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Nils Petter Molvaer / Moritz Von Oswald

1/1

EmArcy / Universal Jazz

7

Jazz electrónico

Eduardo Hojman

 

Escuchando este disco uno sospecha que Moritz Von Oswald (que por algo trabajó con música de Ravel y Mussorgsky para el tan señorial sello Grammophon) sabe que la mejor o quizás la única manera que tiene la música electrónica de no pasar a la obsolescencia en el mismo momento en que se escucha es abandonarse al clasicismo. "1/1" suena exactamente como uno suponía que iba a sonar: atmósferas gélidas acariciando los subwoofers y una trompeta altísima pero igualmente helada. De todas maneras desde la imaginación a la realidad hay un trecho que aquí se cumple a plena satisfacción. Molvaer siempre nadó con toda comodidad en las proverbialmente heladas aguas del nu jazz nórdico (no confundir con la vertiente bastarda de St. Germain) y su trompeta suena aquí como siempre: lejana, etérea, iridiscente de ecos minimalista del Miles Davis eléctrico. Si el suyo es el único sonido melódico, este es sin embargo un disco de atmósferas y, por lo tanto, el gran protagonista, el que tiñe –de varios matices de gris y negro, más que nada– todos los sonidos, hasta incluso el silencio, que por momentos es atronador.

 

“1/1” no es ni más ni menos que eso: atmósferas, dubs expandidos hasta la nada o hasta el infinito, puntuados aquí y allá por percusiones y chasquidos electrónicos que, principalmente en la remezcla del tema “Development” mezclado por Ricardo Villalobos, podrían servir para poner un fondo bailable a la desesperación más blanca de la noche. Música más paisajística que narrativa, pletórica de sonidos que recuerdan a vientos lejanos, faros en la niebla, mares tristes, la escucha consecutiva de todos estos temas puede, sin embargo, leerse como una especie de prosa poética, que hasta podría servir para aggiornar la banda sonora del Bergman más duro y existencialista.

 

Eduardo Hojman

Nació en Buenos Aires en un siglo en el que los diarios pedían las notas escritas a máquina y en hojas pautadas. La primera vez que llevó uno de sus artículos en un floppy disk sintió que el mundo había cambiado para siempre. Después de abandonar la carrera de Abogacía y de graduarse de licenciado en Ciencias de la Comunicación, colaboró en más medios gráficos de los que le gustaría acordarse. Entre ellos, los diarios Clarín, Nación, Página 12, Sur, ABC y las revistas Página 30, Cuadernos de Jazz, Jaç y Down Beat. Dirigió los programas radiales 70 Monos y Después de Hora en la Radio Municipal de Buenos Aires y Barcelona Jazz Bar en la radio Contrabanda de Barcelona. Es miembro intermitente de la Jazz Journalists Association. Trabajó como editor de ficción en Emecé Argentina y actualmente lo hace en Ediciones Urano.