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Radiohead

A Moon Shaped Pool

XL

8,6

Pop / Rock

Pau Navarro

 

“A Moon Shaped Pool” es el noveno álbum de estudio de Radiohead. La formación de rock vanguardista inglesa vuelve a la carga tras cinco años de letargo. Publicado el pasado 8 de Mayo, la banda liderada por Thom Yorke ha despertado la máxima expectación mundial, pues unánimemente se les reconoce como uno de los grupos más influyentes de las dos últimas décadas.

 

“OK Computer” (1997) fue su gran salto a la fama mundial. “Karma Police” o “No Surprises”, himnos de aquél gran álbum, fueron para muchos el testigo del relevo generacional, tras la desaparición de Pink Floyd, que necesitaba el rock progresivo mundial. La gente necesita héroes a quien idolatrar y con “OK Computer” se colocaron en los tops mundiales, mostrándose tremendamente sólidos y maduros. A partir de ese momento, todo cambió. Las dos siguientes referencias, “Kid A” (2000) y “Amnesiac” (2001), representaron un giro en cuanto a sonido se refiere. Se mutó el estilo que les había llevado a lo más alto, para poder ofrecer cosas nuevas. Aparecerían las vanguardias y la electrónica.

 

 

Para entender por qué “A Moon Shaped Pool” suena como suena, debemos saber más de ese período de inicios de siglo. Fundamentalmente, porque el nuevo trabajo de los británicos Radiohead tiene bastante poco de nuevo. Se trata de un largo formado por descartes acumulados con el paso de los años, la mayoría del “momento-cambio”, que han sido recuperados ahora del cajón de los olvidos. A caballo entre finales de los 90s y principios de los 00s, el quinteto de Abindgon pasó dieciocho oscuros y dilatados meses recluidos en diversos estudios europeos, con la finalidad de producir material suficientemente bueno para estar a la altura de las expectativas generadas.

 

“Burn The Witch”, primer single del nuevo álbum, nos evoca al rock más puro de los 90s, pudiendo estar compartiendo escenario con The Smashing Pumpkins o Pixies. Este primer tema es el que tiene más cadencia rítmica, puesto que a partir de él, todo tiende a ser más lento y atmosférico, mucho más instrumental y electrónico. Así pues, lo podemos identificar como la puerta de salida del “OK Computer” hacia unos Radiohead en busca de sonidos para el nuevo siglo.

  

 

 

Acompañado de un reposado piano y arpeos acústicos de guitarra, “Daydreaming” son todavía aquellos Radiohead místicos y espirituales que tanto éxito cosecharon antes de tomar la electrónica como forma de ser. Ahora bien, ya empezando a coquetear con el techno ambient, al más puro estilo Aphex Twin.  Sin él, temas como “Present Tense” o “The Numbers” no tendrían esa infinidad de texturas y matices con los que otros grupos no podrían ni soñar.

 

“Tinker Tailor Soldier Sailor Rich Man Poor Man Beggar Man Thief”, o un título imposible de recordar, nos acerca al final de este lento y denso álbum con un ascendente acompasamiento rítmico zombie. Éste tema es una muestra de determinación vital, que se remata con el “True Love Waits” final, en la que Thom Yorke parece abandonar la depresión y redefinición identitaria que casi costó la desaparición de la banda antes de sacar el “Kid A” adelante, para tomar aquel camino exitoso que les ha llevado hasta nuestros días.

 

 

Así pues, “A Moon Shaped Pool” es un trabajo revisionista que nos sirve para rellenar huecos en la evolución de la banda. Una muestra de todo aquello que no les dejaron publicar, o que no estaba suficientemente trabajado para ver la luz, que nos permite entender porque Radiohead es una de las mayores influencias musicales para tantos durante los últimos 25 años. Un disco lento, largo y uniforme que hay que tomar con mucha calma, digerir unas cuantas veces al estilo rumiante y acompañar de un trago o dos, para identificar los mil matices que contiene.

 

Pau Navarro

Publicitario en despegue, educador entre la mañana y la tarde, comunicador musical y social donde y cuando me dejan, empecinado en el éxito de The Stagpies y Lost Art Of Murder. Se suma a Blisstopic para aportar 6 años de experiencia en conversaciones de bar sobre el sector musical.