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Cavern Of Anti-Matter  

Cavern Of Anti-Matter

Void beats/Invocation tex

Duophonic

8

Post-Stereolab

Vidal Romero

 

Que los miembros de Stereolab (es decir, Laetitia Sadier y Tim Gane) decidieran tomarse un descanso (indefinido) hace ya varios años era algo previsible: con una docena larga de discos y más de medio centenar de singles a sus espaldas, su fórmula particular llevaba ya demasiado tiempo al borde del agotamiento, así que explorar nuevos caminos por separado parecía una buena idea. Un solución que ha sacado a la luz hacia dónde empujaban las tensiones creativas dentro del proyecto, porque si Sadier ha decidido centrarse en los aspectos más camp de la banda madre (esa mezcla entre europop, pop francés de los sesenta y exótica) cuando graba en solitario, y sacar a relucir su vertiente más política cuando se junta con los Little Tornados, Tim Gane se ha visto libre para explorar un territorio más inestable y experimental con Cavern Of Anti-Matter, el grupo que comparte con su antiguo compinche Joe Dilworth (batería en los primeros discos de Stereolab y en los añorados Th’ Faith Healers) y el desconocido Holger Zapf.

 

 

Entre los tres han dado forma a un proyecto que recorre caminos parecidos a los de la banda madre, pero aumentando la dosis de riesgo: cambiando juegos melódicos, filigranas sintéticas y calidez retrofuturista por malformaciones sonoras, contundencia rítmica y un cuidado insano del matiz sonoro. El primer tema de “Void beats/Invocation tex”, su segundo disco largo, ya anuncia este cambio de ciclo: “Tardis cymbals” contiene trece minutos de ritmos mecánicos y zumbidos sintéticos, que comienzan enredados en un laberinto de campanitas para después lanzarse a una particular revisión del legado de Neu!. No es la única cita a la kosmische y el kraut rock en un disco repleto de cabalgadas espaciales y de juegos desbocados de sintetizador: “Pantechnicon”, por ejemplo, mezcla melodías de inspiración cósmica con ritmos intrincados, que podrían sonar en algún maxi de Todd Terje; “Melody in high feedback tones” es un bonito acercamiento a la mecánica feliz de Harmonia y la explícita “Planetary folklore” crea un colchón de psicodelia gaseosa sobre el que busca acomodo la voz de Sonic Boom (recitando, por cierto, oscuros textos de Victor Vasarely, el papi del Op-art). Por supuesto, también hay grandes dosis de experimentación: “Void beat” utiliza juegos propios del minimalismo para trazar espirales alrededor de una melodía en mutación continua, “Insect fear” parece un delirio salido del BBC Radio Workshop, y un poco más allá “Hi-hats bring the hiss” encaja ritmos metronómicos, guitarras afiladas y una obsesiva línea de bajo (sintetizado), mientras busca acomodo en algún lugar entre el electro y la música industrial. Una pieza oscura y agresiva, que contrasta con “Liquid gate”, una canción mucho más luminosa, adornada con amables colchones de sintetizador, en la que Bradford Cox juega a suplantar (con bastante éxito) a Laetitia Sadier, o también con el majestuoso cierre a base de cuerdas y pianos que supone “Zone null”, en el que se nota la mano de Sean O’Hagan. Todo esto cabe en un disco que se disfruta mucho más en su versión vinilo (cada una de sus ¡seis! caras forma un particular bloque estilístico), que demuestra que existe vida más allá de Stereolab, y que encima esa vida es muy inteligente.

 

Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com