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DeathFromAboveThePhysicalWorldalbumart  

Death From Above 1979

The Physical World

Last Gang

6,8

Rock

Víctor Cañameras

 

Si “You’re a Woman, I’m a Machine” (Vice, 2004) hubiese salido en plena década de los noventa habría sido el típico disco que metías en la cara b de la cinta de cassette para rellenar la petición de turno y que, cuando la entregabas, le dejabas caer a su destinatario algo parecido a: “Te vas a cagar”. En apenas poco más de media hora se escondían once piezas de elevado voltaje con un trasfondo estúpidamente misógino propulsadas únicamente por una feroz sección rítmica que bebía tanto del hardcore como del math rock más descerebrado. La desafortunada polémica con el sello de James Murphy y el tema “Sexy Results” que surgió a raíz de ésta les englobó equivocadamente en el cajón de sastre del dance-punk junto con otras bandas que poco o nada tenían que ver entre sí como The Rapture o Electric Six  y luego Cansei de Ser Sexy hizo el resto con “Let’s Make Love and Listen Death From Above”. Una gira resultante del éxito obtenido hizo aflorar enormes diferencias creativas cara al siguiente trabajo (como lo demostrarían sus posteriores carreras en solitario con Sebastian Grainger enfrascado en la producción de combos power-pop y con Jesse F. Keeler recuperando su proyecto electrónico MSTRKRFT) y el dúo se desintegró poco después de publicar un disco de remezclas de su incendiario álbum de debut.

 

Han tenido que pasar diez años para que los dos miembros limarán asperezas y decidiesen poner un nuevo trabajo “en la carretera”. Testado literalmente a lo largo de una gira previa donde fueron puliendo los temas bolo a bolo este “The Physical World” se plantea diferente en cuanto a al contenido por más que el continente, otras once piezas en otros treinta y escasos minutos, sea idéntico. Desde el primer tema (“Cheap Talk”) salta a la vista como han levantado el pie del acelerador pero esa premeditada relajación en el tempo de los temas consigue que, gracias a esa rebaja del pulso rítmico, se facilite la incorporación de puentes y se trate de dotar a los estribillos con más groove, aunque por suerte eso no significa que se olviden de las buenas costumbres (esas ocasionales outros que descolocan tanto al finalizar siguen ahí). Para muestra de todo ello el tema central del disco, “White is Red”, un medio tiempo diferente de cualquier cosa que hayan hecho antes que los aproxima más a grupos derivados de la fiebre stoner como los Queens of the Stone Age de Josh Homme, con los que no por casualidad compartieron cartel en el pasado.

 

Esa maduración en cuanto a la elaboración de los temas también está presente en sus letras. Si en su día los protagonistas eran niñatos con la testosterona por las nubes y ganas de meterla en caliente y “si te he visto no me acuerdo” ahora son los mismos jóvenes pasados los años pero con la sensación de que la fiesta se ha acabado y han de afrontar las consecuencias de las decisiones equivocadas ante el inexorable paso del tiempo; También se percibe un cierto tono crítico contra todo el fenómeno de las redes sociales anticipando sus posibles consecuencias en la sociedad actual en “Always On”. Para ratificarlo tenemos esa pieza final que da título al disco donde además podemos encontrar el tarro de las esencias de estos resucitados DFA1979, con ese engañoso inicio electrónico que sigue a la galopada vertiginosa del estribillo para retomar esa nueva dirección más pausada y añadir un toque final casi doom al estilo de los primeros Black Sabbath.