Menu
Villagers Where have you been all my life?  

Villagers

Where have you been all my life?

Domino

7,3

Folk

 

Brais Suárez

  

Dónde habéis estado toda mi vida es la pregunta que cabría hacerle a estas 12 canciones. "Pues ahí, en “Awayland” o en “Darling Arythmetic”, por ejemplo. O en concierto, ya nos conoces. Con la misma voz y los mismos músicos", nos contestarían todas ellas. Con Charlotte Gaingsbourg, incluso, diría “Memoir”.

 

 

 

Y no les faltaría razón; es solo que ahora, en el último disco de Villagers, vuelven desnudas, con un sentido especial de la sensibilidad que nos las trae espléndidas y al natural. Vuelven como un equipo que, unido, funciona mejor que nunca. Y es que, si bien es cierto que grabar por segunda vez los éxitos de antaño suele responder más a una acción comercial que a un instinto musical, Conor O'Brien reivindica en esta ocasión la música como estado de ánimo. La propia “Memoir” o “My Lighthouse”, que abanderan el disco, cobran una dimensión superior con “That Day” o “The Soul Serene” de por medio, con “Set the Tigers Free” como introducción y “Wichita Lineman” como suspiro final. 

 

Pero no es solo esta recontextualización de las canciones lo que vuelve a “Where Have You Been All My Life” una recopilación notable, sino la sincera nostalgia con las que O'Brien las canta, casi en acústico, hasta que su alma no parece dar más de sí en “Darling Arythmetic” o en “So Nave”. Y justamente en esa debilidad de espíritu encontramos el punto flaco del disco, porque aunque es una música capaz de moldear el humor del que la escuche, este también debe tener el humor adecuado para que su atención no decaiga.

 

Comentarios
Brais Suárez

Brais Suárez (Vigo, 1991) acaba de estrellarse con su idea de vivir escribiendo aun sin ser escritor. Dos periódicos gallegos se encargaron de dejarle claro que mejor le iría si recordara mineralizarse y supervitaminarse, lo que intenta gracias a colaboraciones esporádicas con algunas revistas y otros trabajos más mundanos que le permiten pagarse su abono anual del Celta y un libro a la semana. Por lo demás, viajar, Gatsby y estroboscopia lo sacan de vez en cuando de su hibernación.