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Cover---Enjoy  

TV On The Radio

Seeds

Interscope

6,9
Indie rock

Albert Fernández 

 

TV On The Radio brillan. Apuesten por coronarse en la última baldosa de la vanguardia, o escatimen originalidad para afianzarse sobre canciones más seguras y efectistas, estos tipos de Brooklyn siempre consiguen de alguna manera alcanzar el fulgor de la música que se queda en los oídos, canciones que resplandecen cuando suenan en una sala. 
 
"Seeds" tiene menos de experimento que de ejercicio seguro, pero a lo largo de gran parte de su cancionero mantiene intacto el carisma de la banda, que sabe elevar hasta la mejor expresión cada una de sus melodías. El disco se destapa con la imponente voz de Tunde Adebimpe resonando desde lo alto de la montaña, arropada por un manto de coros extrañados, handclaps y bajos a punto de arrancar. El medio tiempo de "Quartz", en su pauta romántica y destensada, nos envuelve y seduce sin remedio. Los detalles rítmicos de esta canción, sus leves alternancias de tono, y el crescendo emotivo de la pieza, anticipan un disco peculiar y excitante que, todo sea dicho, al final no es el que acaba resultando del todo. 
 
"Careful you" es un corte más facilón y directo, que se maneja todavía en los medios-tiempos y en versos con inglés de instituto, pero, sin tratarse de una canción inolvidable, la cosa todavía conserva sus destellos. La razón es una producción de maestros, una precisión melódica imponente y esa voz, la voz imbatible de Adebimpe.  
  
 
 
 
Tras la pérdida del bajista Gerard Smith, que perdió la vida en 2011 con solo 34 años debido a un cáncer de pulmón fulminante, TV On The Radio se tomó un comprensible hiato, del cual, pasado este tiempo, han regresado apuntando a lo más alto, con un cancionero palpitante y repleto de saltos de euforia. "Seeds" es un disco que estremece por el candor experto de sus canciones, la energía que comunican y el buen uso de inercias y formas que demuestran.
 
En esa corriente de superación, "Could you" es sin duda el pico más alto del disco, una línea de pop que avanza con fuerza y sutileza, embelesando con sus versos y réplicas, los punteos y acordes que subrayan cada crecida del ritmo, con vientos que lo elevan todo por los aires y una pasión que impele al conjunto y se lleva a quien escucha. 
  
 
 
"Happy idiot", el flamante single que han lanzado con un vídeo tan MTV, naíf y curioso, es un proyectil dirigido a las pistas de baile. Una joya de indie directo y contagioso, con unos juegos de voces espectaculares, un bajo que no puede recordar a otra cosa que a New Order, y unas rítmicas sencillas y desacomplejadas, de las que nos enamoramos automáticamente. Fumígenos, sí, pero de los que hipnotizan. 
 
Con todos los grandes cartuchos gastados en el inicio del disco, el resto del tiroteo se reserva apenas algunos momentos que levanten polvareda, más allá de la emotiva interpretación del estribillo de "Love stained", la circulación de ritmos sensibles en "Right now", o el (ay) derrape estilo Lenny Kravitz de "Winter".
 
La segunda parte del disco se vuelve alternadamente melancólica o vehemente, y acaba por verse algo desasida. Las costuras empiezan a verse demasiado, y uno quisiera mirar hacia otro lado para conservar la impresión de que Adebimpe y su tropa siguen sabiendo salir intactos de los reveses de la vida, y que no hay drama que no se pueda compensar con un poco de ilusión y un todo de música. Está en sus raíces. 
 
 
Albert Fernández

En el desorden de los años, Albert Fernández ha escrito renglones torcidos en publicaciones como Mondo Sonoro, Guía del Ocio o Go Mag, tiempo en el que ha tenido oportunidad de ir de tapas con Frank Black o escuchar a Patrick Wolf bostezar por teléfono. Además, ha sido jefe de redacción de las secciones culturales de H Magazine, y ha aportado imaginación tras los micrófonos de Onda Cero, Cadena Ser y Scanner FM, donde facturó la sitcom musical de creación propia “2 Rooms”. Aunque sabe que no hay lugar mejor que aquel de donde viene, a Albert no le hubiera importado nacer en Gotham City o en el planeta Dagobah. Con tendencia a la hipérbole y a la imaginación desatada, Albert sigue buscando el acorde que dé la vuelta a sus días.

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albert@blisstopic.com