×

Advertencia

JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 974
Menu
Pharell  

Pharrell

G I R L

I Am OTHER / Columbia

7,5

Soul

Antonio Bret

 

El don de la ubicuidad existe, y se llama Pharrell Williams. Formó parte de The Neptunes junto a Chad Hugo, produciendo, allá por comienzos de los dosmiles, la mayor parte de hits comerciales que se radiaban en los USA y, además, fue integrante de N.E.R.D, un combo de rap-rock con cuatro discos en su haber y un puñado de temones que aún se pinchan. Cuenta con dos marcas de ropa, como no, Billionaire Boys Club y Ice Cream Clothing y una empresa de entretenimiento –de esas tan productivas hoy en día que lo abarcan todo– llamada I am OTHER. Pero no fue hasta el año pasado cuando la popularidad de Pharrell estalló, explosionó, se hizo tan grande que hasta mi madre, que solo escucha copla, sabía quién era ese. Participó en dos canciones que han sido escuchadas hasta la nausea: el "Get Lucky" de Daft Punk y el "Blurred Lines" de ese pedazo de one hit wonder que va a ser Robin Thicke. 2014 era su año y debía sacar disco sí o sí, debía aprovechar el estrellato tan brutal en el que se encontraba. Y así ha sido. El 3 de marzo lanzó "G I R L" –así quiere el muchacho que se escriba el nombre de su disco, qué le vamos a hacer–,ocho años después de su primer disco, "In My Mind".

 

El disco, señoras y señores, es un álbum la mar de entretenido. No sabéis como alabé al cielo y a todos los dioses existentes en el mismo cuando abrí la carpeta conteniendo la copia digital que se me dio para hacer la reseña y vi que el disco, atención, contenía diez canciones. ¡¡Madre del amor hermoso, por qué no aprenderán todos los divos y divas de la música negra yankee que el disco perfecto debe tener diez canciones!! 46:54 es la duración total de "G I R L". Otro punto a favor: no hay baladas de esas eternas que invitan al sueño. Pharrell quiere que te pongas cachonda pero no con lúbricos colchones sonoros que invitan al meneo horizontal. Todas son canciones que podrían sonar en un club. Un club elegante, eso sí, nada de garruleo hooligan. ¿Quieren más puntos a favor? Tiene colaboraciones pero casi ni se notan: Justin Timberlake, Miley Cyrus y Daft Punk –los que, por cierto, podrían ser ellos, el propio Pharrell o tu tía la de El Prat de Llobregat, porque con ese vocoder vaya usted a saber–. Y claro, el mejor punto a favor son las canciones: empezando por ese "Happy" al que ya bastante gente le está cogiendo manía pero que tiene aires de clásico, de soul atemporal y soleado. "Happy" es una de esas canciones que te invitan a tocar las palmas al ritmo, y a salir a la calle ahora que hace buen tiempo y empezar a ver short vaqueros de esos que dejan media nalga a la vista.

 

Más canciones. Las dos primeras son un trallazo: La primera, "Marilyn Monroe", cuenta con la orquestación de Hans Zimmer y un estribillo para cantar a grito pelado en el que se nombran, entre otras, a Cleopatra y a Juana de Arco. También sirve para que practiquemos el falsete, que eso siempre gusta. En la segunda participa nuestro adorado Timberlake y es, claro, otra gran canción. "Brand New" tiene ese aroma tropical a lo Wham! y Miami Sound Machine que tanto gustó en la primera parte del "20/20 Experience" de Justin. Ideal para colocarte dos mangos en la cabeza y mover las caderas en la azotea con la manguera al lado. Digamos que "Hunter", el tercer encuentro con "G I R L" es... apañado. Un riff setentero para una cancioncita olvidable. Uno de los pocos escollos del disco junto a la primera parte de "Lost Queen", pista de ocho minutos que Pharrell, chulo como él solo, divide en dos, con dos canciones completamente distintas. ¿Por qué? Ni idea. Vamos, que al final, tenemos 11 canciones, pero no pasa nada, sigue sin aburrir. "Lost Queen" es el punto más bajo de todo el disco: sus coros son una de las cosas más feas que he escuchado en mi vida, sin contar la cara de Skrillex. ¿Os acordáis de la canción esa de “In the jungle, the mighty jungle, the lion sleep tonight''? Pues peor. Mejor pasar al minuto 4:20 que es donde está la mandanga fina y sexual: un lúbrico paseo por el espacio exterior acompañado por los gemidos de un coro de féminas. Es cursi, tiene un punto hortera descomunal, pero desarma, qué queréis que os diga. Esto lo ponéis de fondo cuando os llevéis a una muchacha al salón, le sacáis unas olivitas y dos latas de cerveza premium y la cama se deshace sola. Hacedme caso. La recta final del disco la componen "I Know Who You Are", en la que colabora Alicia Keys, y es otro rompepistas de bajos BPM con aires ska: sol, playa, arena, tangas minúsculos... en un mundo perfecto, y en países de clima cálido, claro, esto debería petarlo. Y puede que lo haga. Acabamos el recorrido con otro tema que huele a funk pelín sobadete, de esos que hacía Prince mientras freía huevos: "It Girl" se llama y, quizás, no sea la mejor manera de terminar el disco, pero demonios, quién soy yo para decirle a Pharrell lo que tiene que hacer, que mirad que cara, por Dios, que parece un niño, que tiene  ya 40 años. Qué majo es y qué chulo es "G I R L".

 

Antonio Bret

Nacido hace 36 años en el sur de España, Antonio Bret estudia producción de cine y TV pero se dedica, durante dos años, a contar historias de copleros en “Se llama Copla” de Canal Sur. Cinéfago y heterosexual solo de cintura para abajo, es fan de Lucio Fulci, David Cronenberg, Hayao Miyazaki y Mónica Naranjo. También es adicto a los one hit wonders de los 80 y el porno de los 70. Rechaza la depilación púbica y quiere abrazar, un día, a Phil Collins