Menu
Rachel Grimes The clearing  

Rachel Grimes

The clearing

Temporary Residence

8.5

Neoclásica

Vidal Romero

 

Pocos se acordarán a estas alturas de Rachel’s, un proyecto que montó a mediados de los noventa Jason Noble (guitarrista de Rodan, Shipping News y otras bandas cruciales del slowcore norteamericano) junto al violista Christian Frederickson y la pianista Rachel Grimes; un proyecto seminal, porque mucho antes de que se produjera la reciente explosión neoclásica, ya mezclaba música de cámara, rock a baja velocidad y experimentos sonoros. La carrera de Rachel’s se extendió durante una década y media docena de álbumes –el último fue el precioso “Systems/layers”, publicado en el año 2003-, y sólo se truncó cuando a Noble le detectaron un cáncer, una circunstancia que le obligaría a reducir al mínimo su actividad musical, y que terminaría por llevarle a la tumba. Líder indiscutible de la banda, su marcha dejó un poco huérfanos a sus compañeros de aventura, sobre todo a Grimes, que pasaría los siguientes años desperdigando (e incluso derrochando) su talento por proyectos menores, como The Big Eyes Family Players o King’s Daughters And Sons. Un viacrucis que sólo llegaría a su fin en el año 2009, cuando por fin se atrevió a publicar su primer disco en solitario, un impresionante “Book of leaves” en el que se mezclaban pasajes de piano solo y grabaciones de campo, y en el que la música parecía flotar estática alrededor del oyente, sumergiéndolo en un universo de tristeza infinita.

 

Rachel Grimes

 

The clearing”, publicado cinco años después, es una criatura muy diferente, un disco mucho más expansivo y extrovertido, en el que colaboran varios de sus antiguos compañeros de Rachel’s, personajes de la escena local de Louisville, el canadiense Loscil y hasta la Amsterdam Sinfonietta. Un nutrido catálogo de músicos que permite a Grimes añadir capas de sonido y de significado a su particular manera de tocar el piano, que es contenida y minimalista, con ecos de Michael Nyman y Erik Satie; una ampliación del campo de batalla que, además, se va produciendo con delicadeza. Comienza el disco con una suite en tres partes –“The air”, “The clearing” y “The air of pace”- en la que escuetas líneas de piano se ven coloreadas por la aparición de masas de cuerdas, que van ganando poco a poco en intensidad. Luego irrumpe “The herald”, que se adentra en un territorio cercano al jazz, por cortesía de Jacob Duncan y su saxofón. Y a partir de ahí se van encadenando piezas que oscilan entre el delirio cinematográfico (la estupenda “Transverse plane vertical”), la música de cámara en estado puro (“Further foundation”) y las piezas de piano solo, como “The air, her heat” o la espectacular “In the vapor with the air unde”, que con sus muchas capas melódicas superpuestas tiene un aire a la música continua de Lubomyr Melnyk. Todo lleva hacia un final elegíaco, “The air at night”, en el que se funden el piano con el ambient espectral que siempre aporta Loscil; la despedida perfecta para un disco que, a pesar de su variedad de registros, funciona con la precisión de un reloj suizo. Los amantes de la neoclásica tienen aquí una cita ineludible.

 

Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com