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Son Lux Bones  

Son Lux

Bones

Glassnote

7,3

Electrónica Pop

Lidia Noguerol

 

La portada ya nos avisa: Hay cambios y novedades en el último disco de Ryan Lott, conocido como Son Lux.  El negro y el blanco y los paisajes fríos y lunares de sus trabajos anteriores “Lanterns” y “Alternate Worlds” son substituidos por colores cálidos como el amarillo, el naranja y el rojo, que parecen surgidos de la erupción de un volcán. Tres hazes de luz atraviesan estos colores vaporosos, igual que los tres músicos que ahora forman Son Lux se abren camino entre los beats abstractos de “Bones” con el paso orgánico de sus instrumentos.

 

Ryan Lott convierte en “Bones” a Son Lux en un trio formado por Ian Chang a la batería y Rafiq Bathia a la guitarra. La incorporación de estos dos músicos acentúa la parte más orgánica de la música de Son Lux, que desde sus inicios se ha caracterizado por combinar la electrónica con sonidos analógicos y sonidos propios de la modern classical.

 

 

En “Bones” el trio continua buscando hallazgos en esta combinación y los encuentra. Un título tan orgánico como el de  “huesos” , ya nos da una pista sobre qué es lo que va a cubrir el esqueleto electrónico de las canciones. Así no nos sorprende encontrarnos un piano solitario, cuerdas y flautas que aportan calidez a los patrones y retazos electrónicos de corte experimental que tontean con el ambient, el hip hop abstracto y el electro-pop; y a un coro femenino que insufla épica a unas composiciones que se mueven entre el minimalismo y la grandilocuencia para hablarnos de cambios y metamorfosis con una voz negra y robotizada.

 

Pero la auténtica novedad de “Bones” es la profundidad de su sonido, la nitidez con la que se oyen todos los instrumentos y sus numerosos detalles y la sinergia entre lo electrónico y lo orgánico, más conseguida aquí que en trabajos anteriores de Son Lux, que dan un paso adelante con su cuarto disco. 

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.