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Lapsley Long way home  

Lapsley

Long way home

XL Recordings

6,5

PBR&B

Lidia Noguerol

 

Tanto en la música como en cualquier otra arte o en la vida misma querer gustar a todo el mundo implica renunciar a uno mismo. Y esto parece ser lo que le ha pasado a Lapsley con su debut aunque cante sobre sus vivencias más personales. “Long way home” es un disco que contiene muchos de los ingredientes que estan en boca de todo el mundo. O más bien dicho, es un disco hecho con los sonidos que más se escuchan en este momento, con los más actuales.

 

 

La puesta de largo de Lapsley sigue bebiendo del neo-soul electrónico de James Blake, aunque se diferencia de él por el mayor protagonismo del piano y de una voz a veces potente, desnuda y gélida y otras susurrada de manera incomprensible que hace destacar sus letras agridulces sobre amoríos; y porqué los murmullos electrónicos y los coros de voces deformadas estan más en segundo plano. Otra referencia que se hace evidente en el debut de la cantante y productora británica es Adele, sobretodo en la manera de entonar, en el color y el timbre de la voz y su acercamiento al soul-pop.

 

 

“Long Way Home” contiene las tres canciones que más le habían funcionado: “Station” y sus ruiditos intermitentes, la impresionista “Painter” y la negra “Falling Short”. Del single “Love is blind” destacan el cristalino arpegio de arpa, las harmonías vocales y el patrón del bombo. Pero la canción que más pega del álbum, el pepinazo, es una canción también ya conocida: “Hurt me”. El tratamiento de la voz y las cotas emocionales que alcanza Holly Fletcher aquín no son superadas por ninguna de las canciones nuevas, aunque en “Long Way Home” la británica demuestra sus no pocos conocimientos musicales y de donde viene. Falta saber hacía donde irá. Mientras tanto nos vamos a hartar de oír y cantar: “So if you’re gonna hurt me / why don’t you hurt me a little bit more”.

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.