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M83

Junk

Naïve

3

Pop electrónico

Half Nelson

 

Hay tantas cosas que me molestan en este disco que casi no sé por dónde empezar. Ya desde la portada, que parece hecha en dos ratos con el paint que venía con el Windows 3.1, se ve que este disco es una maniobra de pura nostalgia audiovisual. Para refrendarlo, por un lado me comentan que el diseño y la tipografía están inspirados en la teleserie estadounidense “Punky Brewster” (1984-1988), la favorita de Anthony Gonzalez en su infancia; y por otro, es fácil detectar la influencia (por no decir algo más fuerte) de las sintonías de diferentes sitcoms estadounidenses de los ochenta: “Moon Crystal” debería estudiarse como un caso extremo de emulación que camina sobre la fina línea del plagio.

 

De hecho, hay una muy clara intención cinematográfica en todas las canciones de este disco, cosa que ya podía detectarse en los anteriores discos de Gonzalez. Sin embargo, hemos pasado de una cierta épica, muy efectiva, de videoclip ochentero a que todo el disco sea un catálogo de sintonías, cortinillas (en “The Wizard” parece decir: “úsala para dar un aire oriental a tu escena…”) y canciones pegajosillas para aquel odioso momento en que el director decide colar un videoclip entero dentro de un largometraje (sí, como con “Take my Breath Away” en “Top Gun”). Efectivamente, parece que Gonzalez haya grabado un currículum sonoro con todas las cosas que sabe hacer y busque trabajo en Hollywood olvidando que ya ha hecho los scores de “Oblivion” de Joseph Kosinski, con Tom Cruise y Morgan Freeman; y “Les rencontres d'après minuit” de Yann Gonzalez, su propio hermano.

 

 

La palma (de Oro, perdón por la broma cinematográfica) se la lleva “Solitude”: una interesante balada que podría estar en una hipotética versión acústica del “Moon Safari” (Source / Virgin, 1997) de los también franceses Air, pero que se alarga hasta los seis minutos gracias a un solo de sintetizador y un ampuloso y sencillamente excesivo arreglo de cuerda que está pidiendo a gritos un videoclip repleto de amaneceres y puestas de sol. Siguiendo con los hipotéticos hits, “Go!” suena como si Daft Punk quisieran hacer canción melódica existencial (al menos los Daft Punk se alían con Miyazaki) con un solo de guitarra de Steve Vai (al menos los Daft Punk se alían con Nile Rodgers) sencillamente vergonzante y la voz adolescente de Mai Lan Chapiron (hermana del director de cine Kim Chapiron, quien ha dirigido videoclips para bandas francesas como SebastiAn y Justice). –Por cierto, ¿tú quieres tener en tu casa un disco con un solo de Steve Vai? Yo no–. Le sigue “Walkway Blues”, balada calentorra que casi podría estar en un disco de Wham! y ese despropósito de cancioncilla a lo Alizée (sin su sex appeal) que es “Bibi the Dog” que acaba con un horrible coro de voces manipuladas que hacen que los Ewoks y Jar Jar Binks suenen serios. Siguen los tópicos con “For the Kids”, con la voz de la noruega Susanne Sundfør, que suena a balada épica a lo “Up Where We Belong” de Joe Cocker y Jennifer Warnes en “Oficial y Caballero”. Para no ser absolutamente negativo confesaré que me gusta “Laser Gun” por ese aire NY Disco No Wave que me recuerda a Tom Tom Club.

 

González se equivoca en este disco porque cree que sus canciones nos gustaban porque sonaban ochenteras. No, nos gustaban porque eran tan buenas que no nos importaba el olor a naftalina que las acompañaba (es más, hasta nos hacía gracia y todo). Ahora, cuando Gonzalez ha exagerado la carga referencial (temporal y también temática: las canciones suenan demasiado a banda sonora) los temas han quedado desenfocados y además se acumulan en el disco de manera inconexa y nada coherente. El que ha salido mejor librado es Beck, porque hay que fijarse mucho para reconocer su voz en la insulsa “Time Wind”. Al final va a tener razón el propio Gonzalez y va a resultar que el título es una perfecta descripción del contenido.

 

Half Nelson

Crítico musical que ha visto multitud de modas y estilos nacer, crecer, multiplicarse y morir desde que empezara a colaborar en Ràdio Ciutat de Badalona en 1993. Fan del jazz y del pop británico, aunque todavía impactado por el drum’n’bass, su firma se ha visto prácticamente en todas las cabeceras de prensa independiente (Mondo Sonoro, Go Mag, Rockdelux, Suite, Trax/Beat…) y radio online (ScannerFM) y por su grabadora han pasado muchos de los grandes (Costello, Lowe, Hitchcock, Mills, Craig, May, Saunderson, Gelb, Calexico, Goldie, Size, Flaming Lips, Bon Iver…). También ha contribuido con varios capítulos a “Loops” (Mondadori, 2002) y a “Teen Spirit. de viaje por el pop independiente” (Mondadori, 2004).

 

half@blisstopic.com