon” ya teníais un disco preparado pero al final lo acabasteis descartando. ¿Qué paso con él? ¿Utilizasteis alguna de las canciones o lo desechasteis por completo?

No acabamos el álbum. Al final reescribimos algunas de las canciones que acabaron formando aproximadamente la mitad del nuevo disco.

 

Llevas más de veinte años en el mundo de la música, ¿qué piensas cuándo echas la mirada atrás y ves álbumes como “Perfect from now on” o “There’s nothing with love”?

Nunca miro atrás hacia esos discos.

 

Después de tantos años en el mundo de la música, ¿trabajar en ella te resulta más sencillo o, al contrario, es más complicado?

Realmente no se que contestarte, me resulta igual antes que ahora pero quizás es porque los cambios son mayormente graduales.

 

¿Prefieres ir de gira o trabajar en el estudio?

Me gusta la espontaneidad y la interacción con el público del directo y la posibilidad de experimentación que me proporciona el estudio.

 

¿Cuál es tu forma de componer?

Suelo rondar con una acústica y si se me ocurre algo interesante, lo grabo (por lo general sólo unos segundos). Entonces, si todavía suena bien un par de meses más tarde se lo muestro a los chicos e improvisamos con ello durante diez o veinte minutos. Después reviso las improvisaciones para ver si algo interesante en ellas. Es bastante más complicado, pero esa es la idea básica de cómo componemos. Normalmente damos forma a las canciones bastante cerca del momento en el que las grabamos, en ese punto nos preocupamos más por el sonido. Insisto en que esto no es más que una aproximación bastante tosca a la forma en la que trabajamos.

 

 

No sois una banda que saque discos con asiduidad, a veces pasan mucho tiempo entre uno y otro. A la vez habéis estado trabajando todos estos años con Warner Bross, una compañía grande. ¿Cómo es vuestra relación con ella? ¿Se dedican a perseguiros todo el tiempo para que saquéis nuevo disco?

Siempre nos han dejado trabajar a nuestra manera.

 

¿Cuáles son las canciones de las que habláis en “All those songs”?

No hablo de ninguna música concreta, espero que todo oyente tenga sus propias canciones para responder a la pregunta, son esas canciones con las que uno ha crecido porque sus padres las escuchaban en casa y aquellas que encontramos por nosotros mismos en nuestra juventud ayudándonos a formar nuestra identidad y a relacionarnos con personas con ideas parecidas a las nuestras.

 

¿Cuáles son tus influencias?

Dinosaur Jr, David Bowie, Camper Van Beethoven, Butthole Surfers, the Smiths, the Replacements, Bob Dylan, Violent Femmes, y muchos otros.

 

¿Y qué escuchas actualmente?

Sobre todo a Disco Doom, Slam Dunk y Braiden Waves.

 

Comentarios
Javier Burgueño

Javier Burgueño pasó su juventud en el Vallés Oriental (Barcelona) donde se inició en esto de la crítica presentando y coordinando un programa musical de la televisión de su pueblo durante la bendita locura analógica de las televisiones locales de principios de los 90 (asegura que ya no quedan copias de los programas, se encargó personalmente de ello una noche de verano). El experimento fue divertido y dejó un poso latente que volvió a aflorar con el cambio de siglo cuando empezó a colaborar asiduamente con la web del programa de radio madrileño “El otro lado del telescopio” y más tarde con www.pinypondjs.com. Ha sido colaborador de Go Mag desde el 2007 hasta su desaparición de los quioscos el pasado junio de 2013.

 

javier@blisstopic.com

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