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Kolsch 1983  

Kölsch

1983

Kompakt

9,3

Techno / House

Manu González

 

"1977" (Kompakt, 2013), el disco de debut de Rune Reilly Kölsch, ya contenía las dos simples recetas que hacen a este "1983" uno de los mejores discos de baile del año. Primero: un amor inconmensurable a los clásicos del techno y el house de los ochenta (desde Knuckles pasando por Mr. Fingers), pero grabado con técnicas del siglo XXI, no reproduciendo aquel añorado sonido analógico. Segundo: una veta melódica clásica que toca cualquier fibra sensible, como Moritz Von Oswald o Francesco Tristano. Tradición con sonido moderno y melodía hacían de temas como "Der alte" o "Oma" una oportunidad única para bailar con lágrimas en los ojos en la pista de baile. Si "1977" era un disco de notable alto, "1983", su temática continuación, es un sobresaliente como la copa de un pino. Kölsch ha mejorado su espectro sonoro (ya no chirrían algunas bases como sucedía en su debut) y nos ha entregado una maravilla, un disco de techno y house único este año.

 

Kolsch

 

"1983", el tema, es un beat clásico que nunca termina de explotar envuelto en unos violines sintetizados muy Café del Mar, como si fuera el primer tema de la noche o el último, cuando comienza a amanecer. Hay mucho de celebración hedonista de la vida en este segundo trabajo de Kölsch. Los violines continúan siendo esenciales en la construcción de temas. "Talbot" es el particular homenaje que Rune hace a uno de los temas más influyentes de la música techno, "Strings of life" de Derrick May, pero cambiando violín por línea de piano. Eso sí, si el tema de May transmitía alegría, este "Talbot" es más melancólico, menos exultante. "Moonface" suena más analógico y parece sacado de uno de los primeros EPs de Hivern. Kölsch se acuerda que es alemán en esa peligrosa "Two birds", un corte de techno rápido que introduce un beat melódico muy épico. Nada que ver con "Pacer", tema que podría haber firmado Prins Thomas o Todd Terje. La colaboración con el violinista Gregor Schwellenbach continúan en "The road" y "Cassiopeia", dos temas que parecen hermanos gemelos, aunque yo me quedo con el segundo, donde Kölsch exprime más sus cacharros y porque ya lo conocíamos del "Speicher 79" (en su conveniente remezcla para la pista). "DerDieDas" podría haber sonado muy grande en la oscuridad de Tresor con esos subidones tan psicodélicos y "Die Anderen" recupera al Sven Väth más ambient house de principios de los noventa. Pero ojo, que aparece Tomas Høffding de WhoMadeWho para marcarse un "Bloodline" que no deja lagrimal seco en el nightclub, momento para subir las brazos y dejarse llevar por el amor químico del M como si no hubiera un mañana. Después de "Bloodline", parece que amanezca en "1983" y Kölsch cierra el disco con tres temas sin apenas efervescencia con aires muy chill out, incluido ese final techno dub de "Papageno 30 years later" que es ideal para acabar la sesión, recoger a los amigos con el sol en la cara y buscar un taxi que te lleve a casa.

 

Manu González

Hizo su primer trabajo periodístico entrevistando a Derrick May por fax en 1995 para la desaparecida revista aB. Desde entonces, este natural de Hospitalet de Llobregat (1974) ha colaborado en publicaciones como Qué Leer (donde se encarga de la sección de cómic), Guía del Ocio BCN, Playground Mag, Revista Trama, EnBarcelona Magazine, Terra Gum, Hoy Empieza Todo (RNE 3), Agenda San Miguel o los catálogos del Festival Sónar 1997 y el Festival Doctor Music 1998. Experto en cómic y literatura fantástica, ha colaborado con editoriales como RBA, Random House Mondadori y Círculo de Lectores. Pero sobre todo es conocido por haber sido el Jefe de redacción de la revista Go Mag desde mayo de 2001 hasta su último número en junio de 2013.

manu@blisstopic.com