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Wolf Eyes I am a problem Mind in pieces  

Wolf Eyes

I am a problem: Mind in pieces

Third Man

7,5

Noise / Experimental

Lidia Noguerol

 

Quizá al trio de Michigan les quedó la mente hecha trizas porqué como cantan en una de las canciones de su nuevo disco decidieron, por boca de su cantante, “I burn my dreams just to stay warm”. El resultado de tal decisión son seis canciones que huelen a celuloide chamuscado, quemado por los incesantes pases en doble sesión por miles de pueblos del midwest americano, que bien podrían ser historias contadas en el “Creepshow” de Romero.

 

Lo que une los pedazos de “I am a problem: Mind in pieces” es la presencia de un peligro latente y una amenaza oculta que preside todo el disco, hasta que el mal se manifiesta abiertamente en “Enemy ladder” entre alaridos, berrinches, percusiones trepanadoras y un torbellino de ruidos y efectos del más allá.

 

Antes de llegar aquí, Wolf Eyes nos han hipnotizado con el traqueteo de un tren fantasmal donde resuenan los últimos suspiros de los suicidas que perecieron bajo sus ruedas de acero, han invocado a oscuras fuerzas telúricas que han creado un poderoso campo magnético; un poltergeist del que surge una canción palpitante de letra repetitiva envuelta en una maraña de ruido rasgada sin piedad por una guitarra cortante.

 

Nos han activado el sentido de alerta con los latidos envueltos en la electricidad de “T.O.D.D”, nos han intoxicado con residuos industriales y susurrado con la boca pastosa letras plagadas de ahogados y gente ardiendo creando un ambiente asfixiante que nos preparase para la aparición del ya citado “Enemy ladder”. Y tras el susto llega el final y los títulos de crédito con “Cyntis vortex aka trip memory illness”, que nos deja con la arritmia típica de los fumetas. Una gozada.

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.