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Lucinda Williams The Ghosts of Highway 20  

Lucinda Williams

The Ghosts of Highway 20

Highway 20

8,5

Blues/Folk

Javier Burgueño

 

Con la fama que tiene de perfeccionista y de trabajar con paso lento y seguro pocos esperaban un nuevo disco de Lucinda Williams tan pronto, pero parece que la creación de su propia compañía discográfica, Highway 20 Records, le ha dado alas y en poco más de dos años ha publicado dos notables álbumes dobles, “Down where the spirit meets the bone” (2014) y “The ghosts of highway 20”(2016).

 

 

La autopista que da nombre al disco (y a su sello discográfico), la interestatal 20, pasa por Carolina del Sur, Georgia, Alabama, Mississippi, Louisiana o Texas, muchas de sus salidas indican lugares que forman parte de la infancia de Lucinda, fantasmas que habitan en su memoria y han acabado dando forma al álbum más doloroso de su discografía, lleno de canciones sobre perseverancia y lucha, sobre la mortalidad y su cercanía, sobre la pérdida y el dolor que conlleva (la de su padre, el poeta Miller Williams, es la más reciente, murió a principios del año pasado, una pérdida que sobrevuela el disco en canciones como “If my love could kill” y “If there’s a heaven” y en las adaptaciones de poemas de Miller como “Louisiana story" o “Dust”). Como ha dicho Lucida en alguna entrevista, contra más mayor se hace uno más fantasmas y más recuerdos le acompañan, así que qué mejor manera de exorcizarlos que mediante lo que mejor sabe hacer, canciones, apoyada por las delicadas guitarras de Bill Frisell y Greg Leisz, dejando correr el tiempo entre los surcos, permitiendo que crezcan y se expandan a su antojo, empapadas en AMERICANA (así, en mayúsculas), o si lo prefieren en una mezcla admirable de rock, roots, country, folk y alma que impregna un disco falsamente sosegado en las formas y punzante en las letras, aunque abierto a la esperanza, como canta Lucinda en la monumental “Faith & grace” que cierra el álbum, “There's a little more faith and grace to help me run this race”.

 

Un álbum mayúsculo de una artista que parece estar hace ya mucho tiempo en un permanente estado de gracia.

 

Javier Burgueño

Javier Burgueño pasó su juventud en el Vallés Oriental (Barcelona) donde se inició en esto de la crítica presentando y coordinando un programa musical de la televisión de su pueblo durante la bendita locura analógica de las televisiones locales de principios de los 90 (asegura que ya no quedan copias de los programas, se encargó personalmente de ello una noche de verano). El experimento fue divertido y dejó un poso latente que volvió a aflorar con el cambio de siglo cuando empezó a colaborar asiduamente con la web del programa de radio madrileño “El otro lado del telescopio” y más tarde con www.pinypondjs.com. Ha sido colaborador de Go Mag desde el 2007 hasta su desaparición de los quioscos el pasado junio de 2013.

 

javier@blisstopic.com