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Deerhoof

The Magic

Polyvinyl

6,8

Rock

Half Nelson 

 

Sin duda es sorprendente que, después de más de veinte años de carrera, los miembros de Deerhoof mantengan esa aparentemente eterna actitud naif, festiva, caótica y desenfrenada frente al hecho musical. Así, “The Magic” empieza como un vendaval con “The Devil and His Anarchic Surrealist Retinue” (título tomado de Alex Ross) que oscila entre los guitarrazos de John Dieterich y Ed Rodriguez y los atropellados versos de Satomi Matsuzaki (bajo) en japonés (supongo).Como los géneros no significan nada para ellos, pero conscientes de que es necesario algún tipo de limite a la hora de producir un disco, esta vez optaron por concentrar todo el proceso (composición, ensayo, grabación y post-producción) en ocho calurosos (imagino) días en el desierto de Albuquerque (Nuevo Méjico), justo donde se situaba la acción de “Breaking Bad”. Tras poco más de una semana, los cuatro Deerhoofs salieron de los estudios Fox Building con estas quince canciones bajo el brazo, que parecen grabadas, tal es su diversidad, por cuatro bandas distintas a lo largo de varios años.

 

 

El problema de esta avalancha de creatividad no es que cada canción tenga unos referentes muy diferentes sino que, estos referentes en varias ocasiones apelan a riffs setenteros de lo más rancio que afean el discurso de los de San Francisco. Parece ser que algunas de estas canciones se encargaron para la banda sonora de la serie “Vinyl” de Martin Scorsese (aunque no nos consta que ninguna haya aparecido todavía) y que ese espíritu excesivo, setentero (y pasado de coca) de la serie no les ha hecho ningún bien. Así, duele que “Plastic Thrills”, la canción más redonda del lote, esté montada sobre el riff del “Bohemians Like You” de los Dandy Warhols; o que los solos arruinen el efecto orientalizante de la melodía de “Dispossessor”. En ese ámbito, prefiero “That Ain’t No Life for Me”, un rock’n’roll garagero y tan obtuso que parece un cruce entre The Stooges y The Fall. En el otro lado, el inglés esquemático de Matsuzaki en “Criminals of the Dream” tiene la (irritante) candidez de una banda de tontipop británico de principios de los noventa, mientras que el funk ambiental y experimental de “Model Behaviour” podría estar en un recopilatorio del sello neoyorquino ZE.

 

Sin duda están mejor cuando suenan como una versión femenina de sus amigos The Flaming Lips en la elegante “Learning to Apologize Effectively” (gran título), algo que, lamentablemente, no sucede muy a menudo, ya que cuando dan cancha a Matsuzaki los estribillos apuestan demasiado por la repetición excesiva como en “Acceptance Speech”, en “Debut” o en la descacharrada “Nurse”, donde sólo se les ha ocurrido gritar una y otra vez “Hospital!!!”.

 

Half Nelson

Crítico musical que ha visto multitud de modas y estilos nacer, crecer, multiplicarse y morir desde que empezara a colaborar en Ràdio Ciutat de Badalona en 1993. Fan del jazz y del pop británico, aunque todavía impactado por el drum’n’bass, su firma se ha visto prácticamente en todas las cabeceras de prensa independiente (Mondo Sonoro, Go Mag, Rockdelux, Suite, Trax/Beat…) y radio online (ScannerFM) y por su grabadora han pasado muchos de los grandes (Costello, Lowe, Hitchcock, Mills, Craig, May, Saunderson, Gelb, Calexico, Goldie, Size, Flaming Lips, Bon Iver…). También ha contribuido con varios capítulos a “Loops” (Mondadori, 2002) y a “Teen Spirit. de viaje por el pop independiente” (Mondadori, 2004).

 

half@blisstopic.com